Miércoles, 19 de Septiembre de 2018

Cuando las risas vienen por inercia y no por situaciones realmente graciosas

UruguayEl Pais, Uruguay 19 de septiembre de 2018

Nicolás lauber
Ya van tres películas de esta franquicia nacida en 2003 como una parodia a las de espías como James Bond o Jason Bourne

Nicolás lauber
Ya van tres películas de esta franquicia nacida en 2003 como una parodia a las de espías como James Bond o Jason Bourne.
Claro que quien está al frente de estas películas es Rowan Atkinson, uno de los mejores comediantes ingleses, conocido por ser Mr. Bean , aunque ya era conocido de antes gracias a la serie The Black Adder , o sus especiales de comedia que se encuentran en Youtube.
Como sucedía con el personaje mudo de Atkinson, English tiene mucha comedia física, situaciones disparatadas y muchas torpezas que, a la larga, terminan siendo útiles para la misión.
Reino Unido, 2018. > Música: Howard Goodall. > Fotografía: Florian Hoffmeister. > Duración: 88 minutos. > Estreno: 13 de setiembre.
Esta aventura se inicia cuando un hacker publica una lista con los nombres de todos los agentes británicos. Así, una determinada primer ministro, que interpreta una divertida Emma Thompson, decide llamar a Johnny English, quien ahora trabaja como profesor de geografía en una institución educativa.
Allí, English enseña a sus muy jóvenes alumnos el arte de ser espía. O sea camuflarse, salir colgado por una ventana o aprender a coquetear con una copa de Martini. Todo lo políticamente incorrecto representado en pocos minutos de la película.
Una vez de vuelta al servicio británico, comienza la carrera para dar con el hacker que aterroriza el Reino Unido que hace colapsar el tránsito, desvía trenes y hace girar como loco al Ojo de Londres. Sin dudas es un villano a la altura de nuestro héroe.
Así se inicia una lucha entre lo digital, representado por el hacker, y lo analógico, o sea English, quien se vale de varios trucos a lo Bond, pero no confía en los celulares o computadoras. Caramelos explosivos y autos con misiles son parte de los recursos del torpe espía.
Y como en toda película del género, este pertenece al MI7, hay autos Aston Martin, un ayudante que termina resolviendo los problemas y una joven muy sexy (Olga Kurylenko quien casualmente fue una chica Bond) que se encuentra en un lujoso yate rodeada de marineros que parecen salidos de una publicidad de Jean Paul Gaultier, y tiene toda la pinta de ser una de las villanas.
Si bien se plantean muchas situaciones graciosas, se nota gastado este personaje que apela a los gestos y caras graciosas de su protagonista, y no tanto a un guion ingenioso. Por momentos, con eso no basta, aunque terminen salvando el día y generen alguna risa.>