Jueves, 21 de Noviembre de 2019

Los expertos militares desalientan una guerra contra Teherán

ArgentinaLa Nación, Argentina 20 de noviembre de 2019

La principal publicación de los cuarteles norteamericanos afirmó que "puede ser peor de lo que uno piensa"

El presidente norteamericano, , está lanzado de lleno al juego de la zanahoria y el palo con el régimen de los ayatollás. . Sin embargo, un amplio grupo de líderes políticos y militares considera que un enfrentamiento bélico tendría consecuencias negativas para Estados Unidos.
"Hola a todos, estamos en guerra en tres países diferentes, Iraq, Afganistán y Siria, y avanza poco a poco hacia el conflicto en dos más, Venezuela e Irán", advirtió con preocupación en Twitter el senador Chris Murphy, de Connecticut, que forma parte del Comité de Relaciones Exteriores del Senado.
De la misma manera, los expertos militares estiman que un choque bélico puede tener resultados diferentes de los esperados.
"Una guerra con Irán puede ser peor de lo que usted piensa", tituló en portada la semana pasada Military Times, editora de las cuatro revistas más leídas en los cuarteles de Estados Unidos: Navy Times, Army Times, Marine Corps Times y Air Force Times.
"El costo en víctimas estadounidenses podría ser alto", sostiene la publicación.
En un "juego de guerra", la editorial entrevistó a más de una decena de expertos, "incluidos jefes militares actuales y anteriores de Estados Unidos" para saber cómo sería un eventual conflicto bélico con Irán y cuál sería el resultado.
El artículo divide el análisis en cuatro frentes, el naval, el terrestre, el aéreo y la cuestión misilística.
En un eventual choque naval (un área fundamental teniendo en cuenta que Irán comparte el Golfo Pérsico con los árabes, y por allí transitan los barcos petroleros sauditas) Irán podría enfrentar a la Armada norteamericana con una desgastante "guerra de guerrillas" formada por un enjambre de botes pequeños, drones y minas marinas capaces de disuadir y hostigar a la flota estadounidense, especialmente en puntos de estrangulamiento como el Estrecho de Ormuz, un corredor clave que conecta el Golfo Pérsico con el Golfo de Omán.
Un enemigo de mayores proporciones es el Fateh, un submarino semipesado iraní armado con misiles con alcance de 2000 kilómetros.
Otra amenaza importante son los minisubmarinos iraníes Ghadir, una flota de 23 sumergibles de 115 toneladas. "Es pequeño, por lo que es capaz de operar bajo el agua con bastante facilidad. Y es difícil encontrarlo en el sonar porque es bastante silencioso", comentó Bryan Clark, exsubmarinista, analista del Centro de Evaluación Estratégica y Presupuestaria.
En cuanto al frente terrestre, según Military Times no resulta lógico imaginar hoy una ocupación masiva en Irán, tal como hubo en Irak en 2003. Y los expertos desalientan cualquier esperanza de que una invasión militar liderada por Estados Unidos lleve a los iraníes a derrocar a su régimen islámico y transformar a Irán en un aliado norteamericano. Son ya 40 años de una revolución que identifica a Estados Unidos con el demonio.
Las fuerzas terrestres militares de Irán totalizan aproximadamente 545.000 efectivos activos y 350.000 de reserva, incluidos unos 125.000 hombres en la Guardia Revolucionaria Islámica.
La opción del Ejército norteamericano sería desplegar baterías de misiles y sistemas de cohetes de artillería de alta movilidad con la misión de defender instalaciones propias y de sus aliados en Siria, Irak, Arabia Saudita y Kuwait.
En cuanto al frente aéreo, sería para Estados Unidos una guerra mucho más compleja que la de cualquier otro choque anterior, especialmente por lo avanzado de las defensas antiaéreas de Irán.
Un eventual bombardeo requeriría que los aviones sigilosos evadieran sus sistemas de defensa aérea S-300, de fabricación rusa, y los misiles tierra-aire Bavar 373 producidos en el país.
El armamento defensivo iraní es muy avanzado, lo que requeriría utilizar F-22 y F-35, con mayor capacidad de sigilo.
Por último, Irán tiene el arsenal de misiles balísticos más grande y diverso de la región. Posee misiles crucero cada vez más sofisticados, una serie de misiles antibuques de corto alcance y desafiantes sistemas de defensa aérea.
Su sistema misilístico tiene un rango que va desde los 300 hasta los 2500 kilómetros, lo que les brinda la capacidad de alcanzar objetivos tan lejanos como Italia. Eso le permitiría a Irán golpear fácilmente a Israel, en el Golfo y en bases de Afganistán y Egipto.
La revista concluye que una guerra entre Estados Unidos e Irán tendría consecuencias graves también para los norteamericanos y los resultados no serían los esperados. Sin embargo, advierte sobre el riesgo de que un choque accidental desate el conflicto: "Con miles de soldados en la región la oportunidad de calcular mal y ver una espiral fuera de control, siempre está allí".