Domingo, 17 de Febrero de 2019

Más del 40% de las especies de insectos desaparecerían este siglo

ChileEl Mercurio, Chile 16 de febrero de 2019

Los grupos más amenazados son las mariposas, las abejas, las libélulas, los escarabajos y las moscas acuáticas, según revela un estudio internacional.

La biodiversidad de los insectos está amenazada a nivel global.
Tras analizar 73 diferentes reportes sobre su declinación en distintos países del mundo y sus causas, un equipo internacional de investigadores liderado por profesionales de la Universidad de Sídney, Australia, llegó a la conclusión de que las dramáticas disminuciones de poblaciones registradas podría llevar a la extinción de al menos el 40% de sus especies en las siguientes décadas de este siglo.
Según los científicos, la masa total de insectos disminuye anualmente en 2,5%.
El estudio aparece en la revista Biological Conservation y asegura que en el caso de los ecosistemas terrestres los grupos más afectados son la Lepidoptera (mariposas y polillas), Hymenoptera (abejas, abejorros, avispas y hormigas) y Coleoptera (en especial los escarabajos peloteros).
En cuanto a los ecosistemas acuáticos, los grupos afectados son Odonata (libélulas), Plecoptera (moscas de la piedra), Ephemeroptera (efímeras) y Trichoptera (tricópteros).
El problema ya es claro: el 53% de las especies de mariposas han declinado en la última década, mientras que el 46% de las especies de abejas y 49% de las de escarabajos están en declive.
En los insectos acuáticos la disminución más dramática se registra entre las moscas caddis -las mismas que se emplean como cebo para la pesca-, cuyas especies han disminuido en 68%. En tanto la caída en las libélulas es de 37%.
Según Mario Elgueta y Francisco Urra, entomólogos del Museo Nacional de Historia Natural, la pérdida de biodiversidad en general, no solo de insectos, es algo que ha ocurrido constantemente, ya sea local o globalmente, a través de la historia de nuestro planeta y debido fundamentalmente a factores abióticos (cataclismos, cambios climáticos, etc.).
No obstante, enfatizan que la diferencia con la situación actual es que ahora es la especie humana el agente responsable, al intervenir el medio ambiente.
Es así como el estudio identifica como principal causa de la declinación a la pérdida de hábitat por la agricultura intensiva y la expansión urbana. "Aun cuando se conserven zonas con vegetación nativa, el tamaño o superficie de las mismas puede ser insuficiente para asegurar la sobrevivencia de todas las especies", dice Urra.
También aparece como una causa importante la contaminación derivada de pesticidas sintéticos y fertilizantes.
Se ha visto además el incremento de patógenos que están diezmando las poblaciones y que provienen de especies introducidas, las que son un problema en sí. "La introducción de moscardones o abejorros europeos para mejorar la polinización de vegetales cultivados ha incidido negativamente en la distribución del nativo", advierte Elgueta.
La lista de causas se completa con el cambio climático. Este último es especialmente importante en las áreas tropicales.
Elgueta y Urra coinciden en que es necesario repensar las prácticas agrícolas, en particular emplear insecticidas más selectivos, pero lo más importante es controlar la pérdida de hábitat definiendo áreas de conservación adecuadas.
Merma económica
Para el entomólogo José Montalva, quien es investigador de la East Central University en Oklahoma, Estados Unidos, en Chile la situación es alarmante, ya que apenas se está en la etapa de investigación básica con muchas especies y a algunas ni siquiera se les ha puesto nombre. "Es muy probable que muchas estén en alguna categoría de conservación crítica, incluso especies de insectos que aun no han sido descubiertas", dice. Y para las que ya han sido categorizadas como amenazadas tampoco se han tomado acciones para cambiar su condición, agrega.
Además, advierte que una merma en los insectos también podría traer efectos comerciales. Por ejemplo, una falta de polinizadores como las abejas o moscardones, podría acarrear una baja producción de frutas y verduras.
Aportes clavesLos insectos cumplen muchos roles en los ecosistemas, son la real base de la pirámide, asegura el entomólogo José Montalva. "Si desaparece una especie de polinizador, el sistema lo remplaza, pero si se trata de dos o tres ya la cosa se pone complicada, porque se pone en riesgo la polinización de una especie de planta y si desaparece esa planta, pueden desaparecer otros organismos asociados a esa planta".
Además, los insectos son grandes descomponedores de materia orgánica, lo cual ayuda a reciclar los nutrientes y devolverlos al suelo.