Domingo, 31 de Mayo de 2020

Tortugas de río habitaron Chile junto con los dinosaurios

ChileEl Mercurio, Chile 31 de mayo de 2020

Es el registro más austral del mundo de un animal de este tipo en el período cretácico y también el más completo para el país.

Unas tortugas de cuello largo muy parecidas a las que hoy todavía se pueden encontrar en ríos subtropicales, como el Paraná, vivieron entre 78 millones y 75 millones de años atrás en los meandros de grandes ríos que corrían de norte a sur en lo que hoy es la Región de Magallanes.
"Se trata del registro más austral del mundo de una tortuga de agua dulce del período cretácico y es también el más completo de fósiles de tortugas de agua dulce hallados en Chile", destaca el paleontólogo Jhonatan Alarcón-Muñoz, investigador del proyecto Anillo de Paleontología de la Universidad de Chile, quien lidera un estudio publicado en la revista especializada Journal of South American Earth Sciences.
Los restos comenzaron a aparecer en el año 2015 durante las excavaciones realizadas en el valle del río de Las Chinas, que junto con Cerro Guido constituyen el mayor yacimiento de dinosaurios y otras especies de flora y fauna del cretácico en la zona austral de Chile.
Alarcón-Muñoz detalla que se trata de numerosos fragmentos del caparazón y también las patas, en particular de huesos como el fémur y húmero, los que corresponden a varios individuos. Habrían alcanzado un tamaño de unos 30 centímetros o incluso más. Probablemente eran presa de los dinosaurios carnívoros.
En Chile, hoy no existe ninguna especie de tortuga de río. Previamente se había hallado evidencia muy fragmentada en Pichasca (interior de Coquimbo) y en la Formación Río Turbio (también en Magallanes). En este caso corresponden a un género, el Yaminuechelys , cuyos individuos fosilizados también se han encontrado en Argentina.
"Este hallazgo nos está abriendo una ventana a un tiempo que se conoce muy poco, que es el final de la era de los dinosaurios; en particular, el período previo a la extinción", destaca Marcelo Leppe, paleontólogo y director del Instituto Antártico (INACh), quien también participó en la investigación,