Lunes, 30 de Noviembre de 2020

"Los retiros quedarán en los anales como la peor política pública de la que tengamos registro"

ChileEl Mercurio, Chile 29 de noviembre de 2020

En la semana que el Gobierno presentó un proyecto para restringir el segundo rescate de los fondos, y que compite con la propuesta de la oposición, el economista advierte: "Se está desmantelando el sistema de pensiones".

Preocupado en extremo. Así está el economista y experto previsional David Bravo, a la hora de evaluar el complejo escenario que enfrentan los fondos de pensiones chilenos. A la tan esperada reforma al sistema, que sigue en el Congreso sin ver la luz -promesa de Gobierno del Presidente Piñera-, se suman el ya materializado primer retiro del 10%, y ahora un inminente segundo rescate de 10% de los fondos.
Esta semana el Gobierno dio un giro en su estrategia y anunció un proyecto -con reintegro, restricciones a los montos de retiro y pago de impuestos, entre otras exigencias-, y que entró a competir con la propuesta de la oposición que lidera la diputada del Partido Humanista, Pamela Jiles.
"Estamos viendo cómo se ejecuta la anti-reforma de pensiones, la anti-seguridad social. Los parlamentarios saben que este instrumento no debería usarse para atacar las necesidades en el corto plazo y saben que no va a mejorar las pensiones. Estamos en una política pública muy destructiva y las consecuencias serán muy graves en las pensiones y en la seriedad de las políticas públicas a largo plazo", advierte Bravo.
El también director del Centro de Encuestas y Estudios Longitudinales de la UC, que encabezó la Comisión Previsional de la segunda administración Bachelet, explica que, a su juicio, el actual escenario no es solo responsabilidad del Gobierno. "Los diputados y senadores que votaron por el primero y van a votar por el segundo retiro, son responsables y no pueden echarle la culpa al Gobierno, que no cabe duda que le ha faltado mucha conducción", sentencia.
-¿Cómo evalúa el proyecto del Gobierno para el segundo retiro del 10%?
"Los fundamentos del proyecto plantean que los fondos previsionales tienen como objeto pagar pensiones. Lees el mensaje y no se entiende, porque todos los argumentos van en la línea de por qué no se deben hacer retiros. Yo creo que se están reforzando los argumentos con los que el Gobierno piensa o pensaba ir al Tribunal Constitucional. Al final, el Ejecutivo está, a través de un proyecto, permitiendo un retiro".
-¿No hay una contradicción vital si el proyecto parte señalando que los fondos son para el pago de pensiones y termina avalando el retiro?
"Efectivamente es una contradicción vital. Hay una mirada a corto plazo detrás de los retiros y una idea de ser cercano a las personas; nadie quiere ser impopular, tampoco el Gobierno. Siendo muy importante el mecanismo del retiro, el principio fundamental es que estos fondos previsionales no debieran tocarse para otros usos y es muy grave ceder en esa materia. No sé si el proyecto del Gobierno será exitoso, eso depende de las fuerzas políticas, pero tampoco le está haciendo bien a la discusión".
-En el primer retiro el Gobierno se negó a la posibilidad, pero ahora cambió su postura. ¿Es una señal adecuada? ¿Le resta credibilidad?
"Este es un problema complejo para cualquier gobierno. En este segundo retiro se llega tarde con este proyecto y se debió haber presentado antes. Y, también, se están rompiendo principios que son fundamentales. Es una senda muy peligrosa, porque se consagra el tema del retiro. Hay que ser justos y el ministro de Hacienda, Ignacio Briones, y la ministra del Trabajo, María José Zaldívar, han enfatizado el daño que esto genera, pero el Gobierno como tal se ha movido en una dirección que es cuestionable".
-¿Perdió el foco el Gobierno en este tema?
