Miércoles, 08 de Abril de 2020

Cuando las diferencias engañan

Puerto RicoEl Nuevo Dia, Puerto Rico 8 de abril de 2020

Reese Witherspoon ha tenido una carrera bastante ecléctica en la pantalla grande, pero en la televisión la actriz se ha convertido en una experta interpretando mujeres imperfectas que viven de las apariencias

Reese Witherspoon ha tenido una carrera bastante ecléctica en la pantalla grande, pero en la televisión la actriz se ha convertido en una experta interpretando mujeres imperfectas que viven de las apariencias. Este el caso de su nueva serie "Little Fires Everywhere", una adaptación para Hulu de la novela de Celeste Ng que ya tiene sus primeros tres episodios en la plataforma digital. Desde este miércoles, los subsiguientes capítulos estrenarán semanalmente.
Witherspoon, quien desarrolló el proyecto desde su casa productora, parece querer repetir la fórmula que le funcionó en HBO con "Big Little Lies". Ambas series parten de un "bestseller" que gira alrededor de un misterio que depende del choque entre personajes femeninos complejos. El primer episodio comienza con Elena Richardson (Witherspoon), una mujer ultraconservadora que piensa que nunca está equivocada, presenciando un incendio que consume su casa. La evidencia apunta a que pudo haber sido su hija menor. Esto es seguido por un brinco a seis meses antes que muestra cómo es la dinámica cotidiana de los Richardson y cómo esta se entrelaza con las vidas de Mía Warren (Kerry Washington) y su hija Pearl (Lexi Underwood).
Esta relación comienza con conflicto y muchos sentimientos de culpa para Elena. Su primera reacción cuando ve a una mujer afroamericana y su hija durmiendo dentro de un carro en el estacionamiento de un centro comercial es llamar a la Policía. Acto seguido, Elena tiene que enfrentar sus prejuicios cuando Mía responde a su anuncio para alquilar una de sus propiedades. De ese momento los primeros tres episodios giran alrededor de la dinámica entre estas dos mujeres. Estos guiones coquetean con la posibilidad de que ellas podrían ser grandes amigas o desatar una batalla feroz como enemigas. Mientras tanto, la cosa se complica cuando sus hijos forjan una amistad.
La razón principal para ver esta serie es el trabajo de Witherspoon y Washington. Los guiones no manejan con sutileza todo lo que tiene que ver con diferencias sociales, prejuicios raciales y mucho menos las referencias a la cultura popular que nos deja saber que esta historia sucede a finales de los 90. El trabajo de las protagonistas eleva el material. Witherspoon podría hacer este rol con los ojos cerrados, pero eso no quita que la actriz explora ambos lados de la naturaleza de Elena, sus virtudes y sus defectos monstruosos. La actriz lo presenta todo claramente, aunque su personaje prefiere quedarse ciega ante sus imperfecciones.
Por su parte, Kerry Washington iguala los esfuerzos de su coestrella, pero durante los primeros tres episodios la trama se nutre del misterio que hay sobre el pasado de Mía. Los personajes no han sido delineados como lados opuestos de una moneda. Son mujeres cuya imperfecciones están creando un abismo entre ellas y sus hijas. El viraje del final del tercer episodio indica que el resto de la temporada va a enfocarse en las diferencias que hay entre estas mujeres y en una batalla que podría resultar en una serie adictiva o en melodrama totalmente inverosímil.
Si los esfuerzos de las protagonistas se sostienen, todo parece indicar que "Little Fires Everywhere" estará en esa primera categoría.