Domingo, 13 de Octubre de 2019

Empleo después de los 45

ArgentinaLa Nación, Argentina 13 de octubre de 2019

En un momento de alta vulnerabilidad del mercado laboral, es preciso hablar de lo que está sucediendo con quienes han pasado los 45 años y no tienen empleo o buscan cambiar a otro

En un momento de alta vulnerabilidad del mercado laboral, es preciso hablar de lo que está sucediendo con quienes han pasado los 45 años y no tienen empleo o buscan cambiar a otro. Estos postulantes, aún jóvenes y en plena edad activa, alzan la voz para denunciar que en los avisos o en las oportunidades que se abren para nuevos puestos no son tenidos en cuenta y que, incluso, al ser el primer contacto con las compañías mediante programas digitales, ya al poner sus datos son descartados sin siquiera tener la chance de una primera entrevista personal en la que demostrar sus habilidades.
Los números indican que las quejas de los candidatos tienen una base firme, pues en el contexto actual se estima que el 80% de las ofertas de empleo son para personas menores que quienes están promediando la cuarta década de vida. Un estudio realizado por Adecco indica que en la Argentina, según las estadísticas, hay aproximadamente 800.000 personas mayores de 45 años que no pueden volver al mercado laboral. Tal como explica el informe, eso sucede al margen de ser o no profesionales, por lo que esta problemática no se relaciona directamente con el grado de formación académica.
Estas personas a las que se hace mención en la encuesta son aquellas que quedan al margen del circuito de empleo, fueron despedidas de sus trabajos o aceptaron retiros voluntarios y jubilaciones anticipadas con la esperanza de poder generar un emprendimiento con lo cobrado en las ofertas económicas. Sin embargo, la vida del cuentapropista no es apta para todos, y muchos desean volver a la relación de dependencia, chocando así con el obstáculo de la edad.
Estos datos resultan desalentadores, pues una persona que ronda los 50 tiene importantes cualidades que podrían ser capitalizadas por el mercado laboral, tales como la experiencia, la madurez y el sentido de la responsabilidad. "Facilitar la inserción laboral de este grupo es imperioso para evitar el desempleo de larga duración, con las consecuencias psicosociales que ello implica. Son personas que, por lo general, tienen responsabilidades familiares, por lo que es fundamental que cuenten con las herramientas necesarias que favorezcan su inclusión", advierten en Adecco.
Cuando se plantea la importancia de abordar el tema, no se lo hace desde una mirada asistencialista, sino todo lo contrario. Según la OIT, las economías que tienen una fuerza de trabajo en promedio de mayor edad tienen más probabilidades de experimentar una aceleración de su crecimiento. Los trabajadores senior son considerados un factor dinamizante de la economía debido a su mayor experiencia, que puede ayudarlos a juzgar de manera más acertada si, por ejemplo, una tecnología beneficiará o no los procesos de trabajo.
Para dar solución a este desbalance entre empleabilidad y puestos disponibles, es preciso desarrollar políticas públicas que involucren tanto al sector privado, incluyendo a las grandes compañías, como a las pymes y al Estado. Este podría ser un gran articulador, al generar facilidades impositivas que promuevan la contratación de quienes están en esta franja etaria, ofreciendo mejores condiciones impositivas, por ejemplo.
Por último, no hay que olvidar que la expectativa de vida sigue creciendo y los 40 de hoy son los antiguos 30, por eso es un error de parte de las corporaciones perderse a quienes reúnen vitalidad y experiencia. Se sabe que la diversidad, además de ser un valor que atrae a los jóvenes talentos, es una cualidad que aporta mejores resultados a aquellas firmas que la promueven y experimentan.