Lunes, 20 de Septiembre de 2021

1901 - 1952 SAN ALBERTO HURTADO "el cura de los pobres"

ChileEl Mercurio, Chile 15 de septiembre de 2021

Luis Alberto Miguel Hurtado Cruchaga nació el 22 de enero de 1901 en Viña del Mar, ciudad ubicada en el litoral central chileno a orillas de la bahía de Valparaíso, a 122 kilómetros al noroeste de Santiago

Luis Alberto Miguel Hurtado Cruchaga nació el 22 de enero de 1901 en Viña del Mar, ciudad ubicada en el litoral central chileno a orillas de la bahía de Valparaíso, a 122 kilómetros al noroeste de Santiago. A los 4 años, su padre, Alberto Hurtado Larraín, fue asesinado por asaltantes y su endeudada madre, Ana Cruchaga Tocornal, forzada a vender el fundo donde vivían en Casablanca, llegó a Santiago junto a sus hijos para vivir como allegada en casa de familiares. Gracias a una beca, Alberto recibió una sólida formación católica en el colegio San Ignacio, y a los 17 años ingresó a estudiar Derecho en la Pontificia Universidad Católica de Chile. Tres años más tarde se recibió como abogado, pero su vocación religiosa fue más fuerte y optó por unirse a la Compañía de Jesús, orden religiosa católica fundada en 1534 por San Ignacio de Loyola. A los 32 años fue ordenado sacerdote y tras recibir un doctorado en Pedagogía en Europa regresó a Chile para dedicarse a la pobreza más dura: la indigencia. Recordado por todos como "el cura de los pobres", fundador del Hogar de Cristo, tras su fallecimiento producto de un cáncer al páncreas a los 51 años, Alberto Hurtado fue beatificado por el Papa Juan Pablo II en 1994 y canonizado por el Papa Benedicto XVI, en el 2005. Sus restos hoy descansan en el Santuario Padre Hurtado, ubicado en la comuna de Estación Central de Santiago, y son visitados por más de 600 mil peregrinos cada año. "Dar hasta que duela" y "!Contento, Señor, contento¡" son dos frases que conocemos bien los chilenos y que describen a San Alberto Hurtado a la perfección. Con una vida dedicada a luchar por los más pobres y necesitados, es uno de los personajes más importantes de la Iglesia Católica chilena del siglo XX, cuyo legado permanece vigente y nos enorgullece como nación.