Domingo, 18 de Agosto de 2019

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Puerto RicoEl Nuevo Dia, Puerto Rico 18 de agosto de 2019

"Si hubiese sabido que iba a perder a mi mamá cuando tenía 11 años, hubiese pasado más tiempo con ella

"Si hubiese sabido que iba a perder a mi mamá cuando tenía 11 años, hubiese pasado más tiempo con ella. No hubiese estado tanto tiempo en el parque con mis amigos ni hubiese jugado tanto con el ‘game boy’. Hubiera buscado alternativas para estar con ella, y ya no la tengo".
Estas fueron las palabras de Jennifer Guevara, Miss Mundo de Puerto Rico 2007, mientras acariciaba entre sus brazos a su primogénito, Roberto José Figueroa Guevara, de un mes de nacido, y nos concedía esta entrevista con motivo del Día de las Madres.
Cuando Jennifer perdió a su madre tuvo que cuidar de su hermano menor y de un padre estaba devastado por la pérdida. Esa tragedia la transformó en una mujer fuerte.
Esa fortaleza la puso a prueba en el momento en el que presintió estar embarazada "pero tengo 31 años; a esta edad uno puede tomar la decisión si quiere ser o no madre". Así que decidió asumir la inesperada maternidad junto a su pareja, Robert Figueroa.
"Gracias a Dios mi hijo está saludable, es demandante en cuanto al pecho, y si el Señor lo permite voy a lactarlo lo más que pueda para no perder esa conexión entre madre e hijo. Definitivamente un hijo te cambia la vida; el maquillaje disminuye, aprendes a diferenciar el llanto por comer, porque le duele algo, porque quiere que lo carguen. En ocasiones no entendía lo que me quería decir con su llanto y pedía a Dios que me ayudara porque esto es para toda la vida. Ahora llora porque es bebé, después porque quiere a mamá, luego porque se va a janguear. Mi mamá lo hizo por mí y yo lo voy a poder hacer por mi hijo. Cuando él me mira le digo ‘soy loquita pero es mamá’", compartió la maestra de escuela elemental y de clases de modelaje.
Añade que "al principio todo el mundo me decía que la vida me cambiaría, y fue cierto, que el nene no me iba a dejar dormir, y así ha sido, pero un día me levanté con la mano en la barriga y dije estoy embarazada, esto es real. El papá me acompañaba a todas las citas médicas, era su primer hijo al igual que para mí. Empezaron los cambios de carácter en mamá y los antojos. Comía corned beef y tostadas integrales todos los días con el desayuno, con tostones con arroz, en sándwich. Entonces comencé a sentir al bebé, las maldades que hacía en la barriga, los jalones que me daba, y el parto. Gritaba para que me lo sacaran por el dolor. Algo que atesoro es que papá siempre estuvo conmigo y no habló hasta que le vio la cabecita salir… La vida cambió en un chasquido y te buscan al hospital como mamá", sostuvo la madre cuyo rostro refleja amor y dicha.
Esa felicidad la comparte con su amado, quien es propietario de un negocio de mecánica. "Le digo Pachulí porque él es chiquito y huele bien como la plantita".
"Nos conocemos desde que él tenía pelo. Nos vimos un par de veces después y no pasó nada volvimos a compartir y la última vez tuve que actuar yo. Lo que pasa es que él tenía complejos porque es más bajito que yo (ella mide 5’9" y él 5’3"). Decidimos trabajar en eso sin complejos y pasamos a estar en serio, a comprometernos, y llegó ese retoño tan bello", comentó risueña.
Por último, la maestra que da clases en la escuela Refiné en Bayamón, confiesa que ya le preocupa el futuro de su pequeño.
Para Jennifer, actualmente la vida de los niños es bien sedentaria porque se pasan horas pegados a los juegos en el celular y en las computadoras.
"Hay gente que me dice que eso es lo que yo digo ahora pero después voy a querer darle el celular. No lo voy a hacer porque voy a darle otras alternativas de recreación, voy a ofrecerle otra manera de pasar el tiempo. Es frustrante hablarle a un niño y verlo conectado con la tecnología todo el tiempo, sin hacer contacto visual con uno, sin decir palabra con coherencia. No quiero que mi hijo tenga esa vida".
La exreina de belleza, confiesa que le gustaría quedarse con su hijo en su hogar "pero en estos tiempos no es posible, la economía no lopermite".


Arreglo personal de Jennifer Guevara Bordub-MW (787) 614-2831.