Domingo, 17 de Febrero de 2019

Prisa con la nueva consulta

Puerto RicoEl Nuevo Dia, Puerto Rico 16 de febrero de 2019

WASHINGTON

WASHINGTON.- El gobernador Ricardo Rosselló ha expresado que si por él fuera, el próximo referéndum de status -que parece inclinado a proponerlo bajo el diseño de una consulta estadidad sí o no- sería "mañana".
Pero, dijo que no quiere "encajonarse" en una propuesta para celebrarlo este mismo año, lo que daría tiempo, en teoría, a cualquier revisión de los resultados en este Congreso, que acaba de comenzar.
"Mi interés es que se lleve a cabo" un referéndum "lo antes posible", que sea "determinante y vinculante" para el gobierno de EE.UU. encaminar una transición hacia la estadidad "y salir del colonialismo", indicó Rosselló, como parte de una entrevista durante su viaje de la semana pasada a Washington.
La comisionada residente en Washington, Jenniffer González, ha indicado que su preferencia es que el próximo referéndum se celebre este año, y no tener que esperar a las elecciones de 2020.
El pasado presidente del Comité de Recursos Naturales de la Cámara de Representantes, el republicano Rob Bishop (Utah), no llevó los proyectos proestadidad de la comisionada a una audiencia, y les recomendó al gobernador y a la Legislatura de Puerto Rico que retomaran conversaciones en busca de que el secretario de Justicia federal certifique la papeleta electoral y la campaña educativa de un próximo referéndum.
Bishop -junto con González y los republicanos Don Young y Doug LaMalfa- consideró que la oposición ha logrado impugnar el plebiscito del 11 de junio de 2017 debido a que el gobierno no esperó obtener el visto bueno del Departamento de Justicia de EE.UU., como propuso el Congreso en una ley de enero de 2014.
En esa ocasión, cuando se registró la participación electoral más baja de la historia para una consulta de status (23%) y en medio del boicot de los partidos de oposición, la estadidad obtuvo el 97% de los votos.
Tras un plebiscito anterior, celebrado en el 2012, el Congreso sugirió en 2014 que el secretario de Justicia de EE.UU. -a cambio de $2.5 millones- certifique que un referéndum legislado en la isla dirigido a resolver el status cumpla con las normas constitucionales, legales y de política pública del gobierno federal. Cinco años después, esa consulta no se ha celebrado.
Rosselló sostuvo que espera por la confirmación del designado secretario de Justicia, William Barr, para retomar un diálogo que dejó inconcluso en 2017.
Por su parte, la comisionada González ha indicado que presentará su tercer proyecto proestadidad, que dice será una legislación de admisión de Puerto Rico como estado y podrá considerarse independientemente al nuevo referéndum que se legisle en la isla.
"Los pasos que vamos a tomar en el Congreso (y un referéndum local con aval de Justicia federal) no son mutuamente excluyentes", coincidió Rosselló.
En momentos en que está vigente la ley Promesa y el proceso de reconstrucción tras el huracán María, el panorama en el Congreso está claramente en contra de las posibilidades de echar hacia adelante un proyecto de admisión de la isla como estado sin antes celebrar un nuevo referéndum.
Mientras Bishop ha recomendado retomar las conversaciones sobre la ley de 2014, el nuevo presidente de la Comisión de Recursos Naturales, el demócrata Raúl Grijalva (Arizona), ha advertido que el tema del status no está entre sus prioridades y que cualquier nuevo proyecto federal debe promover la participación de todas las alternativas.
Más aún, la semana pasada, la presidenta del Comité de Energía y Recursos Naturales del Senado estadounidense, la republicana Lisa Murkowski (Alaska), afirmó que tampoco tiene la propuesta de estadidad en su agenda de esta sesión del Congreso.
Jeffrey Farrow, asesor de grupos estadistas y quien fue copresidente del Grupo de Trabajo de la Casa Blanca de Bill Clinton sobre Puerto Rico, ha indicado que "es difícil ver un consenso congresional adecuado para aprobar una (nueva) ley que tenga mayores consecuencias (que la del 2014) sin una petición de status indiscutible que surja desde el territorio".
"Requiere mucho trabajo", dijo recientemente Bishop, al aludir a a que Puerto Rico tiene que ser promovido "como un (futuro) estado vibrante bipartidista".