Martes, 18 de Junio de 2019

Actividad es fuente de empleo para músicos

Costa RicaLa Nacion, Costa Rica 17 de junio de 2019

La producción de una serie animada o un videojuego requiere, por ejemplo, de una banda sonora. De ahí, el encadenamiento con músicos nacionales.

La producción de una serie animada o un videojuego requiere de un amplio trabajo que conlleva múltiples tareas como programación, diseño de arte, correcciones, elaboración de guion y creación de personajes.
Sin embargo, el trabajo no se queda ahí. Uno de los procesos más importantes es la construcción de la parte sonora, donde entra en juego la composición de la música, la interpretación de la obra y la elaboración de todos los efectos de sonido.
La empresa Headless Chicken Games y el estudio de animación e ilustración Osopez producen la parte sonora con talento nacional, específicamente con el estudio La Cabina.
Desde el 2016, Headless Chicken Games trabaja con estos músicos nacionales. Anteriormente acudía a profesionales de Colombia, Inglaterra y Estados Unidos, lo que representaba un costo de hasta un 75% más en la contratación del servicio.
'En videojuegos, cuando nos contratan para composición, hay que proponer una estética. La dirección la da el autor del videojuego, al igual que en una película, él tiene una perspectiva de cómo quiere que suene y se negocia', comentó Carlos Aguilar, ingeniero en sonido y músico de La Cabina.
El proceso no es lineal, pues la música debe sonar de acuerdo con la etapa en la que se encuentre el juego y debe apelar a las emociones del jugador.
Este es un ejemplo de cómo el sector puede convertirse en una novedosa opción de trabajo.
La Cabina emplea a tres colaboradores: Carlos Aguilar, diseñador sonoro con estudios en interpretación de guitarra de la Universidad de Costa Rica (UCR); Daniel Alarcón, ingeniero de sonido y músico autodidacta, e Iván Barquero, sonidista y músico autodidacta.