Sábado, 14 de Diciembre de 2019

"Ajuera" existen

UruguayEl Pais, Uruguay 14 de diciembre de 2019


El soberano depositó la responsabilidad de ejercer el gobierno durante un plazo de cinco años, en la coalición encabezada por el Dr


El soberano depositó la responsabilidad de ejercer el gobierno durante un plazo de cinco años, en la coalición encabezada por el Dr. Luis Lacalle Pou. Una coalición ganó y la otra coalición perdió. Dentro de cinco años tendremos nuevamente elecciones y continuará el sano ciclo democrático de alternancia en el Poder Ejecutivo y el Poder Legislativo a través de elecciones libres y transparentes. > > El principio de que la soberanía tiene su raíz en la Nación se encuentra en la Constitución de 1830. Pero, las sociedades nacionales no se construyen solamente con tinta y papel. También hacen su aporte el sufrimiento y la sangre. Desde la Jura de aquella Constitución, la sociedad uruguaya se vio dividida hasta 1904, casi sin interrupción, por guerras civiles. > > En muchos casos estos conflictos tuvieron un componente regional que se remonta a la rivalidad entre los imperios español y portugués.> > Ese proceso histórico, con todos sus costos, también dejó lecciones fundamentales.> > El pensamiento de Luis Alberto de Herrera condensa muy bien esas enseñanzas. En muy buena medida porque su obra y acción no fueron solamente el resultado de sus conocimientos, de sus lecturas y sus investigaciones históricas, sino también porque se nutrió de su profunda, radical, experiencia personal. > > Entre otras cosas, era hijo de Juan José de Herrera, ministro de Relaciones Exteriores de Berro, y fue combatiente en la Revolución de 1897 (el resultado de esta experiencia es "Por la Patria", publicado en 1898).> > En "El Uruguay Internacional" (1912) Herrera escribió: "Los orientales estamos divididos; casi no existe tesis que reúna todos los sufragios; el recuerdo duro nos distancia". Y continuó: "a base de pendencia no hay gestión internacional posible. Los hogares se deshacen cuando los hermanos se consumen en la discordia. > > Menos que nadie pueden los pueblos débiles ser anárquicos. Hasta para obtener la estimación de sus amigos y el respeto de sus enemigos, ellos necesitan decoro doméstico. Sin fuerza física y perdida la fuerza moral, fruto de la armonía efectiva de sus componentes, ¿qué queda entonces, sino el desamparo, a las pequeñas naciones?" En conclusión, escribió: "Pobre respuesta da nuestra fragilidad íntima a las serias responsabilidades que nos crea la historia".> > Las circunstancias, por suerte, han cambiado mucho.> > Pero, aún se oyen voces que buscan sacar provecho político reviviendo la fatal dicotomía de "ellos malos versus nosotros buenos". Así tenemos a "los orientales" contra "los foráneos", "el pueblo" versus "la oligarquía" o la "burguesía" (que son los que votaron por el otro candidato); la clase tal contra la clase cual; o la ciudad contra el campo. > > Los países no se construyen (ni sobreviven) fomentando las divisiones entre sus ciudadanos. Se construyen cada día, con humildad, infinita paciencia y tolerancia, y reconociendo la diversidad dentro de la unidad fundamental de una sociedad nacional justa, unida y soberana.> > Lo que lleva al consejo de Martín Fierro, "Los hermanos sean unidos/Porque ésa es la ley primera/Tengan unión verdadera/En cualquier tiempo que sea,/Porque, si entre ellos pelean,/Los devoran los de ajuera." > > Y los de ajuera existen.