Domingo, 25 de Agosto de 2019

Martín Cirio habla de su libro, de las críticas, y del mensaje y el éxito de La Faraona

UruguayEl Pais, Uruguay 25 de agosto de 2019


Martín Cirio tiene 34 años, un alter ego llamado La Faraona , 75


Martín Cirio tiene 34 años, un alter ego llamado La Faraona , 75.769.904 visualizaciones acumuladas en YouTube, casi 800.000 seguidores en Instagram, un historial de entradas agotadas en La Trastienda uruguaya (vuelve el 17 y 18 de agosto y los tickets ya están en Abitab) y una novela, El diario de Sandy , que editó en 2017 de forma independiente, y que ahora reeditó Planeta.
Por El diario de Sandy , Cirio, o La Faraona, este youtuber argentino que arrancó hablando de viajes y ahora dedica su tiempo a charlar de sexo, relaciones, infidelidad, virales y actualidad, estuvo en Montevideo días atrás, y charló con El País.
Para esta reedición de El diario de Sandy, ¿metiste mucha mano en el texto? > > Es casi la versión original, pero metí mano. Había algunas experiencias que quería ampliar, que no exploté del todo.
Porque leyéndola me encontré con la forma de hablar de La Faraona... > > Bueno, eso fue adaptado, porque yo la escribí cuando La Faraona estaba empezando, y no la escribí desde el lenguaje de La Faraona sino más desde Martín Cirio escritor... Bah, escritor: persona que escribe.
¿Cómo apareció Sandy como canal para expresarte? > > Sandy me dio la libertad de contar cosas que capaz como Martín, en ese momento, me daba cosita. Ahora lo puedo decir porque estoy más aceptado; en esa época recién estaba en el proceso de aceptarme.
¿Cómo era tu vida cuando arrancaste esta novela? > > La empecé a escribir en India, el último día antes de volverme a Argentina, adonde volví para intentar tener la vida que tenía antes de irme, ser profesor de Inglés y todo eso. Pero no funcionó, porque ya no me hacía feliz. Y tampoco me podía ir de vuelta porque no tenía plata. Entonces necesitaba que esos meses valieran, y fue cuando decidí terminarla. Fueron meses de escribir todos los días cuando volvía de trabajar, porque me sentía muy vacío trabajando de algo que no me gustaba; necesitaba equiparar con algo positivo, y eso fue escribir. Que fue un proceso duro, igual: lloré un montón, porque es mi historia, y mi historia fue medio "rari" para mal.
Escribís ficción desde los 18 años. ¿En algún momento te dijiste: quiero ser escritor? > > Siempre quise publicar. Es más, tenía un blog de viajes, antes de pasar a los videos, y mi idea era ser descubierto, que alguien me publique, y nunca pasó. Y cuando pasó esto de Planeta fue como: "Wow, es lo que siempre quise hacer". Aunque me agarra en un momento en el que ya no estoy desesperado por publicar, y me gustó que me agarrara en ese momento.
¿Sentiste que reeditar era aprovechar tu propio éxito? > > Y yo siempre me quedé con ganas de hacer una segunda edición, más masiva, porque la primera la edité yo y la mandaba por correo. Obvio que gano mucho menos plata; yo con la primera edición gané mucho más de lo que gano con Planeta. Pero mi idea ahora no iba por la plata: esto lo escribí en un momento medio crítico de mi vida, y está bueno mostrarlo, y que tenga éxito. O no.
Dijiste "escritor" y en seguida: "persona que escribe". > > Sí, porque esos términos tipo "escritor", "artista"... A mí cuando en una nota me presentan como "el artista", me parece como viejo ya. ¿Qué es ser un artista, o escritor? Escribo, estoy frente a una cámara; ni siquiera me gusta decir "actor", aunque estudié actuación por años.
¿Qué ponés como profesión en los formularios? > > Instagrammer. En Migraciones pongo "actor" porque hay gente que ni sabe lo que es instagrammer. Pero si no, pongo "instagrammer", "youtuber". que mucha gente lo toma como peyorativo. No me interesa, es lo que hago y no me da vergüenza.
Ser instagrammer o youtuber, ¿es lo redituable para vos, o el rédito entra por los shows? > > El rédito entra por los shows, pero los shows se dan gracias a YouTube e Instagram. YouTube te paga por publicidad, pasa que es poca plata. Poca plata comparado con los shows; en realidad, con el nivel de masividad que estoy teniendo, por suerte, es bastante.
Ver esta publicación en Instagram Ya subí el primer videa de MARTINA TU CELESTINA a mi canal de youtube. Ziiii! Ay ojala les guste PUES SI NO LES GUSTA SE LO VAN A TENER QUE FUMAR IGUAL PUES PLANEO ATORMENTARLOS CON ESTOS VIDEOS LOS SIGUIENTES MESES LOS AMOOO (la intro es de @biscarrita_). #MartinaTuCelestina
