Martes, 06 de Diciembre de 2022

Prohibido resignarse

UruguayEl Pais, Uruguay 7 de octubre de 2022

Campea la violencia doméstica, al punto que se suman cada vez más Juzgados especializados

Campea la violencia doméstica, al punto que se suman cada vez más Juzgados especializados.
El pasaporte, documento cumbre que acredita identidad y nacionalidad ante el mundo entero, se vació de autoridad por falsedad ideológica de su contenido, amañado con afrenta para la República, en maniobras cuyos detalles evidencian desparpajo. Estamos hablando de delitos y transgresiones que repugnan a toda conciencia lúcida. Y es a esos delitos y a esas transgresiones que viene acostumbrándose el ciudadano, al que se le provee estadísticas y mediciones y al que no se llega con una prédica frontal que eduque en valores levantados. Por este camino corremos el riesgo de convertir en "normal" lo horroroso, bajando el umbral de la sensibilidad pública hasta "naturalizar" -como ahora se dice- lo abyecto y vomitivo. Para la insensibilidad, tenemos verdaderos campos de entrenamiento: todos los días leemos, escuchamos y miramos brutalidades y salimos a caminar entre andrajos y hedores de los que, envenenados por la pastabase, duermen y hacen sus necesidades en la calle. A fuerza de andar entre bultos mal envueltos en cartones y andrajos, lo inmundo se nos va incorporando al paisaje aceptado y compartido. Pues bien. En la medida en que nos habituemos a tomar delitos, transgresiones y miserias como hechos propios de la organización social, en la medida en que aceptemos todo en actitud de "¿qué va a hacerle?", lo rebajado seremos nosotros mismos, por falta de vibración y exigencia. Ante el cuadro que tenemos, es hora de recordar que el Derecho no es una cuestión estadística y tampoco es una casualidad histórica que pueda relativizarse para legitimar cualquier infamia. Es hora de recordar, sí, que el Derecho es la concreción afinada de los más elevados sentimientos y principios, a partir del encuentro del hombre con el prójimo y con la humanidad entera. Un materialismo ramplón le ha quitado nervio y alma a las instituciones republicanas, que, siendo el fruto noble de una meditación filosófica de siglos, no caben en un programa de multiple choice y se quedan sin oxígeno cuando se las reduce a un código de procedimientos para votar y un manual de marketing para ganar elecciones.
Todo el sistema de libertad se edifica sobre el supuesto de que el ciudadano siente, se conmueve, sufre, reflexiona y lucha no solo por su interés inmediato sino por el bien del ajeno y hasta el contrario. Por eso, además de celebrar la llegada de inversiones extranjeras, es imperioso que recobremos la idealidad humanista. De lo contrario, seguirá horadándose el pensamiento público, reducido a opciones binarias prefabricadas. En el mundo las cosas no están mejor, pero a nosotros nos incumbe cuidar nuestra comarca. Eso exige que nos mantengamos despiertos, sin bajar la guardia, sintiendo que si queremos ser personas cabales constituidas en pueblo libre y fuerte, tenemos prohibido resignarnos.