Martes, 06 de Diciembre de 2022

La moderación de Orsi

UruguayEl Pais, Uruguay 24 de noviembre de 2022

Tanto la intendenta de Montevideo, Carolina Cosse, como el de Canelones, Yamandú Orsi, mantienen una agenda estrictamente electoral, con inauguraciones diarias de "cordones-cuneta" en los parajes más lejanos, o figuraciones forzadas en cualquier evento social deportivo de tercer orden

Tanto la intendenta de Montevideo, Carolina Cosse, como el de Canelones, Yamandú Orsi, mantienen una agenda estrictamente electoral, con inauguraciones diarias de "cordones-cuneta" en los parajes más lejanos, o figuraciones forzadas en cualquier evento social deportivo de tercer orden. Hay quien dice que Mario Bergara terciaría en esta carrera aunque, tal vez por su lejanísima figuración en las encuestas, o por lo aburrido de los temas que elige para "pegar" al gobierno desde los medios compañeros, es escasa la gente que lo tiene presente. Ahora bien, es muy interesante analizar el perfil que viene cultivando el intendente Orsi en los últimos meses. Porque marca un discurso bien distinto al de sus compañeros y competidores en la interna.
Por ejemplo, tanto Carolina Cosse, como Bergara, como el presidente del Frente Amplio Fernando Pereira aplican a sus salidas públicas un tono de beligerancia extrema. A un nivel que, de tanto resentimiento hacia el gobierno, por momentos resulta impostado, casi ridículo. Escuchar a Pereira decir que la gente añora volver al 2019, o a Cosse opinar con su habitual aire imperial sobre temas diversos, que nada tienen que ver con la lamentable situación de la capital, lleva a preguntarse si viven en un país paralelo. Porque en el Uruguay real, y con todos sus defectos, el gobierno sigue manteniendo una aprobación récord. ¿A quién buscan llegar con esas diatribas? Por el contrario, lo de Orsi es de otro estilo. Incluso cuando ha atacado al gobierno, por ejemplo con el "caso Astesiano", ha intentado dejar fuera de sus pullas en forma explícita al presidente Lacalle Pou. Seguramente un consejo sensato del batallón de asesores y "expertos" en comunicación que tiene a su servicio desde hace años. Todos cobrando suculentos salarios a costa del contribuyente canario, eso sí. Es más, ya se comenta en corrillos políticos del desembarco de un nuevo grupo "moderado" que buscará sumar votos para Orsi en una futura campaña, liderado por algún ex sindicalista/empresario, y apoyado por economistas y abogados mediáticos. Todo este tinglado tiene una intención clara: pintar al intendente Orsi como una figura moderada, racional, prototipo del uruguayo canchero y macanudo. Cosa de hacerlo más potable para el paladar del votante que no es biológicamente frentista. Esta masiva y millonaria operación de marketing político no logra ocultar una verdad: Orsi es el candidato del MPP. Y por tanto, el mascarón de proa de un sector con profundos sentires antidemocráticos, cuyo único norte ha sido desde su creación, el alcanzar el poder. Algo para lo cual no importan aspectos legales, morales, económicos. Lo mismo se abrazan con lo más rancio del kirchnerismo argentino, que te arman una empresa para intermediar en las exportaciones con Venezuela, o te aplauden a un diputado imputado por explotar a trabajadores "en negro". Cuando uno ve a algunos dirigentes de esta "izquierda moderada", que suelen hacer gárgaras con la crisis de la educación, y le afean al gobierno que la reforma actual es "tibia", sería bueno preguntarles qué creen que pasaría en un gobierno de Orsi. ¿Quienes son los referentes del MPP en esa área? A nadie sorprendería, por ejemplo, que un gobierno de Orsi tuviera al senador Sabini como ministro de Educación, o a Pablo Caggiani como presidente de la Anep. ¿Se imaginan que tipo de cambios habría en la enseñanza en ese caso?
Pero lo mismo ocurriría en otras áreas. En política exterior, en Desarrollo Social... en las empresas públicas. Porque incluso si ese perfil "moderado" de Orsi fuera honesto, y no parte de una estrategia electoral, sería un gobierno del MPP. ¿O usted cree que los "Pacha" Sánchez, y los Charles Carrera permitirían otra cosa llegado el caso? Alcanza con tomar en cuenta una cosa. Si el gobierno de Mujica fue el desastre que fue, y alguien con la capacidad de liderazgo del ex presidente no logró imponer ni una tibia reforma educativa, ni abrir un miserable mercado externo comercial, pese a los millones invertidos en "autobombo", ¿alguien cree que Orsi lograría dominar mejor esa interna? Para creer eso o hay que ignorar aspectos esenciales de la historia del país, o tener un nivel de ingenuidad digno de un cuento infantil.