Lunes, 17 de Junio de 2019

Héctor Noguera: "Voy a hacer teleseries hasta que tenga la capacidad física"

ChileEl Mercurio, Chile 17 de junio de 2019

El actor, que en marzo fue internado por una infección al riñón, asume más protagonismo en "Juegos de poder" (Mega). También se prepara para debutar en teatro con "La última sesión de Freud".

Héctor Noguera (81) confiesa que la vida le cambió con los dos accidentes que sufrió en los últimos años. En 2016 se cayó de un caballo y se fracturó la segunda vértebra cervical, mientras que en marzo pasado, una infección al riñón lo mantuvo internado en la clínica por varios días. Sobre este último episodio, recuerda que nunca imaginó llegar tan enfermo al centro asistencial. "Yo pensaba que me podía mejorar en la casa. Afortunadamente, mis hijas y mi señora me convencieron de ir al médico y, en hora buena, porque todavía estábamos a tiempo de enfrentar la septicemia".
El actor tuvo que cambiar parte de su rutina y empezar a preocuparse por su salud. "Además, comienza a haber una cuota de miedo, porque uno dice 'chuta, estoy fallando'. Ahora tengo que preocuparme de mi riñón, de mi corazón, de varias cosas que antes no me preocupaba. Antes nunca iba al médico; ahora tengo que ir periódicamente y tomar remedios", cuenta.
El problema al riñón se le presentó a Noguera con fiebre alta y un cansancio extremo. Estaba en plenas grabaciones de "Juegos de poder", la teleserie nocturna de Mega donde interpreta a Patricio Egaña, un político conservador que está empecinado en que su yerno (Álvaro Rudolphy) llegue a ser Presidente de la República, y tuvo que parar de trabajar para descansar.
La recuperación duró un par de semanas y Noguera volvió a los sets. Dice que, a pesar de las complicaciones de salud, nunca ha pensado parar. "Voy a hacer teleseries hasta que tenga la capacidad física para hacerlas. No tengo un plazo definido, nunca me he planteado dejar de trabajar".
En "Juegos de poder", además, su personaje seguirá sumando protagonismo en los próximos capítulos: "Él es el patriarca de la familia y no solo se siente en el dueño de esta, sino que también del país, por las influencias políticas que tiene. En los capítulos que vienen, se va a profundizar mucho la participación del personaje en la historia, sobre todo, en relación a la muerte del chico que murió atropellado".
La producción de Mega aborda la corrupción que existe en los grupos de poder a través de la historia de la familia Egaña, que encubre la participación del nieto de Patricio Egaña en la muerte de un joven para no arruinar la carrera política del padre de este (Álvaro Rudolphy). Noguera cree que "Juegos de poder" representa fielmente el actual momento que atraviesa el país. "Lo que está pasando en el país en materia de corrupción genera una franca desilusión de la institucionalidad en general. Y no solo me refiero a la política, también a la Iglesia, al deporte. Estamos en una época decisiva en la que se están develando las instituciones que antes nos parecían intocables", reflexiona.
A pesar de su análisis, el actor piensa que una de las formas de cambiar la sociedad es a través de las artes. "Creo que en materia cultural, queda mucho por hacer. Lo más importante es tomar conciencia de que el desarrollo de las artes es también el desarrollo social y económico del país. No se puede estimar que las artes son solamente una actividad de pasatiempo, sino que son constitutivas de una sociedad".
También en teatroNoguera tampoco tiene descanso en las tablas. Por ahora, se prepara para debutar en mayo en el Teatro UC con la obra "La última sesión de Freud", donde compartirá escena con Cristián Campos. "Esta obra es un diálogo supuesto entre Freud, que es mi personaje, y C.S. Lewis, el creador de 'Las crónicas de Narnia' que interpreta Cristián. En este encuentro ellos intercambian sus visiones de mundo, de la trascendencia y de Dios".
Es un debate entre dos posiciones, la artística y la científica", dice.
También se prepara para dirigir una nueva versión de "La pérgola de las flores", en homenaje a los 100 años del nacimiento de su dramaturga, Isidora Aguirre.