"Está bastante desorientado y estamos en un momento muy complejo de gobernabilidad. El que se haya implementado una reforma constitucional para permitir un retiro, utilizando un subterfugio para una medida que a todas luces debe contar con el patrocinio del Ejecutivo, y que se haya implementado por la vía de una moción parlamentaria, es preocupante. Y más aún, que por esta vía se estén legislando materias que pueden comprometer gastos fiscales por más de US$ 10 mil millones, y además que se haga todo a través de la comisión de Constitución. Al final la comisión de Constitución de la Cámara y del Senado se están convirtiendo en diseñadores de políticas públicas y el Gobierno ha quedado un poco en el aire; y en el tema político tampoco está siendo capaz de organizar a su propio conglomerado en el Congreso".
-¿El proyecto del Gobierno es una alternativa mejor para el segundo retiro?
"El Gobierno incluye ciertas consideraciones, como el hecho que por lo menos esto no sea un regalo a las personas de mayores ingresos, y que se paguen impuestos; pero a mi juicio es la forma que tiene el Ejecutivo de hacerle indicaciones a la moción parlamentaria, pero habiendo cedido en el aspecto más importante, que es hacer el retiro. Lo más importante aquí es el tema de las pensiones y no está presente en las discusiones, y cuando está, se aborda livianamente o de manera contradictoria".
-¿Cuál proyecto debiera avanzar?
"Ninguno. Ahora, por las dinámicas que hemos visto en la Cámara y en el Senado, lo más probable es que el segundo retiro se materialice y lo que más me preocupa es que el apoyo sea tan transversal e incluya a Gobierno y oposición".
-¿Se abrió la puerta giratoria para sucesivos retiros?
"Sí, y con el proyecto del Gobierno también. Ya hay quienes hablan de un tercer retiro".
"Los costos de esas políticas cortoplacistas, irresponsables y dañinas, no los van a pagar quienes hoy las están aprobando"
-¿Cuál es su principal temor en materia previsional, dado el actual escenario?
"A mi juicio, aquí hay una sola palabra y es pensiones. El foco son las pensiones. Todos hablan que es urgente una reforma al sistema, que hay que mejorar las pensiones futuras y actuales, pero los congresistas con sus hechos lo único que hacen es disminuirlas. En el primer retiro casi 500 mil actuales pensionados retiraron el 30% de sus fondos y con certeza esas pensiones van a caer en 30% cuando les recalculen la pensión en los próximos meses".
-¿Cómo se explica que la tendencia mundial sea aumentar las pensiones y en Chile en la práctica se haga todo lo contrario?
"Los retiros van a quedar en los anales como la peor política pública de la que tengamos registro, porque apuntan al empobrecimiento futuro y actual, y rompen el principio de la seguridad social. Después de esto, cualquier reforma de pensiones será menos efectiva, porque se van a requerir estos fondos en las cuentas de las personas para poder pagar mejores pensiones. Probablemente una buena parte del mayor ahorro que vamos a tener que hacer, y que de todas maneras tendrá que ser gradual -porque no se pueden subir las cotizaciones en seis puntos de un día para otro-, tenga que compensar estos retiros irresponsables que se han generado en unos pocos meses. Los costos de esas políticas cortoplacistas, irresponsables y dañinas, no los van a pagar quienes hoy las están aprobando".
-¿Se está desmantelando el sistema de pensiones chileno?
"Sí, se está desmantelando el sistema de pensiones. Lo que tenemos hoy que incluye el pilar solidario, y donde queríamos llegar -que es un sistema con más cotizaciones, más ahorros, con una institucionalidad, que mezclara cuentas individuales con alternativas de solidaridad-, todo eso se hace más cuesta arriba producto de la política de estos meses. Tenemos una cotización de 10%, y el promedio de la OCDE es 19%, entonces hay que aumentar ese porcentaje, pero también hay que poner más recursos estatales que se financian con impuestos. Tener mejores pensiones requiere trabajo y probablemente alargar las edades de jubilación. Mejorar pensiones no es gratuito, requiere costos y lo que hemos visto en estos días es el camino fácil. Se está haciendo todo tan a la ligera que no se dimensiona la magnitud de los recursos involucrados, nunca se vio un informe financiero de nada. Fueron US$ 17 mil millones los que ya se retiraron, que se des-ahorraron, y en esta segunda parte serán otros US$ 15 mil millones. Ha sido una falla gigante de la política".
