Viernes, 22 de Noviembre de 2019

Saca chispa del estigma

Puerto RicoEl Nuevo Dia, Puerto Rico 22 de noviembre de 2019

Para el comediante boricua Eli Castro no existen los puertorriqueños de allá o de acá

Para el comediante boricua Eli Castro no existen los puertorriqueños de allá o de acá. Para él solo hay un puertorriqueño sin importar el lugar donde resida. Tomando esta afirmación como cierta se dio a la tarea hace más de una década de crear su proyecto unipersonal "Made in Puerto Rico", con el cual se presentó en 32 funciones vendidas en Off Broadway en Nueva York.
Castro, natural de Humacao, recién culminó hace unas semanas su temporada de "stand up comedy" en las salas teatrales de la Gran Manzana, donde aseguró vivió una de las mejores experiencias de la carrera que inició tras su búsqueda de reencontrarse con la cultura e identidad puertorriqueña, que echó a un lado tras su mudanza a Estados Unidos.
El comediante es testigo del estigma de ser extranjero si vives fuera de Puerto Rico y ser extranjero a su vez en el país al que emigraste. Castro residió en la isla hasta los nueve años, luego de que sus padres se mudaran a Nueva York. A la Gran Manzana llegó sin saber inglés ni las tradiciones estadounidenses y desconocía la vorágine de una ciudad que nunca se detiene. El choque cultural era incomprensible para su edad, por lo que trató de asimilar todo lo que pasaba a su alrededor en su intento por adaptarse rápido.
"Era un extranjero allá y al regresar los veranos a mi Puerto Rico era también un extranjero porque no me aceptan porque dicen éste es de allá fuera. Estaba perdido, me sentía vacío. Me tomó mucho tiempo encontrar mi cultura fuera de Puerto Rico. Fue una travesía extensa y de eso es que nace "Made in Puerto Rico". Mi show es para hablar de nuestra cultura, nuestras tradiciones y cómo volví a reencontrarla y me volví a sentir orgulloso de mi isla fuera de mi isla. Siempre defino al puertorriqueño como uno, no importa donde viva. Esa separación de los de aquí o lo de allá fuera no me gusta. Somos boricuas y punto", explicó el comediante que se encuentra de vacaciones en Puerto Rico con su hijo Alexi, para acercarlo a nuestra cultura.
Precisamente narrarle a su hijo lo que es ser y vivir con el orgullo de ser puertorriqueño fue lo que lo impulsó a escribir el libreto para su show "Made in Puerto Rico", que además de presentarse en Off Broadway, ha recorrido numerosas ciudades estadounidenses. De sus conversaciones con su hijo criado en Estados Unidos es que inició algunas de las líneas cómicas que aborda en el paso de comedia que aspira poder difundir en un futuro en alguna de las plataformas de contenido digital existente o la televisión.
"Estamos trabajando en lograr entrar el show a la televisión. Estamos en conversaciones en Los Ángeles. Sería un sueño presentar Made en Puerto Rico", afirmó el comediante.
Su inclusión en el género del "stand up comedy" no fue de la noche a la mañana, aunque fue un cambio radical en su vida.
En su juventud se mudó al estado de Florida para estudiar leyes y complacer a su padre. Trabajó como abogado en la práctica privada y luego se desempeñó como fiscal. Fue en medio de la lectura de casos en Fiscalía que se dedicó a escribir sus vivencias, las que narraba de forma cómica a sus amistades. Escribir fue su manera de llenar el vacío que sentía al desprenderse de su identidad y orgullo patrio. El desahogo que escribía en sus pasos de comedia lo acercaba más a su identidad como puertorriqueño y a la vez se exploraba el género.
Un día decidió abandonar el mundo de las leyes y aunque aseguró no le iba mal, ya que revalidó en Nueva York, Florida y Chicago, se marchó a este último para estudiar actuación. Permaneció siete meses en una escuela de actuación, pero no se sentía a gusto y no tuvo éxito. A partir de ese momento tomó en serio la comedia y comenzó a escribir y a presentarse en diferentes teatros.
"Siempre quise ser comediante, pero nunca me atreví y mi papá quería que estudiara leyes. Una vez arranqué, hace 11 años, no he parado de hacer shows en diferentes teatros. Son teatros de 200 a 300 personas. Mi comedia es familiar y eso no va a cambiar. Me crié en un hogar donde estaban mis papás, mi tía, mi abuela y mis primos alrededor. Así son mis shows, que tú como madre puedas llevar a tu hijo", mencionó el comediante radicado en Florida.
Castro destaca que a diferencia del resto de comediantes latinos en Estados Unidos que abordan este género en inglés él lo hace en ambos idiomas. Utilizar el "spanglish" como su sello de marca le ha resultado con éxito entre los millones de boricuas y latinos que residen en la nación americana. Escuchar sus transiciones de inglés a español se hace muy familiar y logra esa representación inmediata en tarima.
"Hablo 'spanglish' ya que gran parte de los puertorriqueños que viven en Estados Unidos hablamos los dos idiomas y los mezclamos. Cuando van a mis shows rápido se crea esta conexión y dicen este ‘tipo es como nosotros’. He hecho otros proyectos, pero ‘Made in Puerto Rico’ es el que me enorgullece. Poder reír de cómo somos, lo dichoso que somos de ser boricuas. Hablo de que no importa dónde uno va y aunque no estés rodeados de los tuyos se vive en grande nuestra cultura. Lo rico que es nuestra comida, música, parranda, navidades y ese don de gente que nos hace únicos… eso es Made in Puerto Rico’, acotó el boricua, quien vislumbra traer el año que viene su comedia a la isla.
El comediante participó hace meses en el espectáculo de "Josué Comedy" en Guaynabo y Aguada. Según contó le fue muy bien como invitado y logró el aplauso del público local.