Martes, 23 de Julio de 2019

El candombe está para barajar y dar de nuevo en el concurso

UruguayEl Pais, Uruguay 22 de julio de 2019


La histórica brecha que separa a las agrupaciones de mayor porte de las que vienen en desarrollo quedó definitivamente en entredicho en este 2019


La histórica brecha que separa a las agrupaciones de mayor porte de las que vienen en desarrollo quedó definitivamente en entredicho en este 2019.> Finalizado el pasaje de los siete grupos por la primera rueda en el Teatro de Verano parece que no será fácil desbancar a Yambo Kenia, C 1080, Sarabanda y Tronar de Tambores de las ubicaciones de privilegio, aunque tampoco se descarta el batacazo que sacuda los cimientos de un género donde ya nadie saca ventajas indescontables.
Entre las que se encuentran al ataque, la debutante Valores es la que asoma con una chance real de liguilla, en base a uno de los mejores argumentos y a una elogiable realización en las áreas técnicas, que son las que más cuestan para un grupo que sale por primera vez a la cancha grande, pero, a su vez, de las que dependen todos aquellos que quieran jugar en la primera división de la comparsería.
Su propuesta desarrolla una historia de fantasías, pero se nutre de una mirada sobre nuestra sociedad actual para contar los sucesos una ciudad que pierde sus colores ante la desintegración de valores.
Respira un aire fresco y límpido en el plano musical, de la mano del joven compositor Lucas Lessa y otros artistas de grupos y bandas vanguardistas como La Calenda, Radio Palermo o La Candombera, por donde transitan los sonidos más jóvenes de un movimiento urbano que late mucho más allá de las fronteras del carnaval.
Su producción no es de las más ambiciosas, aunque tampoco es su talón de Aquiles, de modo que una segunda función como la de la primera rueda puede dejarla con el boleto en mano hacia las finales.
La Carpintera Roh vino en una sintonía similar, pero con una realización más lenta y gomosa, lo que le restó un poco de impulso. Tocó la interesantísima temática de las identidades transgénero, con un buen trabajo global.
Un paso más atrás se ubica Integración.
Sus chances son menores por haber recibido una sanción de 10 puntos, a la que se le suman evidentes ventajas en los rubros escénicos.> Sin embargo, hay muchos aciertos para relatar la historia del candombe en el Uruguay. Y aunque no todos sus solistas rinden al mismo nivel, presentó un sabroso trabajo sonoro, de la mano de Alejandro Luzardo.
Si bien la primera decisión del jurado será determinar las ubicaciones en la zona media y elegir las cuatro finalistas, las comparsas grandes también muestran sus cartas y orejean la definición.
Yambo Kenia hizo la primera rueda más sólida de todas, con un espectáculo de definiciones sencillas, pero de buen impacto.
Su espectáculo se denomina "Pioneras" y evoca a un grupo de mujeres que hicieron historia en distintas sociedades, culturas y momentos históricos.
Esa elección le permite recrear escenas variadas, pautar distintas intensidades musicales y atrapar al público con breves biografías sobre personajes no tan conocidos como Rosa Parks o Wangari Maathai, en la lucha por los derechos civiles y la paz, o las artistas Delia Zapata o Virginia Brindis de Sala, en la danza o la literatura.
C 1080 mostró una historia con pura carnatura carnavalera: la biografía de Juan Ángel Silva, máximo referente del conventillo del Medio Mundo e iniciador del las raíces y el linaje candombero del barrio Sur, cuyo legado extienden ahora sus hijos y nietos.
Se trata de una historia cálida y amena, pero estuvo lejos de sus máximas posibilidades en la puesta en escena.
Tiene grandes chances de crecimiento para situarse en la definición por la corona, pero deberá hacer una drástica eliminación de impurezas en su regreso al Collazo.
Inversamente, Tronar de Tambores hizo una función técnicamente sobresaliente y se espera que su proyección en el concurso se fundamente en los esenciales rubros de puesta en escena, coreografía y vestuarios.> No obstante, la historia no siempre es contundente ni sigue una clara linealidad, por lo que la desconexión del espectador con la propuesta está latente y al acecho.
Sus solistas, coro y orquesta fueron impecables en un espectáculo que significa a la cultura como faro.
El nudo comparsero también se tensa con Sarabanda, que año tras año se las ingenia para ser protagonista. El espectáculo es equilibrado entre el valor de su historia y sus rubros. Se trata de una fábula con personajes que representan el espíritu de la naturaleza, reclamando reclamo justicia, libertad y cuidado del medio ambiente, con cuadros que oscilan entre mayor y menor interés, pero partiendo de un nivel cuidado, sin descollar, pero sin puntos bajos. > >