Domingo, 16 de Diciembre de 2018

Anulado

ArgentinaLa Nación, Argentina 16 de diciembre de 2018

¡Atención, arqueros! Si hay un tiro libre al borde del área y es para un derecho, Mauricio Macri le pega siempre arriba, al palo de la barrera

¡Atención, arqueros! Si hay un tiro libre al borde del área y es para un derecho, Mauricio Macri le pega siempre arriba, al palo de la barrera. El Presidente tiene fama de meter goles decisivos. En las elecciones de 2015 y 2017, las redes sociales viralizaron su pegada en los partidos entre amigos.
Una semana atrás, Macri se despertó, clavó un tuit al ángulo y salió a gritarlo como un gol: quería que las finales de la Libertadores se jugaran con hinchas visitantes. Aunque Horacio Rodríguez Larreta no estaba muy de acuerdo y Patricia Bullrich se esforzó en hacerle caso, en un principio pareció que la decisión de Macri iba en serio.
Siempre se le dice que sí a un presidente. ¿Siempre?
La orden se convirtió en idea y luego en sugerencia. Y al final, en el VAR, entre su amigo boquense Daniel Angelici y el riverplatense Rodolfo D'Onofrio le terminaron por anular el gol. "No se puede", le dijeron a coro. Y dieron explicaciones distintas para mantener la vergüenza de la convivencia estallada durante décadas de mafias y violencia dentro y fuera de los estadios. Macri quiso hacer un gol y se lo atajaron. Terminó mostrando, sin querer, todo lo que falta para recuperar la normalidad perdida.