Domingo, 16 de Diciembre de 2018

¿En qué coincidieron el Pit-Cnt y los empresarios en un debate?

UruguayEl Pais, Uruguay 16 de diciembre de 2018


A raíz de un informe elaborado por CAF-Banco de Desarrollo de América Latina y presentado ayer en el nuevo edificio de la institución, especialistas debatieron sobre los principales desafíos que tiene la región y principalmente Uruguay en materia de productividad


A raíz de un informe elaborado por CAF-Banco de Desarrollo de América Latina y presentado ayer en el nuevo edificio de la institución, especialistas debatieron sobre los principales desafíos que tiene la región y principalmente Uruguay en materia de productividad.
Tanto desde el ámbito empresarial como sindical, se manejó la hipótesis de que el mecanismo de negociación colectiva mediante Consejos de Salarios no contribuye a una mejora de la productividad.
El estudio presentado por Guillermo Alves, economista principal de la Dirección de Investigaciones Socioeconómicas de CAF demostró la necesidad de que América Latina elabore reformas institucionales en pos de un aumento de competencia y productividad de sus economías.
En el caso de Uruguay, el informe señaló la brecha de género, la informalidad laboral, la baja productividad y la desigualdad entre las habilidades de los trabajadores como los principales desafíos.
Sebastián Pérez, asesor económico de la Cámara de Industrias del Uruguay (CIU), presentó los desafíos a los que se enfrenta el sector empresarial en materia de competencia, financiamiento, educación, empleo y productividad.
Sobre este último, dijo que desde las cámaras empresariales hay un convencimiento de que el sistema de negociación colectiva "no está contribuyendo a favor de mejorar la productividad de las firmas", puesto que en las rondas de Consejos de Salarios "se deciden cosas en manos de poca gente y no están representados los intereses generales", indicó Pérez.
Para el asesor económico, en las rondas salariales se definen estándares que las pequeñas y medianas empresas (Pymes) deben cumplir que "les generan dificultades en términos de aumentos salariales o barreras a la entrada" y que terminan incumpliendo. Según Pérez, estas empresas deberían poder tener plazos y condiciones diferentes para cumplir con sus obligaciones de forma más flexible.
De esta forma, "no le damos la posibilidad a las empresas de que puedan mejorar en materia de productividad", señaló.
Con el objetivo de poder mejorar la productividad del país, el asesor económico de CIU remarcó la importancia de trabajar sobre la reforma educativa y dijo que "así como en 2005 hubo planes de emergencia para otros fines, ahora precisamos un plan de emergencia educativa, creo que ahí tenemos muchísimo para ganar", dijo Pérez.
Del debate participó también Néstor Gandelman, doctor en Economía; Álvaro García, director de la Oficina de Planeamiento y Presupuesto (OPP) y Alejandra Picco, asesora económica del Instituto Cuesta Duarte del Pit-Cnt.
Picco fue quien coincidió con el cuestionamiento de Pérez respecto de que el mecanismo actual de negociación colectiva "impide una mejora" de la productividad.
En relación a este punto, la asesora planteó que una de las razones por las cuales el sistema de negociación colectiva "no está contribuyendo a una mejora de la productividad" en los sectores, tiene que ver con que la política salarial y los lineamientos que presenta el Poder Ejecutivo a través de los delegados del Ministerio de Trabajo, "no tienen una mirada hacia la productividad", ni tampoco incorporan ningún indicador que pueda medirla.
"Esto nos parece particularmente preocupante porque en el mediano plazo la evolución de los salarios debería seguir la evolución de la productividad, y vimos cómo hubo en revés en la política salarial que ha ido en contra de esta incorporación", explicó Picco.
Si bien desde el ámbito sindical se enfatizó en la importancia de mantener el sistema de negociación colectiva, se criticó la "falta de una mirada hacia el desempeño sectorial por rama de actividad", como así también la escasez de indicadores que posibiliten la medición de la productividad por sector.
Sobre la falta de instrumentos de medición, Picco criticó en parte al empresariado uruguayo y dijo que "hay una cultura empresarial muy difícil al mostrar la información" en las negociaciones y dijo que eso fomenta la formación de estereotipos en los trabajadores "que muchas veces pueden llegar a pensar que a las empresas les va siempre bien y eso no es así, pero como no se comparte la información, piensan eso", indicó la asesora.
Pérez respondió a Picco que si bien "no es la idea que las empresas basen su competitividad en bajos salarios" hay un mercado laboral en donde "no se puede pagar más de lo que el trabajador puede dar en materia de productividad".
Asimismo, Pérez dijo que al rubro empresarial "le duele" la pérdida de cada puesto de trabajo pero señaló que "en los últimos años, el sistema (de negociación colectiva) no está funcionando con la flexibilidad adecuada para recoger las heterogeneidades (del sector)".
La asesora del Pit-Cnt dijo que la productividad "no es un tema ajeno" al movimiento sindical y que se precisan lograr consensos entre empresas, trabajadores y Estado para "romper las barreras" y poder incorporar instrumentos de medición por rama de actividad.
Alves indicó que el déficit de productividad se asocia a dificultades en el proceso de entrada y salida de empresas, a la baja innovación y a una ineficiente distribución del empleo.
"¿Productividad a cualquier costo?", cuestionó García, quien dijo que si bien está a favor de mejorar la productividad, señaló la importancia de atender dos conceptos como el de economía circular y digitalización.
"Se podrían utilizar indicadores de productividad si la negociación se da en las firmas. Si se quiere hacer a nivel sectorial no van a haber datos actualizados por lo heterogéneo del sector".
"En los primeros Consejos de Salarios se intentó incorporar una visión de productividad, ese intento fracasó y ahora hay una vuelta del gobierno a negociaciones rígidas".
"Del 2014 a la fecha ha habido mucho desplazamiento de trabajadores y al sector empresarial le importa no solo por lo afectivo hasta por una visión económica y de rentabilidad".