Jueves, 15 de Noviembre de 2018

Recrudecen las heridas

Puerto RicoEl Nuevo Dia, Puerto Rico 15 de noviembre de 2018

La guerra que desató ayer el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, al cuestionar la cifra de casi 3,000 muertes en Puerto Rico a consecuencia del huracán María abrió la herida de esos familiares que han vivido en carne propia la congoja de perder lo más sagrado: la vida de uno de los suyos

La guerra que desató ayer el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, al cuestionar la cifra de casi 3,000 muertes en Puerto Rico a consecuencia del huracán María abrió la herida de esos familiares que han vivido en carne propia la congoja de perder lo más sagrado: la vida de uno de los suyos.
Con un tuit, Trump le restó validez al estudio que encomendó el gobernador Ricardo Rosselló Nevares a la Universidad George Washington, que concluyó que en Puerto Rico habían fallecido 2,975 personas directamente o como secuela de los efectos del ciclón más poderoso registrado en la isla desde hace casi un siglo.
Don Hermenegildo Cotte Meléndez tenía 96 años y murió cinco días después del huracán María. Al acabarse el oxígeno que lo asistía en el hogar, su familia, con la ayuda del alcalde Marcos "Turín" Irizarry, lo trasladó a un refugio en la escuela superior del pueblo. Lo acompañó en todo momento su hijo, el exejecutivo municipal Leovigildo "Leo" Cotte.
Durante la madrugada del siguiente día, la planta eléctrica que mantenía el refugio operando explotó y dejó de funcionar. Por consiguiente, la máquina de oxígeno que mantenía con vida a don Hermenegildo también.
El padre de Cotte falleció horas más tarde por la falta de oxígeno. Él no murió por su vejez, sino porque no había electricidad para mantenerlo con vida. Don Hermenegildo es una de las 2,975 víctimas fatales que oficialmente han sido reconocidas vinculadas con el huracán.
"Me siento ofendido", reaccionó el exalcalde de Lajas.
¿Qué representan estas expresiones de Trump para su usted y su familia?
—Es un total desconocimiento de lo que ocurrió en Puerto Rico durante el huracán María.
¿Considera que minimizar el impacto de las muertes es una falta de respeto a las familias de las víctimas fatales?
—Es una gran falta de respeto. Es muy lamentable que todo un señor presidente de Estados Unidos tenga esa opinión, cuando hablamos de uno de los huracanes más fuertes que han pasado en toda esta área, incluyendo a Estados Unidos. Y, más aún, cuando esperaban a Florence allá.