Domingo, 26 de Mayo de 2019

Notre Dame

ChileEl Mercurio, Chile 25 de mayo de 2019

Tía Waverly está muy impactada con los sucesos de París

Tía Waverly está muy impactada con los sucesos de París. No puede creer lo que le ha ocurrido a la milenaria catedral. Tanto, que ha decidido cambiar de nombre al perrito Braulio y llamarlo Quasimodo. Yo, por supuesto, no estoy de acuerdo. No caben dudas de que la novela de Victor Hugo "Nuestra Señora de París" es, entre otras cosas, un gran homenaje a la arquitectura gótica de la capital francesa. Pero la catedral excede con mucho a la obra literaria de Hugo, publicada en 1831. Buena parte de la historia de Francia, y de París, está impresa en sus muros. Es, por otra parte, un símbolo de Europa toda: de su historia, del cristianismo, de sus avatares, derrotas y triunfos. Por algo Napoleón se hizo coronar allí. Y recuerdo la épica caminata del general De Gaulle desde el Arco de Triunfo hasta Notre Dame. En fin, Hitler por algo decidió no bombardear París como lo hizo con Londres.
Aunque en otro contexto y de otra obra literaria, se me viene a la memoria esa hermosa frase del mismo Victor Hugo -entre tantas otras- y que perfectamente puedo y quiero aplicar al milenario edificio: Notre Dame de París es "un pretexto (...) para que un alma permaneciese sobre la Tierra" ("Los miserables", I.I).
Ojalá la reconstrucción no solo sea pronta, sino que también pertinente: que los arquitectos a cargo no se pongan demasiado creativos... De momento, lidio con la creatividad de tía Waverly para que el perrito Braulio se siga llamando así y no Quasimodo.