Miércoles, 19 de Septiembre de 2018

Vivió su sueño musical

Puerto RicoEl Nuevo Dia, Puerto Rico 19 de septiembre de 2018

La certeza de que algún día sería un gran cantante de ópera acompañó a Antonio Barasorda desde temprano en la vida

La certeza de que algún día sería un gran cantante de ópera acompañó a Antonio Barasorda desde temprano en la vida. Ni siquiera había llegado a la preadolescencia cuando empezó a afirmar que al crecer se convertiría en el próximo (Enrico) Caruso, pues este gran tenor italiano era su ídolo.
Freya Barasorda, una de las hermanas del fenecido tenor, contó ayer durante su sepelio, efectuado en la Funeraria Buxeda en Hato Rey, que él aprendió a amar la ópera a través de su madre. Ella era una apasionada de este arte y no dudó en compartirlo con sus tres hijos, de los cuales Antonio era el menor.
Una vez, cuando el chico tenía apenas unos ocho años, la familia fue a ver una ópera dirigida por el reconocido director francés Jean Pierre Ponnelle en Puerto Rico. La noche del evento, "Toño", como cariñosamente llamaban a Antonio sus amigos y familiares, pidió conocer al artista durante un agasajo que hubo luego de la presentación. Cuando estuvo frente a él, Barasorda elogió su trabajo y rápidamente le indicó en inglés: "yo voy a ser como Caruso".
La hermana de Barasorda también recordó que durante su adolescencia "Toño" tomó clases de canto y participó de presentaciones musicales, pero cuando llegó el momento de decidir una carrera universitaria optó por la arquitectura.
Se fue a Florencia y allá cambió su destino. Una noche, durante una reunión social en casa de un profesor de matemáticas, Barasorda cantó la pieza "Florencia sueña" y a insistencias de su maestro en arquitectura -quien quedó asombrado por su talento al escucharlo entonar el tema- audicionó para el Conservatorio de Música de Florencia.
A pesar de que no sabía leer música y hasta colocó las partituras al revés durante la audición, obtuvo una beca para continuar una carrera musical.
"Mi mamá y mi papá por poco pegan un grito", contó Freya.
Posteriormente, Barasorda se fue a España para continuar estudios en el Conservatorio de Música de Madrid. En esta ciudad, fue que se enamoró de su esposa, María Dolores Sangüesa, con quien se casó en 1971 y siete años más tarde tuvo a su hijo, Rodrigo.
"Yo estaba a punto de casarme en España. Pero cuando digo a punto es a tres meses de la boda, cuando nos conocimos bien casualmente. Ni él tenia que haber estado donde estuvo ni yo tampoco. O sea, que yo, de ahí creo en el destino desde entonces. Porque nos encontramos en un sitio donde ninguno de los dos estábamos supuestos a estar", contó la mujer, afligida por la pérdida del hombre de quien se enamoró instantáneamente y "como una tonta".
Durante las más de cuatro décadas que convivió con Barasorda, su esposa vivió con él las buenas y malas de su gran pasión por la música. Fue testigo de su entrega tanto a su carrera como a sus alumnos, a quienes se dedicó a educar con el más alto rigor como director del Taller de Ópera del Conservatorio de Música de Puerto Rico. Pero además, el tenor siempre iba más allá de su responsabilidad, buscando conseguir fondos para que ellos -cómo él- pudieran aprovechar cualquier oportunidad de echar hacia adelante sus sueños. Por eso, ellos lo querían "con delirio".
"Su carrera era su vida y lo llevó por todo el mundo. Una cosa que quiero que quede bien clara siempre es que presumió hasta lo último de ser de Puerto Rico. Puerto Rico para él era un símbolo de cómo un sitio pequeño sin muchos recursos puede destacarse, hacerse ver en el escenario. Él hablaba de Puerto Rico donde quiera que se paraba. Era independentista", afirmó la viuda del tenor.
Rodrigo Barasorda, hijo del artista, agradeció la vida -un tanto fuera de lo común- que tuvo debido a la profesión de su padre.
"Mis amigos estaban corriendo bicicleta y yo estaba metido en un teatro viendo a mi padre, con armadura y espada, trepado en una montaña o dentro de una catedral haciendo x o y cosa. Y eso para mí era normal", dijo quien está orgulloso del legado de su papá y todas las enseñanzas que le dejó.
Ayer, el féretro cerrado de Barasorda fue cubierto con la bandera de Puerto Rico. Familiares, amigos, músicos y sus amados estudiantes acudieron a la funeraria para presentarle sus respetos. Hoy, a las 11:00 a.m. se llevará a cabo una misa en la Funeraria Buxeda para honrar su memoria y en la tarde sus restos serán trasladados al Conservatorio de Música de Puerto Rico, en Miramar, donde sus estudiantes quieren realizarle un homenaje musical, así como una guardia de honor.