Domingo, 26 de Mayo de 2019

Los socialistas franceses, "víctimas" de Le Pen y Macron, arriesgan quedarse fuera del Europarlamento

ChileEl Mercurio, Chile 25 de mayo de 2019

La derecha resiste mejor: son la tercera fuerza tras los dos favoritos, que están empatados en los sondeos, con 22%.

Hay 34 listas en liza para elegir a las bancas francesas al Europarlamento. Pero la victoria se disputa entre dos: la candidatura de La República en Marcha y los centristas de MoDem, que defiende los colores del Presidente Emmanuel Macron, y la de Reunión Nacional (RN), que cierra (y maneja) Marine Le Pen. Esta polarización y las divisiones de la izquierda pueden dejar a los socialistas sin ningún eurodiputado.
Macron buscó desde el principio convertir los comicios en un cara a cara entre buenos y malos: de un lado, los progresistas y europeístas; del otro, los euroescépticos y nacionalistas. Y dramatizar la elección que menos votantes convoca en Francia, el próximo 26 (el 25, en los territorios y dominios americanos).
"Estas elecciones son una etapa absolutamente crítica para definir el proyecto. Si ganan quienes quieren menos Europa, si en el Parlamento no hay una mayoría sin nacionalistas y extremistas, habrá menos Europa y la desunión será nuestra debilidad", dijo el jueves pasado en la cumbre informal de Sibiu (Rumania).
"No hay misterio. La lista RN es una lista de deconstrucción de Europa. Yo soy un patriota, francés y europeo. Ellos son nacionalistas. Es diferente. Porque el nacionalismo, como decía François Mitterrand, es la guerra", agregó.
Está por verse en qué acaba tanto dramatismo. Porque Le Pen acepta la apuesta y está dispuesta a pedir que Macron se vaya si ella gana.
La opinión pública ha comprado la polarización. La última encuesta (Harris Interactive para Le Figaro) publicada el sábado daba un empate a 22%. Entre los últimos ocho sondeos hay cuatro empates en cabeza (tres, a 22% y uno, a 21,5%). En dos gana la lista presidencial por márgenes de uno y medio punto. En las otras dos, la de Le Pen, por diferencia de uno y dos puntos.
Los colores de Macron los defiende Nathalie Loiseau, exministra de Asuntos Europeos hasta hace poco. Carrera diplomática vistosa, con la guinda de haber dirigido la prestigiosa ENA, que ahora Macron quiere disolver para hacer menos elitista la alta administración.
El 22% de la lista pro Macron coincide con el 23% de satisfechos con la labor de Macron (BVA) y el 24% que votó por él en la primera vuelta de las presidenciales en 2017.
Entonces, él supo explotar un error trascendental de Le Pen. Para concretar su euroescepticismo y parecer más presidencial, ella propuso sacar a Francia del euro. Resultado, los mayores de 60, temiendo por sus ahorros, se volcaron por Macron. El Presidente recordó el otro día esa propuesta de Le Pen que ahora pide que desaparezca la Comisión Europea, restablecer las fronteras y el control de la migración, su auténtico leitmotiv .
Macron fomenta la polarización no solo por razones ideológicas. Quiere centrifugar todo el voto de la derecha liberal a los socialistas pasando por los ecologistas.
La jugada le estaba saliendo redonda. La derecha afiliada al Partido Popular Europeo iba camino del desastre a principios de año. No pasaba del 10%. Gracias, entre otras razones, a algunas tonterías del líder de Los Republicanos, Laurent Wauquiez, quien llegó a ponerse un "chaleco amarillo". Cambiaron de candidato y pusieron a François Xavier Bellamy, un filósofo de 33 años, ferviente católico, opositor al aborto y al matrimonio igualitario, que se supo reencontrar con el electorado conservador. Su 13% en las encuestas no es para tirar cohetes (en 2012 llegaron al 21%), pero van a salvar los muebles.
La otra fuerza hegemónica de la V República está peor. Los socialistas, tras la irrupción de Macron, han perdido el rumbo al compás de deserciones y rupturas fratricidas. Si en 2009 el PS obtuvo el 16,4% y en 2014, un punto menos, esta vez puede que no consigan ni un solo escaño.
De hecho, la candidatura que lleva la sigla socialista la encabeza un independiente, Raphael Glucksmann, autor de un ensayo notorio, "Los hijos del vacío"..., y asesor en las últimas presidenciales del candidato socialista Benoît Hamon. En el último sondeo, Glucksmann se queda en el 4,5% y su ahora rival, Hamon, en el 2,5%. Es cierto que en otros sondeos, el expresidenciable supera el 5%, mínimo para obtener escaños, y hasta llega al 6%. Pero está en el filo. Su contrincante no llega nunca al 3%.
La izquierda francesa estará en la eurocámara gracias a la candidatura de la Francia Insumisa cuya lista conduce la joven Manon Aubry y cierra su líder, Jean-Luc Mélenchon. Al menos, eso dicen los sondeos que le dan un 10% de apoyo, la mitad de lo que logró el propio Mélenchon en las presidenciales de 2017.
BANCAS DISPONIBLES
A los 66 millones de franceses los representan 74 de los 751 eurodiputados que hay en el Parlamento comunitario.