Lunes, 17 de Junio de 2019

Empresa de queso de cabra apuesta a una nueva industria

Puerto RicoEl Nuevo Dia, Puerto Rico 17 de junio de 2019

En el área de Juncos, un nuevo segmento agroindustrial se está levantando, liderado por una agroempresaria decidida a romper el monopolio de la importación de queso fresco de cabra a la isla

En el área de Juncos, un nuevo segmento agroindustrial se está levantando, liderado por una agroempresaria decidida a romper el monopolio de la importación de queso fresco de cabra a la isla.
Se trata de María Teresa Juan-Urrutia, quien luego de ser la primera empresaria en obtener las licencias que otorga el Departamento de Salud para elaborar y vender este tipo de producto, recientemente lanzó al mercado el Queso Lucía, un queso de cabra fresco (o "queso suave" como también se le llama) que está a la venta en varios establecimientos locales.
Con su ofrecimiento, que es el primero de este tipo elaborado localmente, la agroempresaria busca desplazar completamente las importaciones de este producto, ya que el queso de cabra que se consume en la isla es 100% importado, indicó Juan-Urrutia en entrevista con El Nuevo Día.
Su negocio se centra en la Hacienda Renacer, en Juncos. Previamente, la hacienda era propiedad de su abuelo, José Ángel Urrutia, y se conocía como Finca el Mangó. Después de mantenerse en operación por 40 años, la finca cerró y estuvo abandonada por una década hasta que su nueva propietaria tomó las riendas.
¿Por qué las cabras?
Aunque el negocio de su abuelo se dedicaba a las vacas, Juan-Urrutia decidió sustituirlas por cabras. Aparte de ser "fanática del queso" que se elabora de estos animales, la agroempresaria y abogada descubrió que la leche de cabra es mucho más saludable que la de muchos otros animales, ya que es la que más se asemeja a la leche materna y por eso el cuerpo la asimila más rápido, tiene mejor valor nutricional y es naturalmente homogeneizada, afirmó.
"También veía que era un tipo de negocio donde la mujer puede estar más en control porque es mucho más manejable. Una vaquería envuelve animales más grandes y es más difícil (de operar). Además, necesitaba menos terreno, y eso lo hacía más práctico", agregó.
Otro factor para Juan-Urrutia fue el creciente énfasis del consumidor de saber la proveniencia de su comida, lo cual complementa la habilidad de la empresa de proveer un producto "de la finca a la mesa".
Nace el negocio
Juan-Urrutia reconoció que la tarea de levantar su negocio no fue fácil, pues en Puerto Rico no existía una estructura legal para establecerlo.
"Eso fue lo primero que identifiqué. La leche de cabra no estaba regulada, excepto por las leyes federales. Empecé a estudiar para ver qué se hacía en Estados Unidos, fui allá y me certifiqué con un consultor francés como ‘cheese maker’ y visité no menos de 15 fincas, aprendiendo y trabajando en esas fincas para aprender el proceso", dijo.
A su regreso a Puerto Rico, comenzó su negocio con cuatro cabritas. La primera cabrita que tuvo se llamaba Lucía, y su nombre sirvió como inspiración para su línea de productos.
Como pionera en el segmento a nivel local, Juan-Urrutia encontró un vacío al intentar comenzar su negocio. Luego de una reunión con el Secretario de Agricultura, Carlos Flores, el funcionario se mostró receptivo a la idea, pero la instó a buscar otros agricultores interesados en este tipo de negocio para que, como grupo, pudieran recibir algún tipo de ayuda gubernamental.
"La primera reunión se dio en esta finca. Convoqué y llamé a los que estaban interesados y recibimos a 65 agricultores. Así fue que revivimos lo que se llama el Fondo para el Fomento de la Industria de Pequeños Rumiantes", relató la agroempresaria.
Además del Fondo, la reunión que tuvo lugar en abril del año pasado resultó en la formación de una junta directiva para el sector organizado de pequeños rumiantes, así como la redacción de un borrador del reglamento para la industria. Como producto de estas gestiones, el Departamento de Salud ahora otorga dos licencias que potencian el sector, la de cabrería y la de fábrica de queso, explicó Juan-Urrutia.
El futuro
En la actualidad, la línea de Queso Lucía está disponible en varias tiendas del área metro de San Juan, entre ellas Hacienda Meat Center, en Miramar; la carnicería CUT Butchery, en Punta Las Marías, y Omkrt, en la avenida Winston Churchill.
El objetivo para Juan-Urrutia es tener el producto en todas las cadenas de supermercados, que ya han mostrado interés, pero eso se irá trabajando gradualmente, afirmó. "Estamos visitando y muestreando. Quiero asegurarme que el producto esté bien presentado en cada uno de los lugares", dijo.
A más largo plazo, los planes son comprar la leche a otros productores certificados para ampliar así la producción. "No pretendo que el queso salga solamente de la leche que se produzca en esta finca. El propósito es yo poderle comprar leche a todas las cabrerías que se vayan certificando para que podamos, mediante un tipo de cooperativa, aumentar la producción" añadió. A esos efectos, indicó que una segunda cabrería en la isla, cuyo propietario está en disposición de venderle toda su producción de leche, está bien cerca de obtener su certificación.
La empresaria adelantó que la línea a base de leche de cabra podría eventualmente incluir casi 20 productos; aunque al presente tiene un solo producto en el mercado, ya tiene otros cuatro listos para lanzar próximamente. "Los próximos van a ser un queso de cabra parecido a queso blanco del país y quesos con sabores como parcha y recao", señaló.