Domingo, 16 de Diciembre de 2018

De Austen a Freud, seis retratos para descubrir

ArgentinaLa Nación, Argentina 16 de diciembre de 2018

El rey Arturo (2004)
Apenas un año después del éxito de Piratas del Caribe, Keira Knightley se convirtió en una reina Ginebra de armas tomar en la versión de la leyenda artúrica imaginada por Antoine Fuqua

El rey Arturo (2004)
Apenas un año después del éxito de Piratas del Caribe, Keira Knightley se convirtió en una reina Ginebra de armas tomar en la versión de la leyenda artúrica imaginada por Antoine Fuqua. Resta decir que la película no sobrevive como una de las mejores versiones de aquella historia de caballeros y mesas redondas, pero sí explora esa vertiente de Knightley destinada a las aventuras, signada por un destino atípico y una fortaleza que surge de los mismos cimientos de su aparente fragilidad. Disponible en Netflix
Orgullo y prejuicio (2005)
Basada en la famosa novela de Jane Austen, el debut de Joe Wright en la dirección fue el verdadero despegue de Keira Knightley como actriz y el inicio de su vínculo con la atmósfera de otras épocas. Dio vida a la genial Elizabeth Bennet, el más sentido álter ego de Austen y uno de los grandes personajes femeninos de la literatura inglesa de todos los tiempos. La actuación de Knightley fue celebrada de manera unánime por la crítica y fue nominada al Oscar como mejor actriz. Disponible en Netflix y Amazon Prime Video.
Expiación, deseo y pecado (2007)
La segunda colaboración entre Wright y Knightley estuvo definida por una mayor ambición. Inspirada en la compleja novela de Ian McEwan, la historia de Cecilia y el joven Robbie atraviesa la guerra y juega con el tiempo, dando vida a uno de los grandes melodramas del siglo XXI. Wright no le tiene miedo al exceso y Knightley se confirma como una heroína única, capaz de expresar en las variaciones de su mirada lo profundo del dolor y lo trágico del sacrificio. Disponible en Amazon Prime Video.
Un método peligroso (2011)
El canadiense David Cronenberg concibe su historia de monstruos y monstruosidades en el temprano siglo XX y a partir del triángulo que forman Freud, Jung y la paciente Sabina Spielrein, luego devenida figura clave del psicoanálisis. La textura de la película disipa cualquier intelectualidad malsana y se construye de manera tersa y fluida a partir de hallazgos visuales, objetos fascinantes y personajes envueltos en sentimientos únicos y a la vez divididos. Knightley traspasa el pesado velo de la historia con la energía que aporta a su personaje porque, como siempre, tiene de su lado el amor que le tiene la cámara. Disponible en Amazon Prime Video.
Anna Karenina (2012)
Sin lugar a dudas, la versión más original y controvertida del clásico de Tolstoi. Wright elige una puesta definida por los telones y las bambalinas para construir la vacua pomposidad de los últimos años del Imperio Ruso. Knightley desfila ataviada con colores estridentes y atrezzos ominosos en los escenarios de un romance que es teatro y desolación. Nunca su rostro anguloso fue tan funcional a la puesta en escena como en este radical experimento del director inglés. Versátil y exuberante, su actuación es todo lo potente que la heroína de Tolstoi necesitaba. Disponible en Amazon Prime Video.
El código enigma (2014)
Bajo las órdenes del noruego Morten Tyldum, Knightley consiguió otro rol que nace de la historia para conseguir vida en la materia de las imágenes. Figura clave en la vida de Alan Turing (Benedict Cumberbatch), artífice del gran descubrimiento que desbarató la comunicación de la alta jerarquía nazi, su Joan Clarke es compañera y amiga al igual que excelsa profesional en un tiempo de cruentas guerras e infames injusticias. Con este rol consiguió su segunda nominación al Oscar. Disponible en HBO Go.