-¿La clase política no está dando el ancho?
"Definitivamente no y estamos avanzando rápidamente en un espiral que es muy preocupante".
-¿Se podría haber evitado esta crisis en el sistema de pensiones si el Gobierno hubiera actuado con mayor velocidad en la entrega de ayudas?
"Sí, puede ser. Pero se recurrió a un mecanismo subterfugio y a partir de ahí nadie se hizo responsable. Es también responsabilidad del Congreso, los mismos parlamentarios dicen que es una pésima medida, pero la aprueban. Entonces es una responsabilidad compartida de una medida muy fácil y popular y a estas alturas no estoy tan seguro de que hubiera sido muy distinto en otro escenario ni que cambie demasiado a futuro".
"No veo que exista gobernabilidad en este minuto y siendo una reforma tan importante cualquier cosa podría pasar"
-¿Cree que el Gobierno se abrió a un segundo retiro en un intento por allanar el camino para lograr que la reforma de pensiones sea aprobada en el Congreso?
"Honestamente no lo sé. Me da la impresión de que el Gobierno está tratando de tener algún control de la agenda, que en este minuto no tiene, y trata que se discuta en torno a su proyecto, que es como corresponde que se hagan las cosas, que se discuta en torno a propuestas del Ejecutivo. Puede ser dramáticamente derrotado de nuevo, con lo cual solo se profundizaría esta sensación de vacío que existe".
-¿Debería el Gobierno ceder en los seis puntos adicionales de cotización y lograr que se apruebe la reforma de una vez?
"No está tan claro que estén las condiciones para discutir sobre pensiones y al final se podría terminar dañando aún más el sistema. Me parece que la discusión que se haga sobre cualquier mecanismo eventualmente va a ser un poco vacía, ¿sobre qué fundamentos se va a hacer? Además, al Gobierno se le empieza a acabar el tiempo. Muchos creen que es mejor llegar a un acuerdo rápido, pero no está tan claro que en el ambiente político en que estamos eso vaya a ser fácil. No veo que exista gobernabilidad en este minuto y siendo una reforma tan importante, cualquier cosa podría pasar".
-Dado el nivel de tensión que hay en el Congreso, ¿es partidario de dar por perdida la batalla y postergar la reforma para una próxima administración?
"A partir de junio y el primer retiro de fondos la situación inicial empeoró dramáticamente en estos meses y si vamos a diseñar una reforma sobre la base de lo que tiene cada uno en su cabeza sobre qué debería ser el sistema de pensiones, eso no va a quedar bien. Más allá de lo que se haga, me preocupa que se sopese y aquilate exactamente lo que está ocurriendo. Creer que el retiro y la reforma son discusiones separadas es no ver la realidad; estamos empeorando la situación de las pensiones de hoy y de mañana. Más aún, en la dinámica en que estamos, probablemente vendrá un tercer retiro, especialmente cuando esto es visto como un premio y más aún en un contexto electoral".
-¿Teme que el tema de pensiones se constitucionalice y que, dada la variedad de posturas que puede haber en la Convención Constituyente, termine en un sistema de reparto y se ponga lápida a la capitalización individual?
"Veo difícil que se atente contra el derecho de propiedad de las personas y con sus cuentas. Pero sí se está horadando el sistema de pensiones. ¿Cómo vamos a lograr que la discusión que viene sobre la Constitución se haga sobre fundamentos sólidos, si en realidad en el tema de los retiros la importancia de las pensiones no está presente en la conversación? En el mismo discurso que la gente declara que va a votar a favor del retiro se habla de mejorar las pensiones. Esa contradicción básica es muy dañina y va a seguir existiendo en los meses que vienen".
Hay que ser justos y el ministro de Hacienda, Ignacio Briones, y la ministra del Trabajo, María José Zaldívar, han enfatizado el daño que esto genera, pero el Gobierno como tal se ha movido en una dirección que es cuestionable".