Domingo, 16 de Diciembre de 2018

"Puedo hacer el trabajo donde sea"

Puerto RicoEl Nuevo Dia, Puerto Rico 16 de diciembre de 2018

Luego de comenzar su carrera en un equipo de los Marineros de Seattle con el que nunca pudo alcanzar la postemporada en la Liga Americana, el cerrador boricua Edwin Díaz comenzó ayer a mencionar las palabras "Serie Mundial" y "anillo de campeones"

Luego de comenzar su carrera en un equipo de los Marineros de Seattle con el que nunca pudo alcanzar la postemporada en la Liga Americana, el cerrador boricua Edwin Díaz comenzó ayer a mencionar las palabras "Serie Mundial" y "anillo de campeones".
Con esa actitud, Díaz compareció ayer a la conferencia de prensa, en la cual fue presentado junto al dominicano Robinson Canó como las nuevas adquisiciones de los Mets de Nueva York, después de que la organización completara una transacción con Seattle para adquirirlos a ambos a cambio de cinco jugadores y dinero.
Previo a que Canó y Díaz fueran presentados y que se les entregaran sus camisetas con los números 24 y el 39, respectivamente, el gerente general Brodie Van Wagenen dejó establecidas cuáles son las intenciones de la organización, tanto a corto como largo plazo.
"Perseguimos la grandeza. Este cambio es una señal a nuestros jugadores y a la fanaticada, de que las palabras solas no definen a la franquicia", dijo abriendo Van Wagenen, destacando el compromiso de la organización para mejorar el plantel. "Tenemos una mentalidad ganadora. Colectivamente, creemos que todo es posible, y nada es imposible. Esa convicción es la que nos llevó a este momento. Canó es uno de los mejores segunda bases de la historia del béisbol. Va a impactar inmediatamente el medio de nuestra alineación", añadió el gerente. "Edwin es el mejor cerrador del juego (Grandes Ligas) al día de hoy. Va a ser el ancla de nuestro bullpen y va a electrificar nuestra fanaticada. Estos jugadores nos van a ayudar a conseguir nuestras metas, ahora y en el futuro".
Inmediatamente después de la conferencia, El Nuevo Día conversó vía telefónica con Díaz, quien en tres temporadas con los Marineros de Seattle salvó 109 partidos, incluyendo una magistral campaña 2018 en la que rescató 57 juegos con una efectividad de 1.96 y 124 ponches. Esos números le valieron el galardón de Relevista del Año en la Liga Americana, y ahora buscará emular ese éxito en la Nacional y en un mercado más grande como el de Nueva York.
¿De cuánto impacto puede ser para tu carrera pasar de una franquicia de mercado pequeño como Seattle a una plaza grande como Nueva York?
—Después que yo haga mi trabajo, yo creo que todo saldrá bien. Nada, (estoy) supercontento. Sé que vengo a un mercado grande, pero si hago mi trabajo, todo va a estar bien.
¿Crees que esto le añade presión a tu trabajo, al saber que la expectativa de los Mets es ganar ya, considerando las palabras del gerente general?
—Eso no afectará mi trabajo porque yo tengo que seguir trabajando igual que como estaba trabajando en Seattle. Sea aquí en Nueva York o donde sea. Yo solo quiero la oportunidad de lanzar y demostrar que yo puedo hacer el trabajo donde sea.
Llegas a los Mets, que si bien tienen pretensiones de llegar a la Serie Mundial y ganar, también estaban recientemente en medio de una reconstrucción. ¿Crees realmente que tienes oportunidades de salvar más juegos en Nueva York que en Seattle, donde rescataste 57 juegos en 2018?
—Voy a tener oportunidad, y estaré preparado. No sé si voy a salvar 57 o voy a salvar 40. Solamente lo que Dios quiera. Pero estoy preparado para, con el favor de Dios, tener otra buena temporada.
¿Cuál sería, para ti, un número razonable de salvados en promedio, reconociendo de que no todos los años se puede pasar de 50 y llegar a 57?
—Anualmente, si yo escogiera un número, fueran 40. Yo creo que un cerrador con 40 salvados en una temporada es un excelente número. Esa sería mi meta todos los años.
Te falta menos para llegar a la agencia libre en 2022. ¿Ves esta como la oportunidad de oro para aumentar tu valor jugando en una plaza como Nueva York?
—Sí, creo que esto me ayudaría mucho. Solamente necesito hacer mi trabajo, como lo estaba haciendo en Seattle. Lo demás viene por añadidura. Es mantenerme saludable, que ha sido clave todos estos años, y lo demás vendrá poco a poco.
Ese cambio de la Liga Americana a la Nacional, ¿crees que te favorece? Va a implicar, lógicamente, un ajuste de tu parte a los bateadores que no conoces, pero también de parte de ellos pues en su mayoría no te han enfrentado antes...
—Lo veo igual que en la Americana. Hay buenos bateadores, igual que en la Americana. La liga es competitiva. Es solamente venir a hacer mi trabajo en el noveno inning, como lo hacía en Seattle en la Liga Americana, y darle la oportunidad a los Mets a ganar juegos cada vez que me traigan a lanzar. Yo, por lo menos, trataré de hacer el mismo trabajo que hacía en la Americana. No voy a cambiar nada de mi forma de lanzar. Si hago lo mismo que hice allá, voy a tener buenos resultados. Obviamente, voy a estudiar los nuevos bateadores que voy a enfrentar, y a los equipos, pero creo que vengo con lo mismo que hice en la Americana.
Que tu mudanza a Nueva York sea junto el dominicano Robinson Canó, con quien has demostrado una gran amistad, ¿lo hace más cómodo para ti?
—Sí, se me hizo más fácil cuando supe que era con él, ya que la amistad de nosotros va más allá de jugar pelota. Estaba supercontento y agradecido. Rápido que nos cambiaron él me llamó, se comunicó conmigo. De verdad que contento de estar aquí con Robi.
Jugar en la costa este de Estados Unidos implica que la fanaticada boricua va a poder seguir mejor tus juegos, ya que no son tan tarde como cuando jugabas en el oeste...
—Es verdad eso. Ahora mi familia me va a poder ver mejor, la fanaticada de Puerto Rico aquí en Nueva York. Contento de estar ahora acá en el área este, ya que la familia, la fanaticada, Puerto Rico y todos van a poder verme más fácil y no tener que quedarse hasta la 1:00 de la mañana para verme lanzar. Ya a las 9:30 o 10:00 de la noche estarán viéndome lanzar y será más fácil para ellos.
Estando en Nueva York vas a tener también una amplia base de fanaticada boricua que vive allá. ¿Te entusiasma eso?
—Sí, me entusiasma muchísimo, porque la fanaticada puertorriqueña puede estar mirándome y va a estar cerquita de mí. Eso es un plus para uno, ya que están apoyándome siempre. Estoy supercontento y no puedo esperar para empezar la temporada con los Mets, y dar lo mejor de mí.
Para algunos jugadores, incluyendo algunos puertorriqueños, llegar a los Mets representó escollos, lesiones, un bajón en producción y hasta el fin de sus carreras. ¿Cómo tú afrontas este reto?
—Lo afronto normal. Como dije, voy a hacer mi trabajo. Estoy supercontento de estar aquí, deseando que empiece la temporada para demostrar que yo puedo jugar en cualquier escenario. Yo creo que lo demostré en el Clásico Mundial, que es como una Serie Mundial. Estoy ready para que empiece la temporada.