Lunes, 15 de Julio de 2019

Las herramientas para el fraude

Puerto RicoEl Nuevo Dia, Puerto Rico 15 de julio de 2019

Las exintegrantes del gabinete de Ricardo Rosselló Nevares implicadas ayer en un esquema de corrupción tenían como costumbre utilizar sus correos electrónicos personales y aplicaciones de mensajería como Telegram para supuestamente conspirar para cometer fraude

Las exintegrantes del gabinete de Ricardo Rosselló Nevares implicadas ayer en un esquema de corrupción tenían como costumbre utilizar sus correos electrónicos personales y aplicaciones de mensajería como Telegram para supuestamente conspirar para cometer fraude.
Esa alegación figura en el pliego acusatorio, que precisa que la exsecretaria de Educación Julia Keleher supuestamente instruyó a sus empleados para que utilizaran sus correos electrónicos personales para enviar las propuestas de los contratistas y otros documentos oficiales.
Ambas funcionarias de alto rango -Keleher y la ex directora ejecutiva de la Administración de Seguros de Salud Ángela Ávila- utilizaron Telegram, una aplicación cuyos mensajes se pueden programar para la destrucción automática, como un medio de conspiración, según el pliego.
"Esta aplicación de mensajes encriptados que se eliminan automáticamente se usaba a menudo para llevar a cabo negocios oficiales del gobierno", lee el documento del Tribunal Federal para el Distrito de Puerto Rico.
Manuel Quilichini, abogado experto en tecnología, comentó a El Nuevo Día que este es posiblemente el primer caso de corrupción pública en Estados Unidos que menciona el uso de Telegram como medio utilizado para la conspiración.
"Solo hay un caso criminal reportado donde se menciona Telegram y fue un caso de terrorismo, en California, en marzo de 2019", indicó el profesor.
Explicó que se trató de un individuo acusado de apoyar al Estado Islámico de Irak y al-Sham (ISIS, por sus siglas en inglés).
La descripción que hace la fiscalía federal del alegado esquema de corrupción en Puerto Rico refuta las expresiones que hicieran esta semana miembros de la administración Rosselló Nevares. El secretario de la Gobernación, Ricardo Llerandi, y el secretario de Asuntos Públicos, Anthony Maceira, intentaron minimizar el uso de esta aplicación por parte de personas vinculadas al quehacer gubernamental.
Cuando se filtraron a la prensa extractos de una conversación donde participaba el primer ejecutivo, Llerandi indicó que se usó la aplicación como "una vía de comunicación no oficial en un contexto privado y de una manera informal".
En el intercambio, participaba el círculo cercano de Rosselló Nevares, quienes monitoreaban las redes sociales, discutían estrategias políticas e incluso planificaron un viaje oficial del mandatario.
Maceira alegó el martes, en declaraciones escritas, que "no hay instrucción alguna sobre método de comunicación en el gobierno", ante preguntas de este diario sobre la descarga reciente de otra aplicación similar llamada Signal.
Debido a la crisis fiscal, el gobierno prohibió el uso de fondos públicos para la compra de celulares. Tampoco hay un protocolo que regule el uso de los celulares privados en la función pública, según una investigación previa de este medio.
Contrario a lo que expusieron ambos secretarios, El Nuevo Día supo por dos fuentes separadas que, desde enero de 2017, las personas allegadas a la administración Rosselló Nevares conocían que todas las comunicaciones entre funcionarios se iban a dar por Telegram.
Esa instrucción les llegó a todos los jefes de agencia e, incluso, era de conocimiento entre cabilderos asociados al gobernante Partido Nuevo Progresista (PNP), confirmaron las fuentes gubernamentales.
La diferencia fundamental entre Telegram y otras aplicaciones de mensajería como WhatsApp es que los usuarios pueden programar la autodestrucción de los mensajes en los teléfonos de los recipientes. Esto naturalmente levantó bandera entre los expertos consultados por El Nuevo Día en entrevistas previas, pues podría suponer la destrucción de documentos públicos.
Este diario reseñó, además, que más de 100 personas vinculadas con la gestión gubernamental usan Telegram, incluido el gobernador. Asimismo, se corroboró que, al menos, 37 miembros y exmiembros de gabinete se comunican por esa vía.
Durante la mañana de ayer, el mandatario se unió al grupo reducido de funcionarios que descargó Signal, según fuentes de este diario.
En ese grupo, se encuentra también su principal oficial financiero, Christian Sobrino Vega; su exdirector de campaña Elías Sánchez; su asesor en comunicaciones Carlos Bermúdez y otros exfuncionarios públicos, como el ex asesor legal Alfonso Orona y el exsecretario de Asuntos Públicos Ramón Rosario.