Jueves, 22 de Agosto de 2019

8K: ¿millones de píxeles más significa mejor experiencia?

ColombiaEl Tiempo, Colombia 22 de agosto de 2019

El de los smart TV es un mercado en permanente actualización tecnológica

El de los smart TV es un mercado en permanente actualización tecnológica. Puede que de cuando en cuando, algunas innovaciones no ‘peguen’ entre el público (¿alguien recuerda qué pasó con los televisores 3D?), pero, muchas veces, otras llegan para quedarse. Es lo que vimos pasar con el 4K, que llegó cuando no existía virtualmente contenido alguno y pronto suscitó una oleada de ofertas, de Netflix a YouTube, pasando por canales internacionales y sin dejar de lado los contenidos generados por los propios usuarios. Pero, ahora que parece inminente la llegada de una ola de televisores en 8K, surgen muchas de las dudas que en su momento enfrentó el estándar anterior: ¿hay contenido disponible? ¿Se justifica pagar la todavía considerable diferencia de precio? e, incluso, ¿puede siquiera el ojo humano captar esa resolución? Para los fabricantes, sin duda alguna. En la presentación de su línea de televisores 8K, Samsung propone "imaginarse una pantalla que tiene 16 veces mayor resolución que un televisor Full HD, que cuenta con inteligencia artificial para mejorar la experiencia de imagen y sonido, y la opción de escalar cualquier contenido para brindar imágenes con mayor profundidad y colores más intensos". LG, por su parte, mostró en Berlín su catálogo 8K, entre elogios de la prensa especializada. Otras marcas como Sony y TCL ya lanzaron sus propuestas, y hasta Huawei sorprendió recientemente con el anuncio de un proyecto para lanzar un televisor 8K con conexión 5G y router integrado, lo que en otras palabras significa que sería un televisor con conectividad propia. Para qué servirá el 5G en un televisor es un debate enteramente nuevo, que daría para una nota aparte. En rigor, para ser verdaderamente 8K, un televisor debe exhibir 7.680 por 4.320 píxeles, lo que significa unos 33 millones de píxeles, casi 17 veces la cantidad presente en un panel Full HD. Con ese nivel de definición, debería ser posible ubicarse más cerca de la pantalla sin apreciar los píxeles individuales. A este derroche de píxeles se suman características prémium que hoy damos por descontadas en televisores de alta gama: HDR, más velocidad de actualización, mejores procesadores, eficiencia energética y multitud de opciones en materia de conectividad. En el futuro, fabricantes como Samsung y LG apuestan por sistemas modulares, que se mimetizan con la pared, semejan una pintura cuando no están en uso o, incluso, se enrollan para no permanecer a la vista. ¿OLED o QLED? LG usa en sus televisores OLED una tecnología en la que cada celda se ilumina a sí misma y logra, por tanto, el anhelado ‘negro puro’ que se produce cuando la celda se apaga. Hace un tiempo, Samsung se decidió a apostar por el QLED, una evolución del LCD que necesita una fuente de iluminación externa en la parte posterior de la pantalla, que al ser led puede activarse y desactivarse de manera precisa. Este sistema le permite alcanzar mayores niveles de brillo. Para la fabricante, el problema de la oferta de contenido es cosa del pasado, pues la inteligencia artificial hace posible escalar imágenes en 4K o incluso en Full HD hasta 8K de manera satisfactoria. "Gracias al Escalador 8K con Inteligencia Artificial, que estudia, mejora y aprende de las imágenes que vean para brindar el mejor resultado, los usuarios podrán disfrutar cualquier contenido en 8K, sin importar en qué resolución haya sido grabado originalmente", afirma Juan David Suárez, gerente de mercadeo para la división de Audio y Video de Samsung Colombia. De cualquier modo, es posible que en un futuro muy cercano, el escalado no sea necesario, pues en varios países avanzan pruebas de cómo sería la cobertura televisiva en directo de eventos deportivos y musicales en 8K.