Jueves, 05 de Diciembre de 2019

No me arrepiento de nada en la vida: Eric del Castillo

MéxicoEl Universal, México 5 de diciembre de 2019

CIUDAD DE MÉXICO, julio 22 (EL UNIVERSAL)

CIUDAD DE MÉXICO, julio 22 (EL UNIVERSAL).- "Sé lo que es un golpe, una patada, sé lo que es que intenten ahorcarte, sé lo que es andar en un caballo desbocado, arriba de un tren, sé sembrar, fui ayudante de albañil. No me arrepiento de nada en la vida", dijo Eric del Castillo este lunes 22 de julio de 2019, día en que cumple 85 años.

Está sano, trabajando en una obra (Terapia Divina) donde interpreta a Dios (lo cual dice que le va muy bien), y ha recibido llamadas de amigos, colegas y de su hija Kate desde Estados Unidos.

No hubo ninguna celebración ostentosa, sólo una comida íntima con su esposa, su hija Verónica y la pareja de ésta, su nieto y la novia, y un primo; nada más, porque él no es de los que piden grandes cosas, ni siquiera regalos.

"La mera verdad no me gustan los regalos, tengo como diez trajes, para qué pido más si ni me los pongo, yo me pongo de vez en cuando el que me gusta, nada más. Una vez me compré una camioneta verde Durango que salió en su época, preciosa, y me la robaron, entonces pensé que no hay que tenerle amor a las cosa materiales, no me interesan ni las alhajas ni la ropa ni nada, me interesa estar con mi familia".

Aunque hoy es un hombre que ama estar en casa, con su familia y sobre los escenarios, tuvo una infancia tremendamente rebelde, en la que se escapaba constantemente de su casa ubicada en una vecindad de la colonia Algarín.

"Nos escapamos por lo menos diez veces, me separaron de mi hermano porque decían que yo era la manzana podrida, y yo seguí más rebelde todavía, andaba arriba de los trenes, tuve unas aventuras que de verdad no sé cómo es que estoy vivo, pero esas aventuras me dieron experiencias, lo que los actores llamamos vivencias". Hoy le doy gracias a Dios, nunca pensé llegar a los 85 años y aquí estoy, trabajando, qué más puedo pedir", dijo a El Universal.

Eso sí, desde joven leía un montón, era fan de las historietas como "Los Supersabios", "Memín Pinguín" y "Salgari". Más adelante, entre sus aventuras, se sumaría la de meterse a un seminario.

"Estuve casi un año, yo pensé que esa era mi vocación y lo hice con todo el interés y con toda la seriedad de ser misionero de Guadalupe, así me veía yo, en un barco viajando por el mundo, pero me enfermé de los ojos, tenía un padecimiento y tuve que suspender los estudios, o mejor dicho, me sugirieron que saliera porque era un seminario pobre y no podía estar allí sin estudiar".

Salirse, por supuesto, fue lo mejor que pudo hacer porque se hizo actor después y supo que ese era su destino, pero hoy está más seguro que nunca de la tremenda relación entre el trabajo de un seminarista y alguien que se para frente a las cámaras o en el teatro.



"Mis amigos muchas veces me vacilaban por haber sido seminarista, y yo les preguntaba que cuál era la diferencia, si un sacerdote trabaja con los sentimientos humanos y ¿con qué trabaja un actor?, pues con los sentimientos humanos".

Después de eso no ha sido tan religioso, en general no va a misa pero a veces la escucha en la radio, lo que sí hace es agradecer. "Siempre le estoy dando gracias Dios de todo lo que me ha dado, no me falta nada, tengo trabajo, el amor de mis hijas, de mis nietos, tengo papeles hermosos como este de interpretar a Dios en "Terapia Divina".

En la obra en la que actúa con Érika Buenfil, Dios va a buscar a una psicóloga, está en conflicto porque no sabe qué hacer con el hombre que creó, ese hombre que antes hablaba con él. Sin embargo, la psicóloga le recrimina que actualmente los hombres se matan entre ellos, hay guerras y todo eso Dios no lo ve ni lo oye. Al final, la terapia es para ambos.

"Es un papel que me va muy bien físicamente, la forma en que se viste, se presenta. Me gusta actuar, es mi obsesión, es mi trabajo, es mi destino; todos tenemos un destino, este me tocó vivir a mí, lo disfruto, además nadie me va jubilar, yo tengo que seguir trabajando hasta que Dios lo permita".

Eric del Castillo ha actuado en casi 300 películas, obras de teatro y telenovelas. Recientemente apareció en la telenovela de Juan Osorio, "Mi marido tiene familia", pero también estuvo en la producción de "Tres veces Ana" y en cuanto a cine, ha sido parte de filmes como "Perro Callejero", "Las isla de los hombres solos", entre muchas más.