El encuentro con Petro, el Nobel de la Paz Santos y nuevos negocios: el relato de una visita empresarial en Colombia
En el encuentro quedó expuesto el potencial de este mercado de 50 millones de consumidores para las empresas chilenas de diversos sectores.
El Dorado evoca un ritual de investidura de un pueblo originario colombiano, que en manos de los españoles trasuntó hacia la conocida y ambiciosa leyenda en torno a la búsqueda de una mítica ciudad de oro por parte de los conquistadores. Esta se creía escondida en algún lugar de Sudamérica.
Pero para los turistas que llegan y regresan de Bogotá, "El Dorado", como se llama el aeropuerto, puede representar una pesadilla de filas y confusión en policía internacional que implique la pérdida del vuelo y, en promedio, una hora de peregrinación para atravesar el portal que da al Duty Free y luego a las puertas de embarque.
Esta experiencia frecuente pone de manifiesto la falta de infraestructura, pero a su vez, el potencial de negocios de un país inmensamente rico en recursos naturales, entre ellos energéticos, en donde los inversionistas chilenos, que ya acumulan en torno a US$ 20.000 millones en capitales invertidos en Colombia, quieren seguir poniendo fichas. Sí, hay espacio para el retail , pero también en otros segmentos, en un mercado con 50 millones de consumidores.
La cita con Petro
Sin embargo, el Ejecutivo anda a otro ritmo y en otra dirección. Eso quedó de manifiesto en una reunión considerada como inédita, básicamente por haber sido recibidos -y por el tiempo previsto- por el Presidente Gustavo Petro. Les dedicó un almuerzo de más de una hora, en el Palacio Nariño, a 40 inversionistas chilenos que viajaron en una misión liderada por la Cámara de Comercio de Santiago (CCS).
El punto de inflexión del encuentro lo puso la CEO de Latam Airlines de ese país. No fue a perder su tiempo: en un tono cercano al reclamo, Erika Zarante, una abogada colombiana, manifestó al Presidente la intención de la aerolínea de seguir invirtiendo fuerte, de traer más aviones, pero también expuso que le faltaban slots o espacios para las aeronaves en los aeropuertos. Mientras, Avianca, de capitales colombianos, goza de una posición dominante en materia de distribución de estos espacios en los terminales, lo que se arrastra desde hace décadas y concentra más del 50% de participación de mercado en ese país (Latam es el segundo actor). Zarante no dudó en señalar que el déficit en infraestructura y en la distribución de las rutas debía mejorarse y que eso redundaría en una mayor inversión.
Petro, a quien le sirvieron antes que a sus comensales y saboreaba un menú distinto -patacón, consomé, arroz y un jugo de frutas autóctonas, versus un moderado, pero delicioso filete con puré del resto para los visitantes-, escuchaba, comía, posteaba en X sobre la presencia de estos empresarios en Nariño. Enfocó su discurso en sueños: la integración de la región, la necesidad de implementar proyectos de fuentes renovables para reducir la dependencia de los hidrocarburos en la matriz (carbón y petróleo que abundan en ese país), como generar una red de fibra que recorra el Amazonas por los ríos, haciendo posible el milagro de la interconexión de buena parte de la región, entre otras.
En medio de una campaña electoral para 2026 con más de potenciales 100 candidatos presidenciales y una polarización que preocupa al empresariado local, el gobierno ya está de despedida y cualquier iniciativa para desarrollar infraestructura, o un necesario modelo de concesiones, queda fuera de cualquier Carta Gantt. Nunca estuvo tampoco entre las prioridades de esta administración de izquierda.
La mirada optimista
La industria local, no obstante, tiene una visión optimista, aunque también es parte de la venta del país ante los inversionistas extranjeros. Pese a la estrechez fiscal y la difícil tarea de aprobar un presupuesto descuadrado y semiapuntalado por una reforma tributaria, que Petro, a diferencia de Gabriel Boric en Chile, logró sacar temprano, Colombia goza de sanas cifras de consumo. Ese cuadro habla de un desacople entre la esfera política y la economía real, dice William Bruce Mac Master Rojas, presidente de la ANDI, un símil de la Sofofa que agrupa a la industria de ese país.
No por nada Cencosud tiene una gran operación, con 80 supermercados (45 Jumbo y 35 Metro) y cuatro malls a través de la filial Cenco Malls. Acaban de concretar una apertura de un mall ; Colombia representa el 5,8% del total de sus ingresos, excluyendo las operaciones de su filial de centros comerciales. Falabella cuenta con 70 tiendas, 5 centros comerciales y 66 sucursales bancarias. La tecnológica Sonda, en tanto, tiene 2.000 empleados en ese país y Colombia -descontada la división retail de Sonda de su operación global- representa cerca del 10% de los ingresos consolidados de esta compañía, según su presidente, José Orlandini.
Tráfico infernal
Las necesidades de infraestructura existen. Solo moverse en Bogotá consume a chorros el recurso más preciado: el tiempo.
El trayecto de seis kilómetros en el bus que llevó a la delegación de 35 empresas chilenas desde el hotel Hilton, ubicado en una zona acomodada y bella, hasta el casco histórico que alberga el Palacio Nariño, tardó una hora. Los buses e intermodales del hermano "lindo" del Transantiago (el flamante Transmilenio), si bien tienen corredores, se mueven en cámara lenta.
Carlos Fernando Galán, alcalde de Bogotá, tiene como bandera política el desarrollo de una ciudad moderna que incorpora un metro como eje, cuya Línea 1 está en construcción. Los empresarios chilenos también lo visitaron. La alcaldía de Bogotá es considerada un trampolín hacia la Presidencia, aunque todavía le faltan canas y años de recorrido al hijo del excandidato presidencial Luis Carlos Galán, asesinado en 1989 por encargo de Pablo Escobar.
La tercera parada de este viaje fue en las oficinas del expresidente y Nobel de la Paz (2016), Juan Manuel Santos. En su conversación con los empresarios chilenos resaltó la importancia de la moderación como fuente esencial de la paz y el progreso en un mundo altamente polarizado.