Domingo, 18 de Noviembre de 2018

Los mundiales, la gran vidriera de los cracks celestes

UruguayEl Pais, Uruguay 18 de noviembre de 2018

No hay un jugador que no sueñe con vestir la camiseta de su selección y disputar una Copa del Mundo

No hay un jugador que no sueñe con vestir la camiseta de su selección y disputar una Copa del Mundo. De todas maneras, solo algunos tienen la posibilidad de alcanzarlo y otros con mucha más suerte aún lo pueden hacer en repetidas ocasiones.
Lo que sí está seguro es que por prácticamente un mes el mundo fútbol se frena por completo y todas las miradas apuntan a las selecciones que participan de la gran cita y si observan a las selecciones están atentos a los jugadores que las integran.
Más allá de que los mundiales suelen ser grandes vidrieras para los clubes que quieren vender, también es una buena oportunidad para que los jugadores se muestren y distintos cuadros se puedan nutrir de futbolistas que por algo están representando a su país en una pequeña lista de 23.
Basicamente eso fue lo que le ocurrió a Lucas Torreira respecto a su participación en Rusia 2018. Más allá de que hubo sondeos antes de la Copa del Mundo, su actuación con la selección uruguaya terminó de convencer a los dirigentes del Arsenal para concretar lo antes posible la contratación.
Su trabajo en la mitad de la cancha, sobre todo con la férrea marca ante Cristiano Ronaldo, fueron algunas de las cosas que más destacaron para que se termine concretando su llegada al fútbol inglés, pero lo cierto es que no fue el primero que tras una buena Copa del Mundo dio un gran salto deportivo.
Diego Godín, Edinson Cavani y Luis Suárez, en distintos momentos de su carrera, también utilizaron un Mundial para mostrarse y así lograr un pase que sin duda les marcó el futuro a cada uno de los jugadores.
Diego Godín disputó su primer Mundial en 2010. Llegó como jugador del Villarreal y con grandes posibilidades de ser titular y lo terminó siendo en cinco de los siete partidos que disputó Uruguay en esa competencia.
Con Lugano a su lado, el "Faraón" tuvo una gran participación en Sudáfrica y eso le valió su llegada a un grande de España: Atlético de Madrid. Solo ocho millones de euros fueron los que terminaron llevando al zaguero uruguayo a la capital española para jugar en el que hoy es su actual equipo. Nadie podía imaginar en aquél momento que su amor por la institución colchonera iba a ser tan grande como para transformarse en ídolo de la afición, referente de sus compañeros e incluso hasta en el capitán, con la reciente partida de Gabi quien portaba hasta el momento la cinta.
El valor del zaguero aumentó ostensiblemente ya que aquel jugador que valía 12 millones cuando llegó al Atlético de Madrid hoy vale 35 y tiene una cláusula de 60.
En pocos lugares Edinson Cavani se podrá sentir cómodo como lo hizo en su pasaje en el Napoli. Es cierto que Danubio fue su primer amor y que en el Paris Saint Germain tiene contratos mulmillonarios, pero el Mundial de Sudáfrica le abrió una puerta que seguramente marcó un antes y un después en la vida del delantero salteño.
Su buen momento en el Palermo lo convenció al maestro Tabárez de llevarlo al Mundial y ser un delantero que estaba un escalón por detrás de Diego Forlán y de Luis Suárez.
¿Era imposible que jugara "Edi? Para nada. Se adaptó a retrasarse unos metros y así tuvo una gran participación. Después de la Copa cambió la camiseta rosa de los palermitanos, por la celeste de los napolitanos.
La cifra final de compra superó los 12 millones de euros, por lo que Napoli hizo una gran contratación. Tras tres temporadas y 104 goles en 138 partidos con la camiseta del elenco italiano le valieron una venta muy jugosa al Paris Saint Germain 64,5 millones de euros donde hoy es el máximo goleador de la historia.
Sin duda, es casi una historia de novela. El club en el que siempre soñó jugar desde chico estaba tras sus pasos. Llegó el Mundial de Brasil 2014 y todo marchaba sobre ruedas para Luis Suárez que se recuperó y metió a Uruguay en los octavos de final, pero el incidente con Giorgio Chiellini despertaba una duda.
Barcelona no lo dudó un instante. Conocía el potencial de "Lucho" por lo que venía haciendo en Liverpool y por lo que demostró en el Mundial, por lo que poco le importó la suspensión y el tiempo que no podía jugar.
Los catalanes pusieron casi 82 millones de euros y se hicieron con uno de los mejores delanteros que tuvo el club "culé" en las últimas décadas, lo que una vez más volvió a demostrar que los mundiales son la gran vidriera de los cracks celestes.>
Jugó un gran Mundial y de eso no cabe dudas. Eso, sumado a la gran temporada que disputó con Sampdoria le valieron que Arsenal pusiera los ojos sobre él. El fraybentino no lo dudó ni un segundo y recaló en el equipo "gunner" por un contrato de cinco años y que se selló por 30 millones de euros. A Torreira solo le resta demostrar todo lo que ya hizo en su exclub y en la selección uruguaya para triunfar.>
El "Ruso" tuvo un gran Mundial en 2010. Fue pilar en la mitad de la cancha celeste y eso le valió su última venta por dos millones de euros. Bologna fue su destino, desde Mónaco, hasta su retiro.
"Papelito" no tuvo mucha acción en Sudáfrica, pero la gran temporada que había realizado en Banfield le permitió su llegada al Málaga por casi cuatro millones de euros. Estuvo tres temporadas.
El arquero celeste no se fue tras el Mundial, sino que lo hizo luego de una gran Copa América en 2011. Dejó Lazio para emigrar al Galatasaray de Turquía por más de seis millones de euros.
La "Tota" fue otro de los jugadores del proceso que cambió de cuadro luego de un torneo como la Copa América. El zaguero se fue como ídolo del Fenerbahce al PSG por tres millones de euros.
Fue el jugador revelación de la Copa América 2011 y eso fue un argumento más para que Liverpool pusiera los ojos en el zaguero de Nacional y se lo llevara por ocho millones de euros.
"Cachavacha" fue la gran figura de esa selección en Argentina y el Atlético de Madrid no pudo aguantarlo. Inter de Italia se hizo con los servicios del delantero por cinco millones de euros.
El "Pac-Man" celeste de gran Mundial 2010 y Copa América 2011 dejó Botafogo para enrolarse en un proyecto que tomaba fuerzas: Tijuana de México. Llegó por casi tres millones de euros.
El arquero no sumaba muchos minutos en la selección, pero sus actuaciones en Defensor Sporting le valieron dar su primer paso al exterior en 2011: a Olimpia donde llegó como libre.
Pese a que sumó solamente 37 minutos en la Copa del Mundo de Brasil, la vidriera de estar en la Celeste le valió a la "Joya" su traspaso desde Palermo a Hull City por doce millones de euros.
Luego de la Copa América de Chile, Stuani también cambió de cuadro. Dejó Espanyol, donde dejó un grato recuerdo para recalar en Middlesbrough a cambio de cuatro millones de euros.>