Sábado, 18 de Agosto de 2018

El despunte femenino no es casualidad

Puerto RicoEl Nuevo Dia, Puerto Rico 18 de agosto de 2018

La disponibilidad de más recursos para su desarrollo y el cambio de percepción de las mujeres al ver en el deporte la oportunidad de una carrera a largo plazo es lo que, a juicio de varias voces locales, ha hecho florecer el deporte femenino boricua a su máxima expresión

La disponibilidad de más recursos para su desarrollo y el cambio de percepción de las mujeres al ver en el deporte la oportunidad de una carrera a largo plazo es lo que, a juicio de varias voces locales, ha hecho florecer el deporte femenino boricua a su máxima expresión.
En los recién terminados Juegos Centroamericanos y del Caribe de Barranquilla, las féminas produjeron 11 de las 20 medallas de oro de la delegación puertorriqueña, mientras los varones se colgaron al cuello ocho doradas. La otra se obtuvo en una modalidad mixta, en el dobles del tenis de mesa de los primos Adriana Díaz y Brian Afanador.
Y el desarrollo de las atletas femeninas no solo se ha visto reflejado en resultados. Por ejemplo, las mujeres fueron mayoría en las delegaciones de Puerto Rico en los Juegos Panamericanos de Toronto 2015 y los Juegos Olímpicos de Río 2016.
Según datos del estadístico e historiador Carlos Uriarte, de los 233 puertorriqueños que consiguieron medallas en Barranquilla (se le da una presea a cada miembro de equipo en los deportes de conjunto), 126 fueron hombres y 107 mujeres. Los Juegos de Barranquilla, además, llegaron dos años después que Mónica Puig le diera a Puerto Rico su primer oro olímpico al ganar el tenis en Río 2016.
"Las muchachas nos estamos creyendo que podemos hacerlo y nos están dando la confianza. Ya el deporte no es solamente algo masculino. Las mujeres se están convirtiendo en la cara del deporte. Se está creyendo en ellas, y creo que lo estamos haciendo bien", dijo la voleibolista Shirley Ferrer, del equipo que ganó bronce en el voleibol de cancha en Barranquilla 2018.
Por otro lado, el director del Departamento de Alto Rendimiento (DAR) del Copur, Jaime Lamboy, aclaró que el brillo de las féminas en Barranquilla no surgió porque las autoridades deportivas se empeñaran en darle mayor prominencia al deporte femenino.
"La realidad es que nosotros evaluamos la calidad, indistintamente del género", aseguró Lamboy.
"Pero, los datos no mienten. Hay 11 medallas de oro en eventos femeninos y ocho en masculino. Tampoco podemos obviar el dato de que en los Juegos Olímpicos la representación femenina fue mayor", recordó Lamboy sobre la justa de Río, a donde Puerto Rico acudió con 41 atletas, 27 de ellas féminas.
aprovechan el momento
El éxito de la mujer puertorriqueña también ha sido circunstancial, pues ha aprovechado los momentos en que se abren puertas, según explicó la presidenta del Copur, Sara Rosario.
"En la medida que las federaciones internacionales han abierto el espacio para las féminas, de igual manera las federaciones nacionales han visto que hay oportunidades. Muchos países no desarrollan el deporte femenino, así que, quien comience más rápido a desarrollarlo, más rápido va a tener resultado", dijo Rosario, quien en el 2012 se convirtió en la primera mujer en presidir el Copur.
Además, el jefe de misión de la delegación en Barranquilla, Víctor Ruiz, notó que el éxito no ha sido producto de la casualidad, sino de la planificación y de identificar disciplinas en que Puerto Rico puede competir en la rama femenina contra otros países de la región.
En Barranquilla, por ejemplo, Puerto Rico hizo historia en la gimnasia femenina. En la artística, Bianca Paola León le dio a la isla su primer oro histórico en unos Juegos Centroamericanos y del Caribe al ganar la final de viga. Y en la modalidad de rítmica, la isla participó por primera vez y cerró con con tres medallas: una plata y dos bronces.
todo arrancó a inicios de siglo
Rosario, por su parte, estima que es un esfuerzo que comenzó hace 10 o 12 años, pero que tiene un génesis de un poco más atrás cuando la administración de la entonces gobernadora Sila María Calderón, desarrolló una iniciativa para subvencionar el deporte femenino en aquellas disciplinas que no recibían ayudas económicas. La líder del Copur dijo que las medallas conquistadas en Barranquilla por el balonmano y el polo acuático femenino son parte del fruto de aquella semilla de inicios de siglo, pues abrió campo.
"En los últimos años se han roto muchos tabúes. Se han roto esquemas con relación a qué deportes pueden hacer las mujeres y cuáles no. Vimos una medalla en levantamiento de pesas femenino (Keyshla Rodríguez, bronce), y el boxeo femenino cogió dos de oro (Nisa Rodríguez y Ashleyann Lozada)", resaltó Lamboy.
Rosario, además, tiene su manera de explicar el repunte de las atletas boricuas en el ámbito internacional.
"Le han perdido el miedo a subir al podio. Se les están dando oportunidades y se está buscando darle trato igual. Las figuras de Adriana y de Mónica Puig con sus medallas de oro, también inspiran mucho a que las demás que vienen subiendo, sepan que también pueden llegar al podio", concluyó Rosario.