Miércoles, 12 de Diciembre de 2018

Abogan por más cables soterrados

Puerto RicoEl Nuevo Dia, Puerto Rico 12 de diciembre de 2018

WASHINGTON

WASHINGTON.- Con el propósito de fortalecer la resistencia del sistema de telecomunicaciones ante un desastre natural de envergadura, el gobierno y la empresa privada deben considerar la posibilidad de establecer un anillo de cables soterrados de fibra óptica en toda la isla.
Sin embargo, el gerente general y vicepresidente de T-Mobile, en Puerto Rico, Jorge Martel, advirtió que la inversión puede ser muy alta, aunque necesaria.
"La inversión no solo beneficiará a la industria de telecomunicaciones, sino también a las industrias que vende al por menor, bancaria, manufacturera y otras", expresó el ejecutivo.
El gobierno también debe colaborar liberalizando el área de permisos, agregó Martel.
Junto a la comisionada residente en Washington, Jenniffer González, Martel participó ayer del foro "Construyendo Ciudades Resilientes", organizado por el Instituto del Caucus Hispano del Congreso.
De cara a un próximo desastre natural, Martel sostuvo que los gobiernos deben pensar en la recuperación del sistema eléctrico de las telecomunicaciones como una alta prioridad.
También, destacó la importancia de hacer cambios en las leyes para permitir a las empresas tener un inventario mayor de piezas y equipos, sin penalidades contributivas.
En el caso de T-Mobile, que tiene alrededor del 20% del mercado de Puerto Rico, Martel sostuvo que han duplicado la cantidad de generadores para apoyar sus torres de telecomunicaciones en caso de una emergencia.
"Tenemos el equipo. Pero, las fuerzas huracanadas que afectaron a Puerto Rico fueron increíbles. La recuperación -la próxima vez- puede ser más rápida, pero no es responsable decir que no va a pasar nada", indicó Martel.
Esta semana, T-Mobile anunció la activación de su banda de 600 megahercios, que llega dos veces más lejos, y "penetra cuatro veces más en estructuras", explicó Martel.
González, por su parte, recordó la gravedad de la emergencia que vivió Puerto Rico.
El apagón en el sistema eléctrico y la caída de las telecomunicaciones, sostuvo, simbolizaron el gigantesco colapso de gran parte del país.
"Perdimos hasta radares. No hubo vuelos comerciales en una semana", recordó.
Más allá de la pérdida del servicio del teléfono celular, exhortó al público a pensar en la gravedad de no tener acceso a dinero, ante la falta de acceso a bancos y servicios de las máquinas ATH.
"Todos los bancos tuvieron que improvisar", expresó González, al indicar que es importante prepararse, y entender que "no puedes confiar en el suministro constante de electricidad".
Ante el reto de rehacer el sistema eléctrico, que el gobierno calcula puede costar más de $20,000 millones, González sostuvo que Puerto Rico tiene que pensar en fuentes de energía renovables y a bajo costo.
"Construir con resiliencia no es construir algo indestructible. Tenemos que separar esos asuntos. Desde mi punto de vista, resiliencia es poder tener servicios, infraestructura y gente que pueda absorber el impacto de una emergencia, y reaccionar inmediatamente a la situación para poder regresar a la normalidad", sostuvo González.