Domingo, 16 de Junio de 2019

Más adultos mayores se aferran al trabajo

Puerto RicoEl Nuevo Dia, Puerto Rico 15 de junio de 2019

Tras más de 20 años trabajando en el área de ventas de una compañía, una "situación en su oficina" obligó a Fernando Flores (seudónimo) a renunciar

Tras más de 20 años trabajando en el área de ventas de una compañía, una "situación en su oficina" obligó a Fernando Flores (seudónimo) a renunciar. Las circunstancias provocaron que el padre de tres hijos -dos universitarios y una adolescente- tuviera que salir a la calle a buscar empleo a sus 58 años. Pero su edad parece ser un obstáculo en las empresas donde ha tocado puertas solicitando trabajo.
"Se les nota en la cara cuando ven a uno (buscando empleo)", comentó el hombre, quien lleva casi un mes llevando su resumé a distintas empresas en Puerto Rico y también enviando sus datos a compañías en Estados Unidos.
Su impresión, dijo, es que los empleadores consideran que las posiciones de ventas solo pueden ser ocupadas por "muchachería". Y a pesar de que entiende que su hoja de trabajo ha impresionado a la mayoría de las personas que lo han entrevistado, los días pasan y no entra a su teléfono la llamada de Recursos Humanos que varios de sus entrevistadores le han anticipado que recibiría.
En una de las entrevistas, contó, le preguntaron qué edad tenía. También le cuestionaron "si podía con el empuje" y "hasta qué edad pensaba seguir trabajando".
"Le dije que claro que podía con el empuje y que pensaba trabajar hasta, por lo menos, los 77 años", relató Flores, quien compartió su testimonio con este diario en calidad de anonimato por encontrarse actualmente en el proceso de conseguir trabajo.
Aunque Flores se acerca a la edad del retiro, desea seguir trabajando hasta buena parte de su mayor adultez. Su intención, dijo, es poder trabajar en Puerto Rico, pero no descarta la idea de mudarse a Estados Unidos, donde sí ha encontrado mayor receptividad a valorar su experiencia laboral, especialmente a nivel gerencial.
"Con el famoso ‘estás sobrecualificado (para el trabajo)’, lo que no quieren es pagar lo que vales. El empleador tiene que cambiar su visión. Tu edad no significa que no vas a tener energía", sostuvo.
Su opinión, compartió, es que la percepción general en Puerto Rico a nivel laboral es que cuando la persona alcanza cierta edad, ya está cansada y no va a rendir como antes. Por eso, aseguró, no dudaría en mudarse fuera del país, donde ya ha recibido ofertas.
"Me falta mucho tiempo para retirarme. Había planificado mi retiro, pero esto cambia todo. He tenido que usar mis ahorros. Mi impresión es que (las empresas) se están aprovechando de los cambios laborales. Quieren gente con tanta hambre (de trabajo), que trabaje por lo que sea. La realidad es que si no cambia la mentalidad de este país, es muy poco lo que se puede hacer", lamentó.
Mientras continúa su búsqueda de trabajo, Flores se encuentra en una encrucijada, pues se aleja de la meta que tenía de saldar su hipoteca en cinco años. Por encontrarse desempleado no puede refinanciar su casa, ya que actualmente no tiene crédito.
aumentan los casos
Datos de la Encuesta de la Comunidad del Negociado del Censo advierten un aumento en la cantidad de personas mayores de 65 años empleadas.
Mientras para 2005 había 29,236 personas mayores de 65 años trabajando, la cifra subió a 36,018 para 2010 y a 40,843 en 2017. También ha habido un alza en este sector poblacional (de 479,272 para 2005 a 658,755 en 2017), lo que significa más personas de la generación de "baby boomers" llegando a la edad del retiro que continúa empleada.
"El por ciento de participación laboral permanece más o menos igual. Hay un aumento en la población de mayores de 65 (años), pero se queda más o menos igual la relación o proporción laboral", indicó la demógrafa Judith Rodríguez.
Según la Encuesta de la Comunidad, el 6.5% de las personas de 65 años o más permanecieron en la fuerza laboral en 2005. Ese indicador subió a 7% en 2010 y bajó a 6.6% en 2017. La fuerza laboral representa a personas empleadas o en busca de empleo.
"Hubo una (leve) baja en la fuerza laboral, sobre todo en mujeres de esas edades", advirtió el demógrafo Raúl Figueroa.
Mientras, estimados del Departamento del Trabajo reflejan que el grupo trabajador de 60 años o más fue de 84,000 personas en 2017. Según estos cálculos, uno de cada cuatro hombres entre 60 y 64 años participó ese año del mercado laboral.
