Sábado, 20 de Abril de 2019

chinchero: vuelo con turbulencia

PerúEl Comercio, Perú 20 de abril de 2019

Aún persisten los cuestionamientos respecto de la construcción del futuro aeropuerto cusqueño. Falta un mayor trabajo de comunicación y persuasión.

Por patricia benaventeEx presidenta de Ositrán*





Es abogada con estudios completos de Maestría en Derecho de la Competencia, Propiedad Intelectual y Regulación de Servicios Públicos por la PUCP.





Antes de realizar cualquier vuelo, la normativa aeronáutica exige contar previamente con un Plan de vuelo con información mínima sobre la aeronave, equipo, aeródromo de salida y destino, velocidades, ruta, duración, número total de personas a bordo, etc. Sin embargo, más allá de la información técnica, al pasajero se le informa durante todo el vuelo. Si todo esto se exige para realizar un solo vuelo, ¿se imaginan la información mínima que se exige para la construcción de un aeropuerto?





Respecto al nuevo escenario para el aeropuerto de Chinchero, sabemos ?solo por declaraciones esporádicas del Ministro de Transportes, Edmer Trujillo? que el contrato para el movimiento de tierras se firmó en diciembre pasado y culminará en setiembre, que a mediados de marzo cinco gobiernos presentaron propuestas, que serán evaluadas con asesoría técnica del BID, y que en mayo se seleccionará al Gobierno con el que se trabajará para ejecutar las nuevas obras del terminal.



También sabemos que persisten las observaciones sobre la ubicación del aeropuerto, a pesar de que los estudios técnicos y operacionales de Pro Inversión otorgaron la viabilidad al emplazamiento Chinchero como la mejor alternativa, entre otras seis. Ni en aquel entonces ni ahora, se ofreció una respuesta contundente por parte del Estado.



Una nueva línea de cuestionamientos ha ido creciendo incluso en círculos académicos, y se refiere al daño arqueológico que según especialistas respetados como Natalia Majluf, causaría la construcción del aeropuerto de Chinchero, a uno de los lugares con mayor patrimonio cultural del país. En febrero, cerca de 200 expertos nacionales y extranjeros solicitaron al Estado que reubique el proyecto (según el portal de la revista Science), y otras 2.000 personas firmaron la petición. Ahora, según el libro blanco del proyecto, se realizaron siete estudios de evaluación arqueológica, antes de que en agosto de 2012, el MINCUL otorgara la aprobación al Proyecto de evaluación Arqueológica para el Aeropuerto de Chinchero. Sin embargo, en aquel entonces no se otorgó el Certificado de Inexistencia de Restos Arqueológicos, pues se identificaron tres caminos de filiación inca y 13 de filiación colonial, quedando ello condicionado a la aprobación del Plan de Monitoreo Arqueológico, que otorgó finalmente la Dirección Desconcentrada del Cusco del MINCUL. Actualmente, las obras de movimiento de tierras y construcción son distintas al proyecto original, por lo que cabe preguntarse si el Plan de Monitoreo Arqueológico aún está vigente y si será aplicable a este nuevo escenario.



Lo que sí está claro es que en este largo y turbulento ?vuelo? del aeropuerto de Chinchero, el Estado está fallando en transparencia, y en zanjar temas que son importantes para los diversos socios del proyecto y para toda la ciudadanía, condición indispensable para un desarrollo sustentable del proyecto. El MTC y MINCUL tienen la palabra, comunicar y persuadir es importante.