Una publicación compartida de Martín Cirio (@martincirio) el 30 Abr, 2019 a las 4:15 PDT
Leyendo El diario de Sandy no supe bien para qué público es esta novela. Es como para un público juvenil, pero un poco "fuerte" para adolescentes... > > A mí me parece que de adolescente a adulto está bien, porque los temas que trata le pueden pasar a cualquiera. Yo la escribí a los 30, además, y lo que estaba viviendo es lo que creo que le pasa a mi generación a los 30: estudié, hice todo lo que la sociedad me pidió que hiciera para ser feliz, y no soy feliz. Y te sentís medio atrapado. Yo tenía mi departamento, un buen sueldo, un título, y era profundamente infeliz, entonces pateé todo, y me salió bien. El adolescente también vive eso.
En tus estadísticas, ¿cuál es el público de La Faraona? ¿El que se imagina la gente? > > ¿Cuál se imagina la gente?
Yo imagino más mujeres que hombres, de entre 25 y 30 años. > > Sí, según Instagram, de 25 a 35 años es EL público mío. Pero segundo y ahí nomás, están los de 18 a 25. Que igual me parece medio mentiroso; muchos adolescentes se ponen 18, pero capaz tienen 15. Me doy cuenta cuando paso por colegios y están todos: "¡Faraona, Faraona!", y tienen 15.
¿Tenés en cuenta eso a la hora de bajar tu mensaje, a quién le hablás y lo que puede generar lo que decís? > > No. Bajo el mensaje que quiero bajar, y como es algo verdadero, lo va a tomar el que lo quiera tomar.
¿Ya naturalizaste la relación que generaste con tu público? > > No la naturalicé tanto, obvio que cada día la naturalizo más, pero me parece una locura. Además el fanatismo, esa cosa de descubrir en qué hotel estoy y me esperan afuera, o gente que me abraza después de los shows y se pone a llorar y me dice: "Ay, me sacaste de la depresión", me parece loco porque yo no hago muchos videos reflexivos, no es que ves videos míos y te queda un mensaje. Uno no sabe bien por qué se identifica el otro con vos, a veces no tiene que ver con el mensaje. Se identifica y ya.
Recibís un montón de críticas por lo que hacés, lo que opinás y demás. ¿Te pasa mucho en la semana de hacer mea culpa y decir: "acá estuve mal"? > > No, no. Me pasa, pero no mucho. Me pasó con una periodista de Rio Negro, que se dio en un contexto, pero si sacás eso y dejás el hecho, siempre sos lo peor. Yo estaba en Uruguay dando shows, mostré la ventana de mi Airbnb, la gente supo donde estaba, el portero los dejó entrar, y tenía todo el tiempo gente en el pasillo tocándome la puerta. Me sentí muy expuesto, muy desbordado, y en ese contexto una periodista me contacta para hacer una nota, le digo que no, y sigue, y sigue tanto que saqué una captura de pantalla y dije: "Chicos, esto no". Y me olvidé de borrar el nombre. Estuvo pésimo, expuse a una trabajadora que estaba haciendo su laburo. ¿Por qué? Porque estaba muy desbordado, en mi momento de explosión, medio deprimido y enojado en general, medio agresivo.
¿Qué le molesta a la gente de vos? ¿La honestidad? > > Y le molesta que sea abierto, sí. Que diga abiertamente: me hago enemas, me gusta tener sexo con todo el mundo. No tengo problemas con eso y no valgo menos, y soy muy abierto con temas como el aborto, o políticamente. No soy tibio; a los youtubers que hablan como para niños es imposible que los agarren por algún lado, porque no se juegan con nada. O no apuntan a eso. Yo tengo 34 años: no puedo hacer videos para chicos de 13, abstrayéndome de todo el contexto. Si vivo en Argentina, un país que está detonado, no puedo hacer oídos sordos. Hay un montón de gente que la está pasando mal, y si puedo visibilizar algo de eso, ¿por qué no lo voy a hacer?
A la vez, tu humor border puede dejar al otro en el lugar de "víctima". ¿Cuál es el límite? > > Siempre es el contexto. Cuando yo critico a alguien, nunca es del lado de la discriminación: es un aspecto que me puede causar gracia, como un aspecto mío que puede causarme gracia. Y sé la intención con la que lo digo. Por eso a veces me dicen que soy soberbio, porque no pido perdón. No: pido perdón cuando de verdad la pifio. Si vos querés tergiversar y decir que Martín Cirio es gordofóbico, homofóbico, todos los fóbicos que hay, no te voy a pedir perdón por una interpretación tuya que no es real. Eso molesta mucho también, y hace que me odien. Estoy haciendo un chiste, nada más, y no voy a pedir perdón por eso.