Domingo, 18 de Agosto de 2019

Mar de disputas afecta imagen del BSN

Puerto RicoEl Nuevo Dia, Puerto Rico 18 de agosto de 2019

Por tradición, y obedeciendo al poder cuasi tiránico de los llamados apoderados, la otrora Liga Superior de Baloncesto, que adoptó las siglas de BSN con los mismos males, flota en mar picado de controversias durante casi todo el año, sin que se haya encontrado soluciones que satisfagan a las principales partes involucradas: dueños, jugadores y entrenadores

Por tradición, y obedeciendo al poder cuasi tiránico de los llamados apoderados, la otrora Liga Superior de Baloncesto, que adoptó las siglas de BSN con los mismos males, flota en mar picado de controversias durante casi todo el año, sin que se haya encontrado soluciones que satisfagan a las principales partes involucradas: dueños, jugadores y entrenadores.
Hace tiempo, por ejemplo, que Felo Rivera es eje de polémicas públicas, más que todo por deudas a granel en su periplo de Quebradillas, Manatí y Fajardo, y con más vidas que gato callejero ha logrado sobrevivir y solo encuentra amenazas en su contra que se hacen sal y agua.
Hay que reconocer, sin embargo, que en la actualidad es el más experimentado y sagaz de todos los tenedores de franquicia, y siempre se mete en un bolsillo a Fernando Quiñones, presidente del BSN que no se cansa de amagarle con castigos, multas y hasta posible expulsión y todo se queda en palabras huecas, dando la impresión que Felo conoce pecados de dicho ente que les sirven de escudo protector.
La guerra entre Felo y Carlos Arroyo, quien reclama una deuda que extraoficialmente podría llegar a $85 mil, se quedó sin más disparos cuando el ícono del basket boricua e hijo predilecto de Fajardo optó por no ver acción esta temporada, según divulgó su abogado e íntimo amigo, Ricardo Carrillo. El letrado conoce de memoria el cuerpo y espíritu del BSN y la federación, que ha ideado un junte con la Asociación de Jugadores para limar asperezas, particularmente con el tope salarial de $40,000 por campaña, que es una violación a su propio decreto de bajar a $60,000 en 2018 por la crisis económica que dejó el huracán María y que se volvería al de $80,000 aprobado en 2016.
A pesar de que hay un voto de huelga aprobado por la Ajbpr, que dirige el armador Carlos Rivera de Ponce, es obvio que el BSN se lo pasa por el aro de su sentido común porque sobran los canasteros que cobran menos.
Estoy seguro que con líderes gremiales como Juan Trinidad, Cheo Otero y Piraña Morales, actual director de torneo del BSN, los resultados hubiesen sido al revés porque ellos tenían poder de convocatoria y fuerza resolutiva.