Martes, 18 de Diciembre de 2018

Maestro para quinto

UruguayEl Pais, Uruguay 18 de diciembre de 2018


Por quinta ocasión en su carrera, Óscar Washington Tabárez comienza un proceso con la selección uruguaya


Por quinta ocasión en su carrera, Óscar Washington Tabárez comienza un proceso con la selección uruguaya. El técnico que ha devuelto en la última década a la Celeste a los primeros planos del fútbol mundial pone ahora un nuevo rumbo: Catar.> > Mañana a primera hora, cuando Uruguay enfrente a Corea del Sur, se estará dando el primer paso para estar por cuarta vez consecutiva en una Copa del Mundo, torneo en el que el entrenador tiene asistencia perfecta, ya que llegó al seleccionado celeste a Italia 1990 en su primer intento y luego en forma seguida hasta Sudáfrica 2010, Brasil 2014 y Rusia 2018, en todos los casos con resultados importantes, porque en Italia llegó a octavos de final luego de una Eliminatoria ganada con solvencia, en Sudáfrica Uruguay fue cuarto, en Brasil llegó a octavos y estaba para más si Luis Suárez no hubiera sido deportado como un criminal y en Rusia se alcanzó el quinto puesto.> > En este nuevo inicio -que en realidad es la continuidad de un proceso que no solo ha sido muy exitoso, sino que además se ha transformado en ejemplo para el mundo entero- vale la pena repasar lo que ha sido la carrera de Tabárez al frente de la selección, esa que ha dirigido por 185 veces, lo cual le valió un doble Récord Guinness entregado días antes de viajar rumbo a Asia: uno por ser el técnico con más cantidad de partidos al frente de una misma selección y otro por ser el único en haber dirigido a un mismo equipo nacional en cuatro mundiales.
A sus 41 años y luego de haber sido campeón de América con Peñarol en 1987, asumió como seleccionador de Uruguay con vistas a la Copa América de 1989 y las Eliminatorias que en ese momento se jugaban divididas en grupos de tres equipos y de corrido, es decir que en pocas semanas se definía el pasaje al Mundial. Entre el 27 de agosto y el 24 de septiembre de de 1989, Uruguay logró el pasaje al Mundial dejando por el camino a Bolivia y Perú. En el Mundial, Uruguay empató sin goles en el debut con España, cayó 3-1 con Bélgica, venció 1-0 a Corea del Sur y en octavos cayó 2-0 con Italia. Dirigió 34 partidos, ganó 17, empató 8 y perdió 9, con un porcentaje de efectividad del 62%. En ese momento el triunfo otorgaba dos puntos.
Luego del Mundial la AUF no le renovó el contrato a Tabárez, quien viajó dirigiendo por el mundo a equipos prestigiosos como Boca Juniors y el Milan, entre otros. Volvió a la selección en 2006, con 59 años recién cumplidos. La meta era llegar a Sudáfrica 2010 y lo logró. El 13 de octubre Uruguay debutó con un 5-0 ante Bolivia y conseguiría el derecho a jugar el repechaje ante Costa Rica. La Celeste ganó 1-0 de visita, empató 1-1 en el Centenario y llegó a Sudáfrica, donde igualó 0-0 con Francia, venció 3-0 a Sudáfrica, 1-0 a México, 2-1 a Corea del Sur y por penales (con la picadda del "Loco" Abreu) luego del 1-1 en los 120’ con Ghana para llegar a semifinales. Allí cayó 3-2 con Holanda y por el mismo marcador con Alemania por el tercer puesto. A lo largo de los cuatro años, Tabárez dirigió a Uruguay en 55 partidos, ganó 25, empató 17 y perdió 13, con una efectividad del 56%.
El proceso siguió rumbo a Brasil, con escala en los Juegos Olímpicos de Londres 2012. Uruguay, pese a ir con Luis Suárez y Edinson Cavani como refuerzos, tuvo una mala performance: venció 2-1 a Emiratos Árabes Unidos y cayó 2-0 con Senegal y 1-0 con Gran Bretaña. Quedó eliminado en primera fase.> > Otra vez mediante repechaje, esta vez ante Jordania, llegó a Brasil. Allí cayó 3-1 con Costa Rica, venció 2-1 a Inglaterra y 1-0 a Italia. En octavos, luego de la mordida de Luis Suárez a Chiellini y su decalificación del Mundial, La Celeste perdió 2-0 con Colombia. El saldo: 53 partidos (26 triunfos, 14 empates y 13 derrotas) y una efectividad de 58%.
Con la sangre en el ojo, Tabárez renovó para apuntar el barco hacia Rusia. Hizo una gran Eliminatoria, terminó segundo y por primera vez desde que se instauró el repechaje Uruguay llegó sin necesidad de jugarlo. En el medio pasaron dos Copa América con malos resultados, pero el Mundial sería otra cosa. Cuatro victorias de corrido (1-0 a Egipto, 1-0 a Arabia Saudita, 3-0 a Rusia y 2-1 a Portugal) pusieron a la Celeste en cuartos de final, donde cayó 2-0 ante Francia, a la postre campeón del mundo. Con 43 partidos dirigidos (22 victorias, 8 empates y 13 caídas), un 57% de efectividad y el quinto puesto mundialista, la renovación no estuvo en duda. Por eso, mañana Tabárez comienza el camino a su quinto mundial.
La primera experiencia mundialista de Tabárez fue bastante buena. Si bien Uruguay tenía un equipo como para llegar lejos, el desarrollo del torneo no fue favorable al elenco celeste. Sintió mucho el no haber ganado en el debut ante España luego de haber sido muy superior y fallar un penal, clasificó con un gol en la hora de Fonseca a octavos y allí cayó 2-0 con Italia, el dueño de casa.
El gran mérito de Tabárez en su segundo ciclo fue haber devuelto a Uruguay a los primeros planos del fútbol mundial. El equipo llegó a semifinales por primera vez desde 1970 (40 años) y aunque fue cuarto, porque cayó en semis con Holanda y por el tercer puesto con Alemania, el país salió a recibir a los celestes como héroes luego una campaña inolvidable.
Inicio con derrota ante Costa Rica, pero dos grandes triunfos sobre Inglaterra e Italia pusieron a Uruguay en octavos. Sin embargo, ante los italianos Suárez mordió a Chiellini y fue expulsado del Mundial. Tan drástica medida originó la renuncia de Tabárez al comité técnico de la FIFA por no compartir su accionar. La Celeste cayó ante Colombia y volvió antes de lo previsto.
Tabárez puso un mediocampo más de manejo que de contención, pero si bien se ganaron los dos primeros partidos el funcionamiento no fue bueno. Sí se logró a partir del partido con Rusia. Goleada al local, pasaje a octavos, victoria sobre Portugal y caída ante Francia. Valió el quinto puesto y ser la mejor selección de Sudamérica. Además, continuó la renovación.