Domingo, 26 de Mayo de 2019

Consejos para que no falte el aire a la hora de volar

ColombiaEl Tiempo, Colombia 25 de mayo de 2019

Horacio Giraldo* - especial para el tiempo @SaludET
¿Puedo sufrir algún problema en el vuelo? Esta pregunta es frecuente en personas con asma, Epoc, hipertensión pulmonar o insuficiencia cardíaca, especialmente aquellos que usan permanentemente oxígeno o quienes han sentido dificultad para respirar en viajes o al llegar a sitios elevados con respecto al nivel del mar

Horacio Giraldo* - especial para el tiempo @SaludET
¿Puedo sufrir algún problema en el vuelo? Esta pregunta es frecuente en personas con asma, Epoc, hipertensión pulmonar o insuficiencia cardíaca, especialmente aquellos que usan permanentemente oxígeno o quienes han sentido dificultad para respirar en viajes o al llegar a sitios elevados con respecto al nivel del mar. Lo primero que hay que saber es que la presión atmosférica (fuerza por unidad de superficie que ejerce la columna de el aire que forma la atmósfera sobre la superficie terrestre) varía dependiendo de la altura sobre el nivel del mar en la que se encuentre la persona. También, es clave saber que el aire normal está compuesto aproximadamente por 21 por ciento de oxígeno y 79 por ciento de nitrógeno. Con esos dos datos se puede establecer, por ejemplo, que a nivel del mar la presión atmosférica es 760 mmHg (1 mmHg es la presión que ejerce una columna de mercurio con 1 mm de altura) y a nivel de Bogotá es 560 mmHg. Por eso, quienes viven en el altiplano y viajan a tierra caliente (lugares más bajos sobre el nivel del mar) sienten que respiran mucho mejor y no presentan dificultad alguna. Eso explica por qué hay personas que a nivel del mar no requieren oxígeno, pero en zonas con mayor altura, sí. ¿Qué pasa en los aviones? En vuelos comerciales, la cabina del avión es presurizada a un nivel similar al de la altura de Bogotá (560 mmHg), es decir, cerca de 8.000 pies. En otras palabras, un vuelo para los habitantes de la capital es similar a estar en reposo en su casa. Sin embargo, quienes viven a nivel del mar o en zonas más bajas que la capital, al iniciar un viaje se exponen a una disminución de la presión barométrica, lo que produce una caída leve en la oxigenación del cuerpo y esto se compensa con un aumento leve en las frecuencias de los latidos del corazón y de la respiración. Esta baja de la oxigenación durante el vuelo es un poco mayor durante el sueño y el ejercicio. En personas sin afecciones, esto no produce síntomas, pero en quienes padecen enfermedades crónicas puede generar dificultad para respirar o palpitaciones (taquicardia o arritmia cardíaca). Aunque las emergencias en vuelo en avión no son frecuentes, se sabe que se produce una llamada de emergencia cada 604 vuelos, lo cual equivale a 16 emergencias por cada millón de pasajeros. Las principales causas de estas emergencias son desmayos, dificultad para respirar y dolor en el pecho. Ahora, las personas con asma, en general, no suelen presentar problemas durante el vuelo si están debidamente controladas en su enfermedad y utilizan sus medicamentos adecuadamente. La mayoría de los problemas para estos pacientes se han relacionado con olvido del medicamento o llevarlo en el equipaje de bodega. Para quienes viven a nivel del mar sin requerir oxígeno, pero tienen enfermedades cardíacas o pulmonares crónicas, o aquellos que refieren dificultad para respirar en las ciudades con mayor altura (como al viajar a Bogotá), deben tener una valoración médica que mida la saturación de oxígeno (nivel de oxigenación de la sangre). Si este indicador es mayor a 95 por ciento en reposo y respirando aire ambiente, en general, no requerirán oxígeno suplementario. *Horacio Giraldo es neumólogo, expresidente de la Asociación Colombiana de Neumología.