Sábado, 23 de Marzo de 2019

Una tarde de pánico en Pocitos

UruguayEl Pais, Uruguay 23 de marzo de 2019


"Vení, quedate tranquilo, no te va a pasar nada"


"Vení, quedate tranquilo, no te va a pasar nada". De esa forma, el negociador jefe de la Guardia Republicana consiguió que Gastón Machado (27), también conocido como Kevin, se entregara y liberara a los 14 secuestrados. Antes le dio sus armas a dos mujeres rehenes.
Así culminó un secuestro que duró más de cinco horas. Machado se acercó a la peluquería de Soca casi Gestido. Pretendía hablar con su ex pareja y la dueña del local le dijo que se fuera. Su ex también le pidió que se retirara. Extrajo dos armas y se metió en el local. Ordenó que todo el mundo se tirara al piso. Hizo tres tiros.
Clientes y empleados acataron. "No paraba de golpear a la chica, rompió vidrios y gritó todo tipo de insultos", narró una de las secuestradas.
En determinado momento, el hombre tomó su celular, filmó un video y lo envió a sus contactos y sus redes sociales. En minutos se viralizó. Se mostraba con un revólver, hablaba de traiciones y amenazaba con matar a la mujer.
Una madre y su hija estaban en la parte de atrás del local cuando comenzó todo. Se estaban haciendo las uñas. Escucharon todo. Vieron como una empleada huía por una ventana hacia la azotea. La siguieron y trataron de salir del lugar por las casas vecinas. Nadie les permitió salir. La madre llamó al 911. La atendieron y contó lo que estaba pasando.
Minutos después comenzó un despliegue policial de grandes proporciones. Se cortó la calle Soca y se bloqueó el pasaje de peatones. Llegaron los blindados de la Republicana, los drones y los francotiradores eligieron posición.
Además, los clientes de un supermercado que está enfrente a la peluquería quedaron en su interior por orden de la Policía. Cristian Macé, uno de los clientes del local comercial, fue sorprendido al salir de un cajero automático cuando dos móviles policiales llegaron al lugar y cortaron el tránsito.
En el interior del super, 40 clientes y 10 empleados fueros testigos directos de las amenazas del agresor. Tras esperar varios minutos, el gerente del supermercado les habilitó la salida por atrás, justo en las bahías de descarga y carga de mercadería en la calle Ramón Masini.
Afuera, justo frente a la peluquería "Amor mío", el dueño de un puestito callejero de ropa apenas pudo ordenar algunas vestimentas. Es que al llegar la Policía, le pidieron que abandone rápidamente el lugar.
En determinado momento el negociador se acercó a la peluquería. Desde la vereda le ofreció diversas opciones para salir del lugar sin ser herido. Le pidió varias veces que liberara a las personas. Una mujer se sintió mal y el secuestrador aceptó que saliera. "Para que vean que no soy mala persona", dijo.
Mientras tanto, familiares de las personas secuestrados comenzaron a agolparse en la esquina de Charrúa y Soca. Preocupados, preguntaban a los policías que pasaba en el interior del local que no podían ver. Todos sabían de la situación difícil por la que atravesaba la ex pareja del secuestrador.
Rato después llegaron familiares del secuestrador. Estuvieron unos minutos en el lugar y se trasladaron a la esquina de Coronel Alegre y Gestido. Varias horas estuvieron allí esperando novedades. Se ofrecieron a hablar con el chico pero los policías les pidieron que se mantuvieran en ese sitio.
En determinado momento, los rehenes tuvieron oportunidad de hablar por teléfono con sus familiares. De esa forma se supo que estaban en buenas condiciones y esperando una rápida salida al drama.
Finalmente, el secuestrador aceptó firmar un acuerdo en el que la Policía se compromete a plantear ante la Fiscalía que sea remitido en la vieja cárcel de Punta de Rieles.
El documento, de escaso valor jurídico, lleva la firma del jefe de Policía, del jefe de la Republicana, del negociador y del secuestrador, según publicó anoche Telemundo. Con el papel en la mano, el violento sujeto resolvió entregar las armas a las personas secuestradas.
La primera en salir fue una famosa modelo uruguaya y luego el resto de los clientes y trabajadores. Manos en alto, fueron conducidas a patrulleros y ambulancias que esperaban.
Producción: N. González, P. Fernández, D. Milder.
Gastón Machado (también conocido como Kevin) tiene 27 años de edad. Según dijo un familiar directo "nunca pisó una comisaría". Mantuvo un largo vínculo afectivo con la chica que trabaja en la peluquería de Soca y Gestido, en Pocitos. Los mandos policiales aseguraron que no se pudo encontrar denuncias que lo vincularan a hechos de violencia. Sin embargo, los compañeros de la joven aseguran que se puso violento cuando ella resolvió terminar con la relación. Familiares de Machado aseguraron que tenía prescripta medicación psiquiátrica. Ayer, a las 11 de la mañana Machado había publicado en su Instagram una foto donde se lo ve con su madre y una niña, con la leyenda: "Seré su ángel y siempre la voy a cuidar".