Domingo, 21 de Julio de 2019

Uruguay en una lista negra

UruguayEl Pais, Uruguay 21 de julio de 2019


Entrar en la lista gris de la OCDE


Entrar en la lista gris de la OCDE. Ese era el gran "cuco" con el que los gobiernos del Frente Amplio asustaban. Así fue que con bastante celeridad, todo lo que había hecho de Uruguay una atractiva plaza financiera, fue desapareciendo. Aunque significara tirarse un tiro en el pie, (ya se han visto consecuencias) se afanaron por cumplir con todas las exigencias, inclusive el levantamiento del secreto bancario. La lucha contra el lavado de dinero de origen espurio, proveniente de actividades como el narconegocio, el tráfico de armas, (de la trata de personas que ocupa el tercer lugar poco se habla) era el noble motivo. Aunque de paso, resultara muy conveniente para los estados y sus oficinas recaudadoras, siempre ávidas de dinero. Nos convertimos prontamente, en los mejores alumnos de los poderosos.> > Sin embargo, el Ejecutivo no reaccionó con la misma presteza respecto de las recomendaciones realizadas por la Organización Internacional del Trabajo, (OIT). Bastante sorprendente ya que se supone que un gobierno izquierdista tendría mayor afinidad con la OIT que con la OCDE. Pero las exigencias de esta última apuntan al dinero, al capital, algo a lo cual la ideología de izquierda tiende a satanizar y por el contrario, la OIT dio por buenas las quejas de los empresarios uruguayos y envió ocho advertencias. > > Frente el avasallamiento que se producía desde el Ministerio de Trabajo a partir de que se convirtió en un apéndice de la central de trabajadores, al tiempo que la cartera era ocupada o por conocidos gremialistas o por políticos afines, las cámaras empresariales decidieron recurrir a la Organización Internacional del Trabajo. En 2009 plantearon la denuncia acusando al Poder Ejecutivo de violar los convenios 87, 98, 144 y 154, ratificados por nuestro país. La gota que derramó el vaso fue la desautorización para que las empresas pudiesen acudir a la fuerza pública para desalojar a quienes ocuparan una fábrica e impidieran trabajar a los obreros o empleados que desearan hacerlo. Una flagrante violación a la libertad individual, al derecho de propiedad y al trabajo.> > Pasaron 10 años desde ese momento, y hasta los empresarios en un gesto de buena voluntad, la dejaron en suspenso a raíz de la visita del presidente Vázquez a Ginebra. Al igual que el libro de García Márquez, era la "Crónica de una Muerte Anunciada". Ante la nula respuesta del Ejecutivo uruguayo, Uruguay esta semana ingresó en la desprestigiada lista negra de la OIT, junto a países que más vale ni nombrar, tipo Etiopía, Libia, Nicaragua, etc. En la mayoría de los casos se trata de demandas presentadas por los sindicatos, pero el caso de Uruguay y Bolivia son los únicos dos cuya queja fue elaborada por el empresariado. A su vez, Uruguay contó con el apoyo de la Organización Internacional de Empleadores.> > Como es evidente que esta noticia produce un clima poco propicio para atraer inversiones, (como la de UPM) ya que los capitalistas al momento de invertir estudian qué características tiene cada país y qué complicaciones pueden provocar las relaciones laborales, los comentarios del Ministro de Trabajo, (hoy en Suiza) y de los dirigentes gremiales como el ahora precandidato Andrade, fueron para pegar al sector empresario. Lo menos que les dijeron fue que eran unos "vendepatria". Para ellos, son los únicos responsables de que Uruguay reciba este castigo de ingresar en la deleznable lista negra. > > Parece que su flaca memoria no les da para recordar que han pasado 10 años en los que el gobierno de Uruguay no hizo ni siquiera el mínimo esfuerzo, al menos para disimular, de enviar un proyecto de ley que respondiera al llamado de atención del organismo. A pesar de que su resolución no es vinculante, es indudable su peso para la reputación del país enjuiciado. Por algo, en la defensa del Uruguay realizada ayer por el ministro Murro en Suiza, dejó entender que habría un próximo envío al Parlamento de un proyecto de ley. > > Este debería responder a las objeciones de la OIT que conciernen al artículo 98, uno de los reclamos presentados por las cámaras uruguayas, referido a los procesos de negociación colectiva. Ya en el año 2010, el Comité de Libertad Sindical de la organización había pedido al gobierno uruguayo que tomara medidas para modificar la ley de negociación colectiva y en febrero de 2019, la Comisión de Expertos de la OIT insistió en el cumplimiento de sus ocho recomendaciones. Una de ellas es que se privilegie la negociación entre empresa y empleados en forma bipartita, sobre condiciones de trabajo y aumentos de salarios por encima de las tripartitas (con el gobierno) en los Consejos de Salarios. Habrá que ver qué es lo que presentan.