Domingo, 21 de Julio de 2019

¿Por qué no, Luis? Suárez se ilusiona con una final en Maracaná

UruguayEl Pais, Uruguay 21 de julio de 2019

JUAN PABLO ROMERO
El famoso mordisco al italiano Giorgio Chiellini y la posterior desmedida sanción que le impuso la FIFA, provocaron que Luis Suárez se perdiera el partido de octavos de final del Mundial de Brasil 2014 contra Colombia, que se jugó en el mítico Maracaná

JUAN PABLO ROMERO
El famoso mordisco al italiano Giorgio Chiellini y la posterior desmedida sanción que le impuso la FIFA, provocaron que Luis Suárez se perdiera el partido de octavos de final del Mundial de Brasil 2014 contra Colombia, que se jugó en el mítico Maracaná . Por esa razón, el goleador histórico de la selección nunca pudo jugar en ese escenario.
La Copa América de 2019 seguramente le dará una revancha a Suárez , porque Uruguay jugará por lo menos un partido en el Maracaná : contra Chile , el 24 de junio, en el cierre del Grupo C.
El combo sería ideal si la selección que dirige Oscar Tabárez logra llegar a la final, porque el que levante la copa lo hará en el histórico estadio, que fue remodelado justamente para la disputa de la Copa del Mundo. Aunque ya entramos en el terreno de las suposiciones y en un panorama casi ideal para Uruguay .
"Es un estadio con muchísima historia a nivel mundial. Para Uruguay todo el mundo sabe lo que representa; la historia marcó una etapa para los uruguayos y sería muy lindo jugar el tercer partido de la serie. Volver a jugar en la final sería algo increíble y algo que estamos soñando todos los uruguayos", se limitó a decir el salteño ayer en Belo Horizonte ante casi un centenar de reporteros, fotógrafos y camarógrafos que estuvieron presentes en el Hotel Ouro Minas.
Es que Suárez llama la atención de propios y extraños. Está en el top tres de los jugadores más buscados de la Copa América y es una de las estrellas mundiales que presentará el certamen.
Con un tono de voz algo más bajo del que utilizaban los periodistas en la conferencia, nombrando mucho las palabras "obviamente" e "ilusión", a Suárez se lo notó muy motivado y no le escapó a ninguna pregunta.
"Tengo muchas ganas e ilusión; asumiendo la responsabilidad de lo que somos como equipo. Llegamos con mucha expectativa, sabiendo las dificultades de jugar una Copa América , pero con las ganas y el espíritu con los que uno sabe jugar. Vamos a tratar de hacer todo lo mejor para poder ganarla", explicó el atacante del Barcelona, quien se refirió al favoritismo con el que llega la Celeste : "Somos conscientes que condiciones y capacidad técnica como grupo tenemos y que podemos llegar lejos en la Copa . Debemos asumir esa responsabilidad, pero también tenemos que ser conscientes que los partidos se ganan en la cancha y que si no somos un equipo donde corremos todos, presionamos todos, alentamos al compañero en todo momento, si no somos un equipo compañero, no vamos a poder llegar lejos".
Pese a que Brasil siempre fue campeón cada vez que fue local, los brasileños no le tienen fe a esta selección que conduce Tite. Apenas el 40% se considera favorito a levantar el trofeo y ese hecho se percibe en las calles de Belo Horizonte, hablando con el chófer de Uber, con los trabajadores del hotel, periodistas o cualquier norteño. Muchos de ellos incluso mencionan a Uruguay como el principal favorito a ganar. Y Suárez percibe ese hecho y no se quita esa condición, pero como José María Giménez , recordó lo que pasó en la Copa América de 2016, cuando la Celeste quedó eliminada en primera fase en una serie que en lo previo parecía accesible.
Suárez está acompañado en Brasil por su familia. Varias veces se vio a Sofía Balbi, su esposa, en el hall del hotel junto a sus tres hijos.
"Para mí es espectacular que estén acá conmigo, que me quieran acompañar, porque no es fácil y más hoy en día con tres hijos. Ellos saben lo importante que son para mí. Tengo 32 años y puede llegar a ser una de mis últimas Copa América, así que están en una edad -menos Lauta, el chiquito de siete meses- espectacular para ver a su padre con la camiseta de la selección. La misma ilusión que jugué la de 2011, que decía que tenía el sueño de que mi hija me viera levantar la Copa y diga ‘papá fue campeón de América’, ahora la tengo con los tres".