Sábado, 23 de Marzo de 2019

Un brote verde

ArgentinaLa Nación, Argentina 23 de marzo de 2019

Hay expectativas de que la cosecha a punto de comenzar logre resultados excepcionales

Hay expectativas de que la cosecha a punto de comenzar logre resultados excepcionales. Si así se confirma, estaremos ante una nueva manifestación de la importancia que adquieren los aportes del campo a la economía nacional.
La ganadería ha estado en condiciones de anticiparse al menos con un brote verde en medio de la difícil situación general. El momento queda calificado en ese sentido por los pronósticos de que el PBI caería este año entre el 1 y el 2%. Sin embargo, merced a intensas gestiones de la Secretaría de Agroindustria en China y otros países importadores de carnes, la Argentina estaría en condiciones de acercarse en 2019 a la venta de cerca de 700.000 toneladas de cortes vacunos. Para que pueda apreciarse lo que esto significaría hay que retrotraerse a 2005, cuando las exportaciones cárnicas llegaron a 770.000 toneladas, equivalentes al 20% de la producción nacional. Después se suscitó la intervención irracional de la Secretaría de Comercio a cargo de un funcionario de actuación nefasta, Guillermo Moreno. El país perdió mercados y desapareció de la lista de los primeros diez exportadores mundiales de carnes, además de caer el stock ganadero nacional en 10 millones de cabezas.
En 2018, las exportaciones de carnes argentinas fueron de 555.503 toneladas, el valor más alto en relación con los últimos nueve años. Entre 2011 y 2015 el promedio arrojado en medio de la disparatada administración de Cristina Kirchner había sido de 200.000 toneladas anuales.
China se ha convertido en el gran comprador: 7 de cada 10 kilos exportados van a ese destino. Otro país importante en este renglón ha pasado a ser Rusia. Se explica así que en 2018 el país haya recuperado posiciones en el listado de los grandes exportadores de carnes vacunas.
La situación económica interna determinó una reducción del consuno de carne vacuna en 2018 del 2,4%. Fue efecto de una inflación que produjo subas de precios en todo tipo de carnes. No obstante, el consumo de carnes vacunas se mantiene en los altos de 56,1 kilos anuales por habitante.
Acuerdos sobre carnes como los registrados con los Estados Unidos, que abrieron su mercado después de haberlo cerrado casi 20 años atrás como derivación de focos de aftosa y algunos problemas burocráticos, o con Japón y Túnez, además del establecimiento de protocolos sanitarios con China, reflejan el trabajo realizado por las autoridades en el área.
Corresponderá en adelante profundizar la tarea de persuadir a los mercados compradores de poner mayor atención en los cortes más valiosos, aquellos en que descuellan las bondades de las carnes argentinas.
Un brote verde, por aislado que sea, merece reconocimiento. Mucho más cuando se refiere a uno de los terrenos que han otorgado tan buena fama a la producción argentina.