Miércoles, 19 de Junio de 2019

China de

ColombiaEl Tiempo, Colombia 19 de junio de 2019

Xi busca ser rica y comunista
¿Surgirá China como un país de altos ingresos siendo comunista? Si China lograra esto, transformaría un mundo en el que todos los grandes países de altos ingresos son actualmente democráticos

Xi busca ser rica y comunista
¿Surgirá China como un país de altos ingresos siendo comunista? Si China lograra esto, transformaría un mundo en el que todos los grandes países de altos ingresos son actualmente democráticos. Cambiaría el equilibrio global del poder, no sólo económica y militarmente, sino también política e ideológicamente. Esto es lo que el presidente Xi Jinping espera que suceda. Pero, ¿qué tan probable es? China no es del todo excepcional. Es cierto que el número de países gobernados por un partido que se llama a sí mismo comunista es más pequeño que antes de 1991. Pero quedan, principalmente Vietnam. También es cierto que ha logrado cuatro décadas de asombroso crecimiento. Pero sigue siendo un país de ingresos medios que, según el FMI, ocupa el puesto 75 en el mundo en PIB per cápita en paridad de poder adquisitivo, detrás de México y de Tailandia. En términos de la calidad de gobernanza, tampoco es extraordinario, al menos en los indicadores del Banco Mundial. Como es de esperarse, ocupa un lugar mucho más alto en cuanto a la ‘efectividad del gobierno’ - clasificado cerca de Italia - que en ‘voz y rendición de cuentas’, en el que está por debajo de Rusia. Y no es excepcional entre los países de ingresos medios. Sin embargo, si se convirtiera en un país de altos ingresos, con un PIB per cápita en el nivel de Corea del Sur, por ejemplo, pero con el nivel de rendición de cuentas del gobierno donde se encuentra hoy, habría surgido algo bastante nuevo. Después de todo, incluso la ‘voz y la rendición de cuentas’ de Singapur están clasificadas mucho más alto que las de China. Si esto sucediera, China lograría convertirse en un país rico, mientras que su sistema político se mantendría casi igual. Esto es lo que Xi está tratando de asegurar. Un crecimiento sostenido del PIB real per cápita del 4% al año durante otra generación llevaría a China a la mitad del grupo de altos ingresos. Su economía sería, entonces, mucho más grande que la de EE. UU. y la Unión Europea (UE) combinadas. Éste sería un mundo nuevo. Sin embargo, ¿es posible? Corea del Sur es, después de todo, el único país importante que ha pasado del estatus de bajos ingresos al de altos ingresos en dos generaciones. Para lograr esto, el partido-Estado de China debe demostrar ser capaz de alcanzar altos niveles de desempeño gubernamental y la economía de alcanzar altos niveles de prosperidad, sin sucumbir ante las demandas de una mayor rendición de cuentas de una población que, para entonces, sería próspera, urbanizada, altamente educada y exigente. Además, esto debe suceder sin las escisiones en la élite que destruyeron la Unión Soviética. ¿Por qué pudiera fracasar China? Podría sucumbir ante la ‘trampa del ingreso medio’. Algunos argumentan que el crecimiento de China ya ha sido exagerado. Además, conforme la población envejece, las restricciones ambientales aumentan, la economía está más dominada por el Estado y los rendimientos de las inversiones disminuyen, el crecimiento pudiera caer a niveles un poco, si acaso, más altos que el de los países de altos ingresos. La convergencia se paralizaría. Una crisis de deuda pudiera hacer que esta desaceleración fuera más abrupta. Mientras tanto, los cambios sociales podrían socavar la legitimidad del partido-Estado, particularmente en tal desaceleración. Además, al partido pudiera resultarle imposible contener la corrupción inherente. También, resultarle cada vez más difícil mantener la legitimidad de una organización arraigada en un marxismo anticuado. Como lo señala Kerry Brown del King’s College de Londres en ‘China's Dream’ (El sueño chino), un fascinante libro sobre el comunismo chino, el pasado está "lleno de puertas que han sido cuidadosamente cerradas y selladas, y territorios que están fuertemente bloqueados y vigilados". ¿Por qué, sin embargo, es posible que el comunismo chino tenga éxito? Una respuesta es que el partido ha demostrado ser sorprendentemente flexible y pragmático. Pasar tan rápidamente de la Revolución Cultural a la ‘reforma y apertura’ representó una hazaña. La antigua noción del ‘mandato del cielo’ también es útil: los comunistas están en el poder porque están destinados a estarlo. Otra respuesta se encuentra en las raíces del absolutismo burocrático en China. También es crucial la declaración del partido de haber redimido a la nación de la pobreza y de su condición de víctima y haberle dado prosperidad y poder. El partido siempre enmarca la narrativa. El matrimonio del partido con el nacionalismo es una poderosa fuente de legitimidad. El partido comunista cuenta con recursos adicionales. Uno es el impulso hacia la educación y el espíritu empresarial del pueblo, el cual aumenta la probabilidad de la prosperidad. Otro es la capacidad de transformar la tecnología en un sistema de vigilancia sobre casi todas las personas. Otro más es la capacidad de señalar los recientes fracasos económicos y políticos de las democracias de altos ingresos, como la crisis financiera, la tendencia a elegir líderes incompetentes y causas como el Brexit. Para una gran cantidad de chinos, la alternativa democrática debe parecer menos atractiva que antes. Para ellos, arriesgar la estabilidad política por las versiones actuales de la democracia se ve imprudente. ¿Se convertirá China en un enorme Singapur, con altos niveles de prosperidad y eficacia gubernamental, pero conservando el gobierno de un solo partido? ¿O fracasarán su sistema político, su progreso económico, o ambos? ¿Pasará Xi a la historia como el hombre que llevó a China a la cima del mundo, o como una versión china de Leonid Brézhnev, cuyo conservadurismo llevó al sistema soviético a su fin ? Es imposible saber cómo terminará esto. Sólo los chinos lo decidirán. Nosotros simplemente sabemos que nos importa a todos. Mientras tanto, el Occidente tiene que examinarse a sí mismo para reparar su deteriorado sistema democrático.