Viernes, 03 de Febrero de 2023

De Puerto Rico al mundo: El secreto de la isla que hace bailar a todos

ChileEl Mercurio, Chile 24 de enero de 2023

Es sin dudas la capital del fenómeno urbano, pero su influencia cultural a nivel global comenzó mucho antes. Su situación geopolítica y la importancia de la música en su día a día asoman como las principales explicaciones.

"En Puerto Rico, hasta los divorcios se celebran con música", dice entre risas Franco El Gorila, el reconocido reguetonero boricua que en 2016 buscó un segundo aire en su carrera y cambió el Caribe por Santiago. Aunque su frase es una exageración, grafica lo impregnada que está la música en la cultura de su tierra, que es la capital indiscutible del fenómeno urbano que domina la industria en la última década.
De todos modos, el reguetón y el trap están lejos de ser el primer hito internacional de la música de la isla, que en estricto rigor es un territorio no incorporado de Estados Unidos. Desde al menos la segunda mitad del siglo pasado, los artistas de Puerto Rico han tenido algo que decir en casi todos los grandes fenómenos musicales de Latinoamérica.
Géneros surgidos en el Caribe como el bolero, la salsa y el merengue han tenido siempre en puertorriqueños (o en estadounidenses hijos de boricuas) grandes exponentes que van desde Héctor Lavoe, El Gran Combo, Elvis Crespo o Willie Colón, hasta nombres más contemporáneos como Olga Tañón y Marc Anthony.
Para Javier Santiago, historiador y director de la Fundación Nacional para la Cultura Popular de Puerto Rico, parte de la explicación de este fenómeno está dada por la situación geopolítica de la isla. "Quizás para muchos sea difícil de entender. Pero siendo el nuestro un país sin soberanía política, la cultura es como una válvula de escape en la cual la reafirmación de la identidad está presente en todas sus expresiones. En el caso de la música, los procesos de aceptación, asimilación y nacionalización (o apropiación) de las vertientes a las que hemos estado expuestos se traducen eventualmente en interpretaciones propias, no importa el género que esté de moda", señala.
Esto también se ha reflejado en otros géneros más globales como La Nueva Ola y el éxito de Lucecita Benítez, pioneros del rap en español como Vico C, la balada y la omnipresencia radial de Luis Fonsi y, más en general, el pop latino, donde Puerto Rico ha destacado con nombres que van desde Nydia Caro hasta Chayanne y Ricky Martin.
Todos esos nombres y muchos más han salido de una isla que tiene un poco más de tres millones de habitantes. "Es una isla bien pequeña, y creo que todo el mundo se esmera en hacerlo bien para poder salir a otras partes del mundo. Además, el público puertorriqueño es un consumidor de la música y es un crítico muy fuerte, y esa crítica hace que el artista dé un poco más de lo que tiene que dar, porque sabe que hay mucha competencia. Es como pararte en la Quinta Vergara: si no le gustas al público, no le gustas y te tienes que ir. El público de Puerto Rico es así y por eso sus músicos son tan perfeccionistas", teoriza Franco El Gorila.
La nueva música autóctona
En esta historia de éxitos, sin dudas la masificación del reguetón y de la música urbana en español ha sido uno de los más destacados. De Puerto Rico ha salido la mayoría de los nombres fundamentales para entender el pasado y presente del género, desde Daddy Yankee, Tego Calderón, Don Omar y Wisin & Yandel, hasta Bad Bunny, Rauw Alejandro, Ozuna y Anuel AA.
"El reguetón en Puerto Rico ya es música autóctona, al nivel de la trova, que era la música de las montañas antes", explica Franco El Gorila, quien da un ejemplo de la influencia global de la música boricua: "Nuestra jerga se ha expandido de una forma que hace que la gente quiera hablar como nosotros, pero no hablan como puertorriqueño normal, hablan como el puertorriqueño urbano. Ahí es donde se ve que es realmente un fenómeno".
Para Javier Santiago, el éxito del reguetón se explica en parte gracias al momento histórico que se vive en el mundo: "En esta era de globalización, hay una generación con lenguaje propio que está en rompimiento con muchos patrones del pasado. Ese patrón de comportamiento no es solo de Puerto Rico. Nosotros lo que hemos hecho es dirigir, consciente o inconscientemente, un caudal de talento para que le ponga voz al sentir de una generación. Ese sentir podrá ser formal, pueblerino o irreverente, pero es un sentir genuino de una generación que, como diría Milton Nascimento en el himno 'Maria Maria': 'Está que revienta'".