Domingo, 13 de Octubre de 2019

Servir para cambiar

PerúEl Comercio, Perú 13 de octubre de 2019

Por Roxana Barrantes

Lea mañana en Economía

Carolina Trivelli

El Comercio no necesariamente coincide con las opiniones de los articulistas que las firman, aunque siempre las respeta

Por Roxana Barrantes



Lea mañana en Economía





Carolina Trivelli





El Comercio no necesariamente coincide con las opiniones de los articulistas que las firman, aunque siempre las respeta.





Érase una vez un país que aspiraba a formar parte del club de los países modernos y desarrollados. Sus regentes decidieron que debían reformar la carrera pública para crear un servicio civil. La reforma debía estar conducida por una entidad con un nombre atractivo para los ciudadanos.





Así, la llamaron Atender, inspirados por la lógica de la atención del Estado a los ciudadanos. Lo que los regentes olvidaron fue otorgar a Atender el suficiente músculo para poder avanzar en los cambios necesarios. Poco a poco, hasta se olvidaron de la entidad y, cada vez que pudieron, la debilitaron.





Para empezar, los regentes excluyeron del servicio civil a las instituciones claves para la gestión macroeconómica del país: el Banco Central de Reserva, el Ministerio de Hacienda y el de Planeación, así como al ente recaudador de impuestos.





¿Qué? ¿No era el servicio civil imprescindible para modernizarnos? ¿No es que los líderes de la modernización de la gestión pública eran precisamente esas entidades? Qué mejor señal para subir a más entidades al coche de la reforma que esta sea liderada por quienes dan soporte al crecimiento económico. No, los regentes no lo consideraron así.





Luego, otro grupo de regentes decidió excluir a otras organizaciones públicas del régimen del servicio civil. No solo eso, sino que comenzaron a cambiar los regímenes laborales de los trabajadores de esas entidades hacia regímenes que hacían todavía más difícil su cambio hacia el servicio civil.





¿Qué? ¿No era que se trataba de una reforma progresiva hacia la unificación de los servidores públicos en un solo régimen laboral? No, otra vez, los regentes no lo comprendieron así.Si bien cualquier parecido con la realidad es pura coincidencia, lo cierto es que nuestro país, aspirante a ser parte de la OCDE, constituyó Servir hace más de una década, precisamente durante el quinquenio del mayor crecimiento económico reciente.





Servir inició sus funciones en un contexto extraordinario para invertir en esta reforma, ya que se contaba con recursos fiscales, imprescindibles cuando es preciso hacer cambios en los regímenes laborales. Sin embargo, poco a poco el empuje fue decayendo, a pesar de la buena voluntad y capacidad de sus diversos líderes en estos años.





Luego de más de un año de la renuncia del presidente ejecutivo de Servir, la semana pasada fue finalmente nombrado su reemplazo.





Si algo une al saliente y al entrante, es una profunda vocación por el servicio público y excelentes credenciales académicas y de gestión.





Autoridades políticas: no dejen pasar otra oportunidad de avanzar en una reforma fundamental para darle mejores servicios a los peruanos.