Martes, 20 de Noviembre de 2018

La primera migración entre Estados Unidos y Chile ocurrió hace unos 12 mil años

ChileEl Mercurio, Chile 20 de noviembre de 2018

Al comparar el genoma de un cazador recolector de Los Vilos de hace 11 mil años y el de un niño que habitó el oeste de Norteamérica 1.700 años antes, se vio que ambos estarían emparentados.

Desde el noreste de Estados Unidos, del actual estado de Montana, provendrían los ancestros directos del chileno más antiguo conocido hasta ahora: un cazador recolector que vivió en la zona de Los Vilos hace unos 11 mil años.
Así lo revelan 47 genomas de restos de los antiguos pobladores del continente, publicados en la revista Cell y que fueron dados a conocer ayer en forma simultánea con otros análisis genéticos similares, presentados en las revistas Science y Science Advances.
Los datos recopilados revelan que las rutas migratorias e interacciones culturales, desde el cruce del estrecho de Bering y que pasaron por toda América hasta llegar al extremo sur del continente, fueron mucho más complejas y diversas de lo que se creía, dice el antropólogo César Méndez, quien trabaja en el Centro de Investigaciones de Ecosistemas de la Patagonia y es uno de los coautores de la publicación de Cell, al igual que su esposa, la también antropóloga Amalia Nuevo.
Ambos participaron en las excavaciones realizadas en el sitio de Los Rieles, en Los Vilos, durante 2008. "Este individuo que encontramos no solo es el más antiguo hallado en Chile, sino que también lo es hasta ahora de Sudamérica", asegura Méndez.
Diversas rutas
El ADN que sirvió de base para el estudio comparativo fue el del llamado niño de Anzick, de 12.800 años, y que fue hallado en el famoso sitio arqueológico de Clovis, en Montana (EE.UU.) en los años noventa. Estaba rodeado de las puntas de piedra que distinguen a esa cultura.
Uno de los resultados del estudio es que los genomas de los individuos más antiguos analizados son los más genéticamente semejantes al del niño de Clovis. Pero el más parecido de todos es el del cazador recolector de Los Vilos. "Eso significa que es un antepasado remoto", dice Méndez.
De acuerdo con el análisis, hubo una corriente migratoria inicial desde Asia que tuvo lugar al menos hace 16 mil años. Mientras un grupo se dispersó paulatinamente por todo el continente, otro se quedó en el este de Norteamérica (ver infografía).
Sin embargo, luego hubo otros flujos e intercambios genéticos. Por ejemplo, uno fue el que realizó un grupo de la misma cultura del niño de Anzick (la Clovis), que hace unos 12 mil años tomó diferentes rutas hacia el sur. Primero se desplazaron por Centroamérica, donde se dividieron: unos siguieron la costa del Pacífico hasta Chile. Otros, en cambio, se movieron por la costa Atlántica hasta el sureste de Brasil.
Otra corriente migratoria posterior partió hace unos 5 mil años, desde Baja California (EE.UU.) y se desplazó hasta los Andes Centrales.
También hay evidencia de que algunas de las poblaciones del primer flujo migratorio se establecieron en Alaska y no avanzaron más al sur. En Science se publica el análisis del diente de un niño que vivió en esa zona hace 9 mil años y que su material genético es semejante a los representantes de la primera oleada migratoria.
Pero uno de los ejemplos más enigmáticos es un genoma obtenido de los primeros habitantes de Brasil, que lo relaciona con poblaciones de Oceanía y Australia. Sin embargo, no se encontró un equivalente en las muestras paleo-indias de Norteamérica. "El hecho de que no haya sido previamente documentada en América del Norte implica que un grupo anterior que sí poseía esta marca genética ha desaparecido o es de un grupo que llegó más tarde y pasó por Norteamérica, pero no dejó rastro genético, dice Víctor Moreno Mayar, investigador de la U. de Copenhague.
Más antiguoLa existencia del sitio de Monteverde en el sur de Chile, fechado en al menos 14.600 años de antigüedad -el asentamiento humano más antiguo de América- abre la posibilidad de que se encuentren restos humanos más tempranos. Hasta la fecha no se han hallado restos humanos en este lugar, solo objetos que denotan su presencia.
Su descubrimiento generó controversia, porque hasta entonces Clovis aparecía como la cultura más antigua del continente. Todavía no se sabe qué ruta migratoria fue la que llegó de forma tan temprana al sur de Chile. "Si es que hubo una población anterior que explique Monteverde, todavía no se han descubierto restos de ellos en toda América", dice el antropólogo César Méndez.