Viernes, 05 de Marzo de 2021

Crece el interés por los decretos de la Ley 22

Puerto RicoEl Nuevo Dia, Puerto Rico 23 de febrero de 2021

Durante el año fiscal 2020, alrededor de uno de cada cuatro decretos contributivos aprobados por el gobierno fue a un individuo inversionista de alto caudal bajo la Ley 22 de 2012, según cifras oficiales

Durante el año fiscal 2020, alrededor de uno de cada cuatro decretos contributivos aprobados por el gobierno fue a un individuo inversionista de alto caudal bajo la Ley 22 de 2012, según cifras oficiales.
De acuerdo con el informe anual del Departamento de Desarrollo Económico y Comercio (DDEC), el año fiscal pasado fue el segundo período con más solicitudes de Ley 22, a pesar de que entonces comenzaba la pandemia del coronavirus. El estatuto libra a ciertos contribuyentes estadounidenses del pago de impuestos sobre ganancias de capital a nivel federal.
En total, según el DDEC, se recibieron 820 solicitudes para la Ley 22 y en el mismo período, se aprobaron 814 decretos.
Desde finales del año pasado, con el arresto del contador público autorizado Gabriel Hernández, la Ley 22 se ha convertido en el blanco de ataque de políticos y grupos conservadores en Estados Unidos, en especial ahora que figuras como Logan Paul y Kevin Thobias, un controversial bloguero y personality en You Tube y uno de los principales vendedores individuales en Amazon, respectivamente, han decidido mudarse a la isla aludiendo a mejores condiciones contributivas.
Fuentes de El Nuevo Día aseguran que el IRS lleva a cabo múltiples auditorías a participantes de la Ley 22, llegando a recabar, incluso, la intervención de otras agencias federales como el Negociado de Investigaciones Especiales (NIE).
En la práctica, de acuerdo con la experta en impuestos, Cecilia Colón Ouslán, la Ley 22 no libra a los estadounidenses que se muden a la isla -y mucho menos a ciudadanos de otros países- de pagar impuestos. Y cuando se implementa bien, el estatuto tampoco es una vía para evadir impuestos en otras jurisdicciones, explicó.
¿Qué establece la Ley 22?
De entrada, los decretos de Ley 22 pueden tardarse meses, explicó la expresidenta del Colegio de Contadores Públicos Autorizados (CCPA), quien agregó que conoce de casos donde el trámite con la Oficina de Exención Contributiva Industrial puede tardar un año.
Los beneficios de la Ley 22 ahora están agrupados junto a los demás incentivos contributivos que otorga Puerto Rico bajo en la Ley 60 de 2019, conocida también como el Código de Incentivos Contributivos.
La Ley 22 exime del pago de impuestos sobre ganancias de capital a todo estadounidense o incluso, un puertorriqueño que no haya vivido en Puerto Rico para la fecha en que se aprobó el estatuto en el 2012 y que decida establecerse en la isla. La ganancia de capital es el beneficio que se obtiene de la compraventa de activos como serían acciones de una compañía o la venta de una propiedad.
El primer criterio es demostrar que la persona ha vivido en Puerto Rico por al menos seis meses cada año. El segundo criterio, dijo la contadora pública, es "la prueba de hogar contributivo" y en esta, el contribuyente tiene que demostrar dónde realiza las labores que le generan ingreso.
Un tercer criterio es "la prueba de conexión" con el lugar en el que dice residir la persona. En esta prueba, el individuo tendrá que demostrar al IRS que hace vida en la posesión a la que se ha mudado, sea la evidencia de estudio de los hijos, la membresía del club o incluso, a qué iglesia asiste.
"Para efectos contributivos, Estados Unidos y Puerto Rico somos dos países extranjeros", recordó Colón Ouslán al insistir en que la premisa de que bajo la Ley 22 no se pagan impuestos, "no es del todo correcta".
¿Por qué se mudan a Puerto Rico si hay que pagar impuestos?
Según Colón Ouslán, si bien los individuos bajo la Ley 22 tendrán que pagar impuestos en Puerto Rico o en su lugar de origen pagarían mucho menos.
"El beneficio de mudarse a Puerto Rico está en la ganancia de capital porque estas se originan donde eres residente, independientemente de que sean acciones de Apple", dijo la experta.
Y es que en el caso de los contribuyentes estadounidenses que generan ganancias de capital, estos pueden llegar a pagar impuestos hasta cuatro veces por tales rendimientos, mientras que siendo residentes de Puerto Rico no pagarían un centavo por esos ingresos.