Sábado, 18 de Agosto de 2018

Gran pacto: ¿con quién?

ColombiaEl Tiempo, Colombia 18 de agosto de 2018

La propuesta la había hecho en varias oportunidades y escenarios antes del 7 de agosto

La propuesta la había hecho en varias oportunidades y escenarios antes del 7 de agosto. Con ella cerraba su reciente artículo para EL TIEMPO (6/8/18). Pero su convocatoria a "un gran pacto por Colombia" fue el eje central del discurso de posesión del presidente Iván Duque. Ya es hora de que se lo tome en serio. ¿Qué ha propuesto el nuevo presidente? En una alocución "comprometida con el futuro y sin anclas en prejuicios del pasado", Duque dijo representar a una "nueva generación... dedicada a promover el entendimiento... y la construcción de consensos". Sobre esta premisa básica, ha invitado a "que todos construyamos un gran pacto por Colombia". Más aún, proclamó su deseo como mandatario: "Quiero ser el presidente que forje y logre esos acuerdos" necesarios para que "seamos una nación grande, sólida y segura". Antes de producir un listado de temas, el Presidente identificó tres pactos con títulos bastante generales: "pacto por la legalidad", "pacto por el emprendimiento" y "pacto por la equidad". Todos demandan, nos dijo, "que nos comprometamos con el medioambiente". Bajo aquellos tres rubros se elaboraría un "gran pacto por el futuro de Colombia". El que solo sean tres los asuntos no equivale a una agenda minimalista. En una entrevista con María Isabel Rueda, el presidente de la Andi, Bruce Mac Master, había sugerido cuatro materias para un acuerdo nacional: defensa de la vida, equidad, lucha contra la corrupción, crecimiento económico. Uno y otro pueden conformar una misma agenda. En ambos casos se trata de una agenda bastante ambiciosa. Duque hizo bien en advertir que su propuesta no pretende conducir el país hacia el "unanimismo": "No se trata de eludir las sanas discrepancias de ideas que enriquecen la democracia". Sería además una meta imposible en cualquier sistema democrático. Muy simple: una sociedad que se pone de acuerdo en todo (inexistentes en el mundo moderno) acabaría con las posibilidades del disenso. ¿Quiere ello decir que la democracia y los consensos se excluyen? Por supuesto que no. Esta es la primera aclaración que el presidente Duque tendrá que hacer, insistentemente, si quiere que su propuesta encuentre algún eco significativo. ¿Qué tipo de consensos exigen las democracias? ¿Y qué tan amplios pueden ser en sociedades que le apuestan al pluralismo? No hay respuestas fáciles. La mejor guía que conozco es el libro de George Klosko Democratic Procedures and Liberal Consensus (Oxford, 2000), en el que este profesor de la Universidad de Virginia intenta identificar, de manera empírica y teórica, los principios que deben informar los mínimos acuerdos en democracia que, a la vez, garanticen los derechos y las libertades ciudadanas. Duque no ha precisado el contenido de su propuesta de acuerdo, pero ha sugerido tres grandes temas para la discusión. Menos claro, sin embargo, es su mensaje respecto de los posibles signatarios del "gran pacto por Colombia". Su convocatoria "a todos los colombianos, a los trabajadores, a los gremios, a los empresarios, a los partidos políticos, a las organizaciones sociales" es tan general que corre el riesgo de ser arrastrada por el viento, sin destinatario que la escuche. Quizás haya que comenzar por las formas, antes de abordar la sustancia. Tras las expresiones disonantes de sus copartidarios el 7 de agosto, en contravía del mensaje presidencial, una crónica de Semana advertía que el pacto de unidad propuesto por Duque tendría que empezar primero "en casa". Claro que no es suficiente. Es igualmente urgente que el Presidente se siente a conversar con todos, todos, los líderes de la oposición. De lo contrario, su propuesta pronto se desvanecerá.
La propuesta

del Presidente
Eduardo Posada Carbó
Su convocatoria

‘a todos los colombianos’ es tan general que corre

el riesgo de ser arrastrada por

el viento, sin destinatario que

la escuche.