Miércoles, 12 de Diciembre de 2018

Defensa pide desestimar opción de pena de muerte

Puerto RicoEl Nuevo Dia, Puerto Rico 12 de diciembre de 2018

El nuevo juicio contra el acusado principal por la llamada "masacre de La Tómbola" pudiera implicar una decisión sin precedentes en el sistema de judicial federal

El nuevo juicio contra el acusado principal por la llamada "masacre de La Tómbola" pudiera implicar una decisión sin precedentes en el sistema de judicial federal.
El escenario para esa decisión fue planteado por la defensa del acusado, Alexis Candelario, al solicitarle al juez Francisco Besosa, del Tribunal Federal, en San Juan, que desestime la petición de la pena de muerte de la fiscalía para el nuevo juicio, aludiendo a la protección constitucional contra la "doble exposición".
"Se reconoce que en los casi 30 años de la pena de muerte federal ‘moderna’ y en más de 100 juicios federales de pena capital, el asunto presentado por esta moción se ha atendido una sola vez, y en circunstancias significativamente diferentes", indicó el abogado David Ruhnke, especialista en casos de pena de muerte.
"En el contexto de una acusación de pena capital federal, el asunto (aquí planteado) no tiene precedentes en el Primer Circuito (de Apelaciones en Boston) ni en el Tribunal Supremo de Estados Unidos", agregó.
Candelario enfrenta 52 cargos por el asesinato de 17 personas, incluyendo un bebé en gestación, en octubre de 2009, frente al negocio La Tómbola en Toa Baja.
Al cabo del juicio, en el 2013, Candelario resultó culpable, mientras que en la segunda fase del proceso, para deliberar la sentencia de muerte, se libró de la ejecución y fue condenado a prisión sin posibilidad de ser liberado.
De todas formas, Candelario apeló y el Primer Circuito de Boston ordenó un nuevo juicio, porque uno de los testigos no declaró en público.
Entonces, la fiscalía federal notificó al tribunal que volvería a solicitar la pena de muerte contra Candelario en el nuevo juicio, que está pautado para el 1 de abril de 2019.
Ruhnke argumenta que esa petición no procede ahora porque la orden de un nuevo juicio es solamente para determinar si es culpable o no, y que no aplica al rechazo a la sentencia de muerte.
Indica que un jurado ya determinó que le correspondía cadena perpetua, por lo que pasar por un nuevo juicio sobre la pena capital sería exponerlo una segunda vez, lo que prohíbe la Constitución federal.
"En el momento en el que el jurado llegó a su veredicto del 2013, terminó el riesgo de Candelario de exponerse a la sentencia de muerte", mantuvo Ruhnke.
"(La doctrina contra la) ‘doble exposición’ ahora prohíbe que el gobierno (la fiscalía) intente, por segunda vez, convencer a un jurado para que sentencie al señor Candelario a muerte", agregó.
Ruhnke señala que, aunque la sentencia no precisaba la imposición de cadena perpetua, "no puede haber duda de que el jurado entendió" que ese sería el resultado de su dictamen.
Las tres opciones ante el jurado eran: "sentencia de muerte", "vida en prisión", e  "incapaz de llegar a una decisión unánime". Ruhnke resalta en la moción que, en aquel momento, el juez José Fusté le informó al jurado que la consecuencia de la tercera opción sería: "Yo impondré una sentencia de prisión de vida sin posibilidad de ser liberado", lo que fue favorecido de forma unánime.
Por esa unanimidad, Ruhnke indica que este caso se diferencia de la única ocasión en que el Tribunal Supremo de Estados Unidos ha atendido uno similar.
En el 2003, esa corte atendió la apelación de un convicto en un tribunal estatal de Pensilvania que alegaba que, en su segundo juicio, no debió enfrentar nuevamente la pena de muerte, pues en la primera ocasión el juez le impuso una cadena perpetua.
El Tribunal Supremo resolvió que sí le aplicaba el veredicto de pena de muerte emitido por el jurado en el segundo juicio porque el primer juicio no terminó con una absolución por parte de un jurado, porque el juez intervino cuando el jurado le informó que estaba estancado 9-3.
Según Ruhnke, el caso de Candelario "no puede y no debe ser visto como el de un jurado estancado" porque "concluyó unánimemente" que su cliente "sería sentenciado a vida en prisión, no muerte".