"Dada la situación del Sistema de Retiro y demográfica, las personas debieran trabajar por más tiempo que tal vez nuestros padres", dijo Figueroa, quien resaltó que la misma migración va a provocar que eventualmente no haya suficiente cantidad de personas en edades más jóvenes disponibles para trabajar.
Agregó la importancia de que la tasa de participación laboral en adultos mayores aumente un poco más y no haya discrimen por edad en los trabajos, "sobre todo en las féminas para que puedan mantenerse trabajando más tiempo".
Querellas por discrimen
En los últimos "uno a dos meses" se han radicado seis querellas por discrimen por edad ante la Comisión de Derechos Civiles, entidad que vela por la protección de los derechos humanos y el cumplimiento de las leyes que amparan tales derechos.
Así lo informó la licenciada Georgina Candal Segurola, presidenta de la Comisión.
"(Los casos de) discrimen por edad pueden ser despidos injustificados", informó Candal Segurola, quien manifestó que estos casos suelen culminar con una compensación económica basada en unas tablas fijas dependiendo del tiempo que llevaba el querellante en su trabajo.
Un estudio que realizó el capítulo local de la Asociación Americana de Personas Retiradas (AARP, por sus siglas en inglés), en diciembre de 2016, encontró que el 57% de 600 personas de 35 a 64 años entrevistadas afirmó que continuarían trabajando, pues no consideraban retirarse.
"La gente entre 50 a 60 años o más es un grupo bien diverso. Hay gente retirada, abuelos criando nietos o personas creando empresas", dijo José Acarón, director estatal de AARP en Puerto Rico, quien resaltó que el hecho de no haber culminado de pagar su casa provoca que muchos opten por seguir trabajando.
Anticipó que habrá más competitividad en la búsqueda de empleo, por lo que urgió a los adultos mayores que quieran mantenerse en la fuerza laboral a buscar ayuda profesional para actualizar sus destrezas, imágenes y resumés. También, los urgió a considerar el empresarismo como alternativa y a adaptarse a nuevos escenarios laborales.
"Cada vez más hay gente mayor de 50 años sobreviviendo con la paga mínima, ni siquiera en las condiciones óptimas de trabajo que quisieran a esa edad, pero las aceptan por necesidad económica", manifestó la gerontóloga Mildred Rivera Marrero.
Agregó que hay personas de cuarentipico y cincuentipico de años que se jubilan con las ventanas de retiro que han surgido, pero que luego se ven obligadas a buscar trabajo para sufragar sus gastos.
"No es malo que vayan a trabajar o sigan trabajando porque están activos y productivos, ya que los indicadores de salud han cambiado y hay gente en buen estado de salud por más tiempo, lo malo es que muchas veces son subempleos que pagan menos, con menos beneficios. Hay que mejorar las condiciones de empleo y que tengan ingresos justos, considerando los cambios en la economía y demografía del país", sostuvo.
urgen herramientas
Aunque adultos mayores en el mercado laboral ocupan puestos importantes a nivel gerencial y de liderazgo, otros han perdido empleos y necesitan trabajo.
Esa es la percepción de Vivian Fortuño, presidenta de Career Transitions, empresa de consultoría de recursos humanos y transición de carrera.
"Al tomar decisiones de negocios, (muchas empresas) dejan ir a muchos (baby) boomers. Nosotros les ofrecemos las herramientas de desarrollo laboral que necesitan y que muchos no tienen, como de tecnología y de adaptabilidad a los cambios culturales y a la diversidad", dijo.
Fortuño elogió la madurez gerencial que suelen tener empleados de esa generación, así como su capacidad de transmitir conocimientos, pero resaltó que algunos necesitan proyectar más energía, no resistirse a los cambios y salir de zonas de confort.
Por su parte, la senadora Rossana López denunció que hay un estatuto que ayuda a personas elegibles a completar los créditos necesarios para adquirir una pensión del Seguro Social que no está en total cumplimiento.
Según explicó, la Ley 151 de 2015 enmendó la Ley de Seguridad en el Empleo de Puerto Rico para que 5% de la contribución especial que entra al Fondo para el Fomento de Oportunidades de Trabajo sea destinado a emplear ciudadanos mayores elegibles.
"Ahora mismo hay casi $2 millones en sobrantes que no han sido utilizados", dijo López, quien anunció que le pedirá a la Procuraduría de Personas de Edad Avanzada que investigue esta situación que, según indicó, le corresponde al Departamento del Trabajo poner en vigor.
Agregó que una de las razones principales en los casos de discrimen que se radican en Trabajo es discrimen